Qué nos dejó el Premium Tasting 2017

La cata más importante de vinos argentinos se llevó a cabo hace unas semanas en Mendoza y estuvimos para contarte lo más interesante del evento.

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Hace apenas unos días se llevó a cabo en Mendoza la séptima edición del Premium Tasting, evento que desde 2011 lleva a delante Nicolás Aleman y que ya se convirtió en la cata de vinos más convocante del país. Dos jornadas con seminarios y una maratónica degustación a la que asisten los más celebres winemakers, críticos, periodistas y sommeliers junto a cientos de entusiastas del vino que llegan a Mendoza desde diferentes provincias y países vecinos.

 

La cita como ya es costumbre fue en el Intercontinental Mendoza y durante los días 10 y 11 de agosto convocó a unas setecientas personas entre los seminarios y la cata principal. Número que impone un nuevo record de asistencia para la Premium y suma datos coloridos como las 3000 copas que se utilizaron para degustar más 65  vinos diferentes de los cuales se descorcharon 1800 botellas, trabajo que estuvo a cargo de una brigada de voluntarios de la Escuela Argentina de Sommeliers. Un desafío titánico encarado a la perfección ante los paladares más afilados del país.

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Este año además el panel a cargo de la conducción marcó un punto de quiebre que muchos destacaron por el modo en que se propuso cada uno de los flight de vinos. Un panel que elevaba la vara del evento solo con los nombres de sus integrantes: Paz Levinson, cuarta mejor sommelier del mundo, Flavia Rizzuto, Rectora del Centro Argentino de Vinos y Espirituosas y el reconocido Master of Wine británico Tim Atkin.

 

Pero más allá de estos datos duros, la Premium nuevamente disparó numerosos temas para reflexionar acerca de hacia dónde van las tendencias del vino argentino que repasamos a continuación.

Qué hay de nuevo. El primer día de actividades convocó a seis diferentes seminarios con propuestas diversas y mucho vino para degustar. El kick off estuvo a cargo de ochos pequeños productores que contaron las grandes historias detrás de sus vinos. Entre ellos muchos enólogo jóvenes que trabajan para otros proyectos pero que se las traen con su creaciones de autor además de otros que sin ser de la industria se han ganado un espacio en ella. Lo que quedó claro de este seminario es que la curiosidad es la premisa principal de todos ellos. Con diferentes recursos y estructuras, cada uno explicó cómo sus vinos buscan demostrarle al consumidor que hay mucho para descubrir en el mercado y que hay un vino para cada paladar. Diversidad de cepas, métodos de elaboración, orígenes y estilos fueron tan protagonistas con estos productores.

 

Otro de los seminarios, dirigido por Patricio Tapia, hizo foco en las cepas criollas con vinos de Argentina y Chile, donde se la conoce como cepa País. Se pudo comprobar que a ambos lados de la Cordillera existen productores interesados en mantener vivo este remoto legado vitivinícola de América desde siempre amenazado por el avance de las cepas francesas y por quiénes consideran a las criollas cepas de menor jerarquía. Lo interesante fue descubrir que al igual que sucede con las cepas más populares, cuando se la trabaja con cuidado permite elaborar vinos muy sabrosos con un perfil que las diferencia fácilmente de la variedades más promocionadas. Pero no todo lo que reluce es oro, lo mismo enólogos destacaron los desafíos que implica su elaboración a modo de advertencia al consumidor. Son vinos diferentes para quién quiera experimentar sabores distintos.

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El último seminario fue dirigido por Paz Levinson junto a los winemakers Sebastián Zuccardi y Matías Michelini. Durante una hora compartieron seis vinos que aseguran sirvieron de inspiración para sus carreras y actualidad de sus trabajos. Para esto realizaron dos flight comparativos con vinos de ambos enólogos y otros europeos. Un ejercicio muy interesante que ayudó a comprender el vinos desde la mente de estos tres influyentes profesionales.

 

La gran noche del vino. A las 18.30 del viernes 11 de agosto comenzó la actividad principal en un salón repleto de expertos que no podían contener sus ganas de degustar las 36 etiquetas que prometía la convocatoria. Cada uno de los asistentes al evento tenía frente suyo un reluciente set de copas que verían llenarse durante las siguientes cuatro horas. Los vinos fueron divididos en ocho diferentes flights del siguiente modo: Malbec de Valle de Uco, Tintos clásicos argentinos, Altitud y latitud, Blancos, Blancos de corte, Tintos 2015, Red Blends, Malbec de Altamira y un espumante que cerraría la cata.

 

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Cada uno de los flight dejo mucho para decir, conclusiones que podrían resumirse en pocas palabras pero que seguros darán lugar a mucho contenido en los próximos meses.

A saber, el Valle de Uco se impone como región que no deja de sorprender, cuando creemos conocerla aparece un vino que nos muestra algo nuevo o suma algún detalle que no habíamos notado. Aunque suene absurdo, los tintos clásicos argentinos se afirman como las curiosidades en un mercado que crece de la mano de las curiosidades y lo más interesante es que siempre se roban los suspiros de la mayoría. Altura, latitud, suelos, clima y cualquier otro factor permiten que Argentina tenga una diversidad notable que se aprecia principalmente en los vinos tintos, ojalá pronto veamos esto en otros estilos y varietales. La revolución de los blancos acaba de comenzar y los resultados aseguran que durará unos cuantos años. No solo en cuestión de cepas sino también estilos y métodos de elaboración hay mucho para desarrollar. Por último, Paraje Altamira ya suma a su status de Indicación Geográfica el de grand cru con vinos que imprimen su carácter cada vez con mayor nitidez.

 

Son pocos los eventos que hacen la diferencia a la hora de hablar de vinos y entre estos no cabe duda que Premium Tasting hace escuela. Un evento que crece y mejora en cada edición y se convierte en el must de la agenda vínica local e internacional. Quienes aún no han asistido deberían comenzar a hacer planes y los que que nunca se la pierden calmar la ansiedad hasta que se levante un nuevo telón de esta gran fiesta de copas.

 

Durante los últimos años el Premium Tasting trascendió las fronteras de Mendoza para llevarse a cabo en Buenos Aires, Chile, Brasil y Perú con el mismo éxito que logra en cada una de sus ediciones desde 2011.