“Los vinos patagónicos se convirtieron en la novedad que todos quieren descubrir”

Agustín Lombroni es uno de los pocos enólogos nativos de Patagonia con un fanatismo lógico por los vinos de su provincia, Río Negro. Para nuestra Selección Alta Gama de Junio se encargó de elaborar un vino muy especial que nos presenta a continuación.

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Los vinos patagónicos ofrecen un estilo muy singular y cada día más fácil de identificar. Así como los vinos del Noroeste argentino se destacan por su vigor, los del sur del país ya se destacan por su ligereza y suavidad. Pero así como sucede en Mendoza, los winemakers de Patagonia se esfuerzan a diario para demostrar que cada viñedo y cada región permiten elaborar vinos diferentes y que no todas las uvas vinificadas en la Patagonia van a dar un mismo resultado.

 

En este sentido, la bodega Del Río Elorza escribe su propia historia en un paraje para muchos novedoso del Alto Valle de Río Negro. Su enólogo, Agustín Lombroni, es nativo de la región y luego de trabajar para importantes bodegas en Mendoza y Estados Unidos decidió afincarse nuevamente en su tierra para elaborar los vinos que lo identifican. Conversamos con él sobre terruños de Patagonia y de su Verum Los Cisnes, vino que forma parte de la Selección Alta Gama de junio.

 

Agustín Lombroni en plena vendimia en la bodega Del Río Elorza.

 

¿Dónde se encuentra Del Río Elorza y cuáles son las características de la región?

 

La bodega se encuentra en la Patagonia Norte, Provincia de Rio negro, dentro de la denominación Alto Valle de Río Negro, específicamente en la ciudad de Fernández Oro, un pequeño pago de solo 25.000 habitantes.

 

Se trata de una región muy seca, que en promedio la humedad relativa no supera el 30% anual. Esto facilita mucho el trabajo en el viñedo, no se necesitan curaciones o casi no se necesitan. El viento tan típico en toda la Patagonia ayuda también mucho en este punto. Este viento además de seco, es frío y disminuye la temperatura aumentando aun más la muy buena amplitud térmica que tenemos gracias a la latitud en la que nos encontramos, 39° Sur. Por último estos vientos, cuando son fuertes disminuyen la actividad fotosintética, lo que regula la cantidad de azucares que se acumulan en las bayas y así tenemos vinos más frescos y menos alcohólicos. Tenemos muchas horas de sol lo que asegura buena concentración de polifenoles.

 

Aquí los suelos son arcillosos, con gran contenido de grava y muy heterogéneos. También en la zona existen diferentes corrientes ascendentes y descendentes de aire que modifican en gran medida las temperaturas de un cuatro a otro. Nuestra finca se compone de 20 hectáreas y podemos encontrar 5 tipos diferentes de suelos con diferencias de temperaturas de hasta 2 grados (que es mucho).

 

Hasta hace muy poco al hablar de Río Negro no se reparaba en las sub regiones del Valle, hoy se busca distinguir las condiciones de cada terror, ¿qué hace especial a los vinos de Fernández Oro en comparación con el resto de los terror de Río Negro?

 

Es una zona muy regular, es decir, es menos fría que Mainqué, pero es mas fría que el Chañar. Tiene una estabilidad climática muy buena, con respecto al granizo por ejemplo, el cual es muy raro que caiga en nuestra zona.

 

Las temperaturas son muy adecuadas para la viticultura, con amplitudes terminas que llegan a superar los 20 C. Los suelos son más pedregosos que en las zonas más bajas del valle.

 

¿Cómo ves la actualidad de los vinos patagónicos en el mundo?

 

Muy bien. La gente empieza a preguntar e interesarse por ellos, es algo distinto, a mí entender, el perfil de fruta y aroma, todo es muy diferente a lo que esperan de Argentina. Es lindo llegar a una feria y cuando decís que tenes vinos de Argentina lo primero que preguntan es si son de Mendoza. Cuando decís “no, Patagonia” la gente te mira como bicho raro, pero el bicho raro que quieren descubrir. Por mi experiencia, es un perfil más ligado al gusto europeo que al estadounidense. De modo que sorprende por que la gente no se espera algo tan fresco o elegante. Pero inmediatamente detectan la calidad y son una alternativa excelente para aquellos que buscan algo distinto.

Tenemos el estigma de ser algo novedoso lo que complica al no ser conocido, como si lo es Mendoza, pero lo novedoso también atrae, solo nos falta más comunicación e inclusión en el mercado. Algo que Mendoza supo hacer durante los últimos 25 años y nosotros estamos empezando pero con un futuro muy prometedor.

 

Viñedos de Del Río Elorza en Fernández Oro, Alto Valle de Río Negro, Patagonia.

 

¿Cuáles son las cepas que destacas en la región y cuáles las que prefieren para los vinos de la bodega?

 

La calidad de los Malbec y Pinot Noir siempre se destaca en la región, el Merlot se da muy bien al igual que el Cabernet Franc que tiene mucho carácter y me recuerda mucho a los de Pomerol. Son muy frescos, aromáticos, complejos y tiene una textura muy particular, no sé si llamarla mineral. En nuestra bodega yo detecto más ceniza que mineral. Y se puede detectar tanto en el aroma como en la boca, también la fruta está muy presente, mucho cassis por ejemplo

 

En cuanto a los blancos, todos se dan muy bien. Semillón, Chardonnay y Riesling en particular.

 

Si me preguntas con que vino yo me quedo en la bodega para elaborar y beber o cual es aquel con el que más me gusta trabajar te diría que el Cabernet Franc. Pero el Pinot Noir es una variedad que me gusta mucho porque todos los años es un desafío y cuando es un gran año uno se sorprende.

 

Lamentablemente el mercado no lo demanda pero el Syrah creo que sería una variedad que daría mucho que hablar en la zona. Habría que animarse a hacer algunas botellas

 

 

¿Cómo te gusta presentar al Verum Blend Los Cisnes, vino que nuestros socios recibirán en la próxima selección Alta Gama?

Verum Los Cisnes 2017 es un Blend de Malbec y Merlot. Es un vino que pensamos con Hans Vinding Diers, exclusivamente para esta selección. Es un Vino Singular con buena nariz, sin ser muy perfumado, es más austero. En boca es elegante y extremadamente mineral, mucha piedra. El corte se compone por 27% de Malbec del cuartel María Morena, 27% de Malbec del cuartel María Paula, 26% del cuartel Pauli y 20% de Merlot del cuartel María Morena. Pensamos en hacer algo distinto, no un vino que sea fácil de tomar y de entender, sino un vino que sea fácil de tomar pero no tan fácil de definir o entender, queríamos que la gente se quedara con la copa en la mano pensando qué es eso distinto que tiene.

 

Cada componente se elaboró por separado y se mantuvo así por 8 meses, luego se ideó el corte y lo enviamos a barricas usadas por 4 meses. Es un vino que no se filtró por lo que aconsejamos decantar al menos 30 min antes de servirlo. O como me gusta hacer a mí, servir una copa y dejar que solo se exprese en ella.

 

 

Siendo que estamos en el mes del Malbec, ¿qué podes contarnos de este varietal en la región?

 

Es muy distinto al que uno puede encontrar en Mendoza o Salta, se expresa más por frutas rojas que negras. Tiene notas florares muy características, violetas, lavanda. Algo que me sorprende de esta zona es que el malbec es muy sensible, incluso más que en otras regiones a la forma de cultivarlo y al estilo de elaboración. En nuestro caso el malbec tiende a ser más espaciados y con notas a grafito, también, el color es distinto tiene un brillo singular con reflejos violáceos muy llamativos, muy límpido.

 

Es frutal, pero complejo, uno puede encontrar, curo, tabaco (hojas), especias, flores, creo que es algo muy singular y delicado que si lo presionamos se pierde rápidamente. Pero sin dudas es distinto y tiene un potencial enorme. Se nota que soy de la zona, la defiendo a muerte.