ABC de los Espumosos: ¿Cómo se leen las etiquetas de estos vinos?

Los vinos con burbujas tienen términos propios que nos permiten conocer de antemano con qué llenaremos la copa. Veamos a qué hay que prestar atención.

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Así como a la hora de elegir un vino tinto nos puede importar cuánto tiempo pasó en roble antes de llegar a la botella y en cuanto a un blanco, qué tan joven es, al momento de elegir un espumoso hay varios detalles que se deben tener en cuenta para dar con el sabor que buscamos. Toda esta información suele estar siempre en las etiquetas ya que estos vinos tienen un léxico muy particular que ayuda a entender pero que también puede confundir. A continuación te contamos a cuáles de todos estos aspectos no podes dejar de prestarle atención.

 

Estilos. Hablar de estilo en el mundo de las burbujas es hacer referencia al nivel de azúcar residual dentro de la botella. Esta tecnic se remonta a los inicios de la elaboración de estos vinos que siempre presentaron una acidez elevada que debía ser compensada con dulzor. De aquí que esta medida dependerá básicamente de la adición final de licor de expedición, mezcla de vino con azúcar, que en el caso de no ser agregado corresponderá a los Nature, es decir los naturalmente secos. Luego están los Brut Nature que son los que conservan entre 4 y 7 gramos de azúcar residual por litro mientras que los Extra Brut tendrán entre 7 y 11. Por encima de los 15 gramos y hasta los 40 se ubican los Demi Sec y ya por encima de los 40 se habla de vinos espumosos dulces.

 

Composición y color. Además del estilo es importante saber con qué uvas se elaboró el vino y si bien los cuveé más tradicionales son de Chardonnay y Pinot Noir en nuestro país también se usan Chenin Blanc, Semillón, Sauvignon Blanc, Torrontés y hasta Malbec. Conociendo la composición es posible interpretar cuál es el sabor o expresión posible dentro de la botella.

Pero además de los varietales que figuran en la etiqueta hay otras denominaciones como blanc de blancs que corresponde a vinos elaborados únicamente con cepas blancas o blanc de noir, vinos blancos elaborados a partir de uvas tintas y por último los rosé o rosados que siempre involucran la participación de cepas tintas, ya sea en su totalidad o parcial.

 

Assemblage o cuveé. Muchas veces aún se encuentra alguna de estas expresiones en vinos que se comunican como varietales lo cual puede suponer una contradicción para el consumidor. Lo cierto es que la menciona es valida ya que los vinos espumosos son siempre de corte o mejor dicho assemblages. Sucede que en estos casos se hace referencia a la combinación de diferentes vinos que en algunos casos puede suponer a la participación de vinos de diferentes años con tal de lograr la expresión que identifica a la botella. Por ejemplo, un grand cuveé hace referencia a una mezcla especial, única, y siempre corresponde al mejor vino de la bodega.

 

Método. Los dos procesos más practicados en la elaboración de espumosos son Champenoise o método tradicional de segunda fermentación en botella y Charmat por el cual la toma de espuma se realiza en tanques. Mientras que los primeros suelen aclararlo en la etiqueta los Charmat rara vez lo hacen. Si bien con ambos métodos se logran muy buenos vinos la diferencia radica en la expresión, aquellos cuya toma de espuma tuvo lugar en la botella suelen ser de perfil terciario y con buen aporte de las levadura mientras que los otros dan más protagonismo a los aromas y sabores primarios. Pero hoy existen otras menciones posibles como charmat lungo que significa que el vino permanece un largo periodo en contacto con las levaduras dentro de los grandes tanques. Este proceso permite una expresión más próxima a la tradicional.

 

Tiempo sobre lías. Para lograr la segunda fermentación y con ésta las burbujas, a estos vinos se les adiciona licor de tiraje, una mezcla de azúcar y levaduras. Una vez terminada la segunda fermentación y al no existir más azúcar en la botella, las levaduras mueren y reciben el nombre de lías. La maduración de estos vinos se produce sobre estas borras que aportan aromas y sabores, cuanto más tiempo en contacto con éstas el vino cede cobra más carácter terciario y

 

Con o sin año. En el viejo continente es común que muchos productores utilicen añada en sus botellas de espumosos. Cuando es así es por que se está ante un vintage o millésime, es decir, un vino de una añada excepcional y todos los vinos utilizados en el cuveé corresponden a dicho año. Mientras tanto, en el nuevo mundo no hay una ley específica para estos casos y si bien el año debería implicar una buena cosecha no hay nada que lo asegure.

 

Origen. Si bien hace muchos años el término Champagne era utilizado para todos los espumosos producidos en el planeta, hoy esa denominación es exclusiva para los vinos con burbuja elaborados en la región francesa de Champagne que cumplen con un determinado método de elaboración, crianza y a partir de ciertas cepas. Es más, en Francia los espumosos elaborados fuera de esta región son denominados Crémant. Mientras tanto en España se los denomina Cava y provienen principalmente del Penedés (Cataluña) e Italia cuenta con tres denominaciones muy famosas por sus burbujas, Franciacorta, Prosecco y Asti-Spumante. Para concluir con los más reconocidos de Europa habría que sumar al Sekt alemán. Mientras tanto, en el Nuevo Mundo se denominan vinos espumosos o sparkling wines y no deben cumplir con normas tan estrictas como las de las Denominaciones de Origen europeas, es decir, en estos países se recurre a todos los procesos, métodos y cortes de uva sin riesgos de infringir ningún acuerdo.

 

 

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