Guillermo García Lamadrid.

Emprendedor siglo XXI. CEO y propietario de Lamadrid Estate Wines.

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Por Verónica Gurisatti, sommelier.

En el origen de toda empresa siempre existió un emprendedor. Alguien capaz de llevar adelante una idea, concretarla y encontrar un nicho en el mercado que no haya sido explotado. Guillermo García Lamadrid es un empresario puertorriqueño que avanza a paso firme y luego de 33 años de dedicarse a la industria de importación y distribución de alimentos (principalmente en Puerto Rico, centro y sudamérica, y Estados Unidos) vendió su negocio y se embarcó en la aventura más grande de su vida: hacer vino en Argentina.

“En 2004 fui a Sudamérica para tener un encuentro cercano con mi mayor pasión, pero no me imaginaba que también se convertiría en mi nuevo negocio. Fue amor a primera vista, cuando vi los viñedos mendocinos supe que iba a pasar buena parte de los próximos años de mi vida en esa tierra”. Hoy es el CEO y propietario de Lamadrid Estate Wines y refleja un segmento de productores, de medianos a grandes, que tejen diferentes estrategias para crecer en un mercado cada vez más competitivo.

Detrás de su instinto empresario, es un hombre arraigado a la tierra, un conocedor de los ritmos y procesos naturales, y un amante del lento trabajo artesanal que conduce a un buen vino. “La vitivinicultura se asemeja a mi propia historia -cuenta-, una historia que comienza con el suelo y el terroir, y que me trae recuerdos de cuando era un niño creciendo en un pequeño pueblo de Cuba, donde la agricultura era su principal fuente de ingreso”.

Además de tener esas ganas de crecer que habitualmente llamamos ambición, tiene otro atributo fundamental que es la pasión. Su objetivo es producir vinos que exhiban todo el potencial del terruño argentino y asegura que la calidad está basada en el manejo apropiado del viñedo y en una enología moderna que lo único que pretende es llevar a la copa del consumidor exactamente lo que entrega la naturaleza.

Para lograrlo trabaja con un equipo de profesionales que hace un seguimiento minucioso desde el viñedo hasta el fraccionamiento del vino y a cargo de la producción se encuentra el reconocido winemaker Héctor Durigutti, que además es socio del proyecto. “Héctor es un enólogo joven, prometedor y con gran experiencia que trabajó con grandes enólogos tales como el italiano Alberto Antonini y supo crear un nombre fuerte en Argentina y USA con su estilo personal, y también es un gran amigo”.

La bodega se encuentra en Las Compuertas (Luján de Cuyo, Mendoza) y si bien fue construida en 1959 hoy está equipada con tecnología de última generación y posee una capacidad de producción de más de 1 millón de litros anuales. La finca es de 100 hectáreas y está en Agrelo con viñedos plantados hace 70, 35 y 7 años, principalmente con uvas Malbec, Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc y Bonarda. Actualmente todos los vinos Lamadrid se exportan a Perú, Brasil, Suecia, Uruguay, Puerto Rico y Estados Unidos.