Información de la BodegaHISTORIA La Bodega Navarro Correasí tiene una larga historia. Desde mediados del Siglo XIX y, por más de cien años, la familia Correas vendió sus uvas a otros productores de la región. Don Edmundo Navarro Correas, descendiente de la familia Correas, fue quien decidió producir vinos bajo su propio nombre. En la bodega ubicada en la calle Pedro Molina, en Maipú, Mendoza se elaboraron vinos tintos, blancos y espumantes, bajo métodos artesanales. Desde 1996, Bodega Navarro Correasí pertenece a DIAGEO y en la actualidad cuenta con dos Bodegas: Bodega Navarro Correasí Cava Godoy Cruz y Finca Agrelo al pie de la Cordillera de los Andes. BODEGA NAVARRO CORREASí HOY Bodega Navarro Correasí es una de las 10 principales bodegas argentinas en exportaciones y en el mercado doméstico. Sus vinos se pueden encontrar en más de 30 países de los cuales se destacan Estados Unidos, Canadá, Japón, México, Brasil y tienen una muy fuerte presencia en Latinoamérica. |
CAVA GODOY CRUZ
Un moderno edificio con altas galerías emplazado entre arboledas transmiten el espíritu de la bodega: trayectoria y contemporaneidad.
Los materiales utilizados en su construcción, reflejan la identidad de la marca: las piedras andinas, el acero, el hierro, las sobrias maderas y la transparencia de sus muros. Es un predio de 3,5 hectáreas. Entre los espacios se encuentra un Centro de Visitantes de 800m, un Wine Bar, dos salas de degustación, una sala de exposiciones, una gran recepción, dos cavas subterráneas de vinos premium, un área de fermentación y conservación y un centro de visitantes pensado para ofrecer una experiencia única a los consumidores. Posee más de 3.000 barricas para la crianza de sus vinos. Bodega Navarro Correasí selecciona tonelerías de Francia y Estados Unidos para adquirir barricas de roble nuevas cada año.
FINCA AGRELO
Finca Agrelo, la segunda bodega de Navarro Correasí en Mendoza. Se encuentra en un terreno de 50 hectáreas, en el Distrito de Agrelo, perteneciente al Departamento de Luján de Cuyo, una de las mejores regiones de la provincia y del país para el cultivo de vides destinadas a la elaboración de vinos de alta calidad enológica.
La construcción de la bodega está alineada con los más altos estándares en políticas ambientales, mediante una serie de medidas aplicadas para minimizar el uso de energía, reducir la producción de residuos y total reciclado del agua. Cuenta con una capacidad instalada de producción de un millón y medio de litros de tanques de acero inoxidable, con posibilidades de aumentar hasta 4 millones. Adicionalmente tiene una sala de barriles con una capacidad máxima de 2.000 barricas.
WINEMAKER
Gaspar Roby es el director de enología y operaciones para las dos bodegas de Bodega Navarro Correasí. Gaspar en el año 1998 viajó a los Estados Unidos para estudiar enología y viticultura en la Universidad de California, Davis donde llevó a cabo su maestría.
VI?EDOS
"Para que la vid dé uva de calidad necesita estaciones marcadas que permitan que el ciclo vegetativo sea lento para desarrollar sabores interesantes, y pueda llegar a su óptima maduración antes del otoño. El clima en Mendoza es cálido con abundantes horas de sol y escasas lluvias.
"En todas las regiones vitivinícolas argentinas es necesario el riego. Las dos formas más utilizadas de riego son por goteo y por inundación. En Mendoza el agua se obtiene, en abundancia y de excelente calidad, del deshielo de la cordillera de los Andes que alimenta los ríos, o bien mediante napas subterráneas.
"Suelo: la vid se adapta bien a suelos pobres o poco fértiles. El aspecto principal del suelo es que tenga un buen drenaje o que retenga la cantidad de agua justa y no de más para alimentar a la vid. Los suelos en Mendoza son pobres y franco- arenosos
(mezcla de limo, arcilla y arena) con algunas regiones más pedregosas.
"Según la altitud a la que se encuentre, el viñedo estará influido por el clima. La temperatura desciende entre 0,6 °C y 1 °C cada 100 metros a medida que aumenta la altitud, lo que contribuye a una mayor amplitud térmica. El descenso abrupto de la temperatura hace que la uva retarde su maduración y concentre aromas, acidez, color y sabor, al madurar lentamente. Mendoza goza de una amplitud térmica marcada: entre 10 °C y 18 °C. Nuestros viñedos están situados entre los 700 y los 1.400 metros sobre el nivel del mar. Siendo un factor fundamental para lograr el equilibrio entre acidez, alcohol, taninos y fruta, que caracteriza sus vinos.