Rojo granate de capa media. Buen brillo con movimientos rápidos en copa.
Aromas típicos de esta cepa entre los que se destacan las especias, dejos cárnicos y misteriosos. Fruta negra madura y nota de flores secas. El paso por barrica aporta notas tostadas agradables que redondean la personalidad del vino. Perfecta y prolija evolución.
En boca es ligero y dócil. Fresco y balanceado. Tanino vigente que aporta agarre y permanencia. Aromas de paladar intensos que recuerdan notas especiadas.
Conclusión: vino sutil de corte clásico con excelente definición varietal.
Composición: 100% Syrah.
Cosecha 2008.
Mendoza - Alto Agrelo.
El Luna Syrah 2008 es muchísimo más rico con picadas de fiambres ahumados, bruschettas españolas con oliva, morrones y ajos, quesadillas de carne y pastel de llama. También con cazuela de pollo, ranas, puchero, solomillo al Syrah o simplemente con un bife angosto con sal gruesa, láminas de panceta y papa rostizada.
Origen: Finca La Anita, en Alto Agrelo, Mendoza, a 1.000 metros sobre el nivel del mar.
Cosecha: a partir del 4 de abril de 2008.
Extracción de semillas: desde el inicio de la fermentación, por 4 días.
Reposo en tanques: 12 meses.
Paso por barricas: 9 meses.
Madera utilizada: roble francés, Francois Freres, tostado medio.
Embotellado: marzo 2010.
% de alcohol, en volumen: 14,0.
Stress hídico: a partir del 28 de noviembre se dejó de regar el viñedo.
Viñedo: Este Syrah procede de uvas de la Finca, de un parral de 29 años de edad, que ocupa el Cuartel N °4.
Cosecha: el ciclo climático 2007/2008 se presentó con características diferenciadas respecto a anteriores períodos productivos. Esta cosecha de Luna Syrah es reflejo de una añada extraordinaria.
Enología: las uvas de esta cosecha se vinificaron siguiendo los procedimientos habituales en Finca La Anita. Fermentación en tanques de acero inoxidable a temperaturas controladas, paso por barricas de roble francés, reposo y estibado en botellas por el tiempo necesario para lograr un producto de la máxima calidad.
Descripción sensorial: color rojo profundo con reflejos naranjas. En nariz impactan los aromas lácticos dejando paso a frutas y especias. En boca muestra taninos dulces y gran untuosidad. Equilibrio de acidez, madera y alcohol.