Descifrando al Malbec

Durante los últimos veinte años no solo creció en superficie el Malbec, también el conocimiento de los enólogos sobre sus características y necesidades.

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Cada vez que uno descorcha una botellas de vino abre mucho más que una bebida. Así como una copa puede despertar infinitas sensaciones para cada enófilo también cuenta una historia también expresa un origen y el trabajo de quienes se ocuparon de elaborarlo. Entre las labores que le dieron vida al vino habitualmente hablamos de las que se llevan a cabo en el viñedo y la bodega pero existen otras que buscan comprender por que cada vino es cómo es y si es posible perfeccionarlo. Toda esa investigación detrás de cada botellas pocas veces sale a la luz pero sus resultados son los que hacen que los vinos sean cada día mejores. En nuestro país el foco de los investigadores está principalmente sobre el Malbec y a continuación te contamos algunas conclusiones que permiten entender mejor por que ha evolucionado su estilo y expresión a lo largo de los años.

 

Del mercado al terroir, el gran paso hacia la identidad. Para entender el auge del Malbec no se puede dejar de mirar los números del mercado. En menos de 15 años este varietal se convirtió en uno de los más exitosos del planeta gracias al trabajo de los enólogos argentinos. Su estilo amigable, carnoso e intenso cautivó paladares locales como internacionales y fue ese el primer perfil que le conocimos. Para ganar mercados, muchas bodegas fueron detrás de este estilo concentrado que demandaba una larga maceración para asegura la extracción suficiente de color, cuerpo y carácter. Pero con el tiempo este fenómeno derivó en cierta estandarización que el mercado comenzó a penalizar. Fue entonces que los winemakers se enfocaron en las viñas y la expresión del terroir y no en las tendencias o demandas del mercado. A fin de cuentas el vino es un producto de la tierra y debe respetar la identidad de su origen. Fue así que se disminuyó el uso de roble, las cosechas comenzaron a realizarse de manera anticipada y se comenzó a valorar más la frescura que la concentración. De esta manera hoy comienzan a ser más nítidos los matices que ofrece cada región en la expresión del Malbec.

 

Cuál es la verdadera expresión del Malbec. Mientras el Malbec conquistaba mercados las bodegas argentinas invirtieron tiempo y dinero para descifrar sus verdadero carácter. La intensión Como sabemos, cada varietal tiene rasgos sensoriales que los diferencian del resto. Por ejemplo, el Cabernet Sauvignon sin importar donde se lo cultive siempre huele a cassis, pimientas y frutos negros mientras el Chardonnay se destaca por sus aromas cítricos, de miel y manzana verde. Ahora bien, luego de varios estudios las bodegas concluyeron en que no existe un carácter definitivo para el Malbec sino que comparte los descriptores de las familias aromáticas de otros varietales tintos. Una conclusión que da cuenta de la capacidad del Malbec por expresarse de acuerdo al hábitat donde se lo cultiva.

 

Dime de dónde eres y te diré a qué hueles. Al tratarse del varietal más cultivado del país el Malbec se convirtió en la herramienta ideal para comprender los diferentes terruños de Argentina. Básicamente por que demostró ser muy sensible a la altura, clima, temperaturas durante el periodos de maduración, luminosidad, riego y los suelos. Luego de años de muestreos y elaboración que cumplen un mismo parámetro en cada región del país los profesionales ya pueden compartir algunas algunos resultados. Por ejemplo, la principal diferencia se va a encontrar de la mano de la temperatura, mientras que en las zonas cálidas el Malbec desarrolla un perfil especiado y herbal, en las zonas más frescas desarrolla una aromática floral, con frutos rojos frescos y bayas. Por su parte, la altura se convierte en un factor del sabor, en Mendoza, las zonas más elevadas combinan una aromática penetrante, color profundo pero paladar fresco y fluido por su parte, las zonas más bajas dan lugar a vinos profundos y estructurados. En cuanto a los suelos, los diferentes perfiles y composición también definen la complejidad de los vinos de acuerdo al efecto de la temperatura, retención de agua y texturas. De esta manera, la complejidad del Malbec se puede explicar a partir de unos 37 descriptores identificados.