Verano entre viñedos

Para los amantes del vino visitar una región vitivinícola son las vacaciones perfectas, más aún durante la vendimia. Hoy te contamos que tenes que aprovechar en las diferentes regiones.

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No importa lo calurosas que pueden ser las jornadas en una región vitivinícola durante la vendimia, quienes aman el vino son capaces de soportar cualquier cosa con tal de respirar el aire que corre entre las hileras del viñedo cuando los frutos están listos para ser cosechados. Por suerte para ellos, todas las regiones vitivinícolas del país tiene infinidad de planes para disfrutar en cada visita con una oferta que se renueva cada año. Gastronomía de alto vuelo, actividades de vendimia, talleres de elaboración y muchas otras actividades ofrecen hoy las rutas del vino argentino. A continuación te contamos que podes disfrutar en cada una de las regiones.

 

Patagonia. Considerado un destino de ensueño por todos turistas del planeta, la Patagonia cuenta con una ruta del vino muy interesante que puede comenzarse en Río Negro donde el establecimiento Humberto Canale invita a descubrir el origen de la vitivinicultura en la región. Luego, en San Patricio del Chañar, Neuquén, se puede aprovechar para visitar establecimientos muy modernos como Bodega del Fin del Mundo, Secreto Patagónico o Familia Schroeder cuyo museo de paleontología y su restaurante son un alto obligado para los amanes del buen vino y la mejor gastronomía.

 

Más al sur, la provincia de Chubut ofrece un recorrido de viñedos más austero de la mano de pequeños productores diseminados en su geografía. Por ejemplo, están los proyectos de Capitán Sarmiento, Piedra Parada, Paso del Sapo, EL Hoyo y Trevelin, todos destinos muy famosos por sus paisajes y propuestas de turismo aventura pero que ahora también permiten visitar viñas y bodegas.

 

El Noroeste. Según las estadísticas, Salta es una de las provincias más visitadas del país y su ruta del vino uno de los atractivos que más turistas recibe. Cafayate, epicentro de enoturismo del norte argentino, propone tanto visitas a bodegas como un recorrido por el Museo de la Vid y el Vino, una visita inolvidable. Un dato clave es que la distancia entre las bodegas puede ser bastante corta lo que permite visitar varias de ellas sin necesidad de automóvil. Pero como suele suceder, la movilidad propia tiene su ventajas como poder visitar las bodegas próximas a Yacochuya como Piattelli, Domingo Molina y la misma San Pedro de Yacochuya. Visitas que no se pueden dejar de hacer son El Esteco, Finca Las Nubes y Porvenir de Cafayate mientras que la más novedosa es Estancia los Cardones, en Tolombón, cuyo edificio se inauguró durante 2017.

Los más curiosos lógicamente pueden ascender hacia Molinos para visitar Colomé que ha reabierto su hotel y museo y nuevamente recibe visitas. Pero si realmente hay espíritu aventurero el recorrido puede continuar en Jujuy por la Quebrada de Humahuaca donde ya existen unos cinco pequeños proyectos que pueden visitarse con reserva previa.

 

Mendoza. La principal provincia productora dela país es además una de la Capitales Mundiales del Vino con más de doscientas bodegas abiertas al turismo. Entre estas se pueden encontrar todos los estilos y tamaños con servicios para todos los bolsillos e intereses. Están las que apuntan al turismo de lujo con restaurantes muy sofisticados como Trapiche, Zuccardi, Los Toneles, Lagarde, Andeluna, Domaine Bousquet y Escorihuela Gascón o las que incluso cuentan con hotel propio como Casa de Uco, Finca Agostino y AlPasion. Pero lo bueno es que la mayoría cuentan con propuestas para los turistas que siempre incluyen visita a las instalaciones, salas de barricas y degustación. Es clave comunicarse siempre con anticipación por que para asegurar un servicio de calidad muchos establecimientos reciben solo grupos con reserva.

Siendo que la oferta de bodegas en esta provincia es infinita es vital organizar una hoja de ruta con los establecimientos que se quiere conocer y dividir el recorrido por regiones, por ejemplo, destinar dos días a Luján de Cuyo y Maipú y otros dos al Valle de Uco como mínimo.

 

A orillas del mar. El proyecto Costa y Pampa que Trapiche inauguró en Chapadmalal es una visita ideal para quienes veranean en la Costa Atlántica. Ubicado a solo veinte minutos del centro de Mar del Plata ofrece un programa que demanda unas dos horas con visita a los viñedos, bodega, degustación y un tapeo en el jardín. Vale la pena hacerse el tiempo para descubrir este proyecto único en el país.