Nueva Bodega Amalaya.

Amalaya, haciendo camino entre los viñedos más altos del mundo.

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Por Alejandro Iglesias, sommelier AAS.

 

En 2001 los Valles Calchaquíes recibieron a un embajador de lujo, Donald Hess. Ni más ni menos que el importante magnate suizo con bodegas en U.S.A., Australia y Sudáfrica que llegó a estas tierras enamorado de sus vinos y paisajes. No perdió el tiempo y compró una de las bodegas más antiguas del país, Colomé, para posicionarla en tiempo récord entre las más importantes de nuestra vitivinicultura. A pesar de que hoy sus vinos son reconocidos en el mundo, no se detiene, y luego de sorprender con la construcción del Museo James Turrel en su bodega de Molinos (Salta), acaba de inaugurar una nueva bodega exclusiva para sus vinos Amalaya, otro de sus éxitos enológicos. Tuvimos la oportunidad de conversar con Nicolás Cornejo Costas de Hess Family Latin America, quien nos contó qué hay detrás de esta nueva etapa y cuáles son los planes para 2011.

 

¿Cómo nace esta nueva etapa de Amalaya?
Amalaya nace primero con la cosecha 2006. Para su elaboración se utilizaron vinos que no entraron en el Colomé Estate pero de la misma calidad enológica. Eran vinos que no se iban a utilizar y el equipo de enólogos decidió crear una nueva etiqueta a partir del resultado obtenido.
En los primeros años gracias a su relación calidad-precio y la imagen que la bodega logró en el mercado, se posicionó muy bien sobre todo en el exterior.
Por dicha razón los volúmenes comenzaron a crecer y se empieza a comprar uva en el Valle y a darle una identidad enológica propia diferente a los vinos bajo las etiquetas Colomé.
Esto nos llevó a plantar uva en Cafayate y luego adquirir Finca Las Mercedes cuyas 150 hectáreas de suelo arenoso tienen la apariencia de un desierto. Allí se plantaron en 2010, 50 hectáreas de Malbec y se proyecta la construcción de Bodega Amalaya para el 2012. Esta nueva bodega sería una especie de centro “industrial” para Amalaya debido a la envergadura alcanzada por esta marca. Pero en febrero de 2010 Donald Hess visita la recientemente construida Bodega Familia Muñoz en la zona alta del Divisadero, un lugar muy lindo con una represa espectacular y vista al Valle y una bodega moderna, funcional y práctica con enorme potencial para elaborar vinos de calidad y para el enoturismo. La bodega le gusta mucho y el proyecto Amalaya pronto tomaría otro rumbo.
En agosto, tras una visita de Randle Johnson, el asesor enológico y director de Hess Family en Argentina, se hace una oferta a Salvador Muñoz quien acepta y de este modo el proyecto Amalaya pasa a tener bodega propia.
A partir de este momento se descarta la idea de un centro industrial para Amalaya Tinto para dar lugar a una bodega con un portafolio renovado y una identidad comercial propia separada de Colomé.

 

¿En qué se diferenciarán de Colomé?
Básicamente en el estilo de los vinos y el origen de la uva. Por otro lado se apunta a un segmento de mercado diferente. Las etiquetas de Colomé están posicionadas como ultra premium mientras que Amalaya es un favorito entre los súper premium por encima del resto de las bodegas grandes de Cafayate pero por debajo de Colomé.

 

¿Cuál es el estilo de vinos que debemos esperar de esta nueva bodega?
Vinos frutados con un mayor nivel de complejidad en cuanto a sus sabores y no tan directos o robustos como el estilo típico de Cafayate. Son vinos modernos con una explosión de frutas, una sinfonía de sabores.

 

Entonces, ¿cuál es hoy el origen de las uvas para cada una de las bodegas?
Bodega Amalaya se abastece de uvas en zonas a partir de los 1.600 hasta 2.000 metros de altura mientras que Colomé desde los 2.200 hasta los 3.111 metros donde está ubicada nuestra finca Altura Máxima, el viñedo en producción más alto del mundo.

 

Colomé está focalizada en los vinos biodinámicos, ¿en Bodega Amalaya siguen el mismo camino?
No, aquí aplicamos prácticas agroecológicas y sustentables aprovechando las ventajas que tiene la zona para ser amigable con el medio ambiente (zonas secas con vientos) al igual que muchas otras bodegas de Cafayate. Es una cuestión cultural y de know how que identifica a Hess-Family.

 

¿Cómo definís este terroir que hoy da vida a los Amalaya?
El terroir de Cafayate -de donde proviene la mayor parte de nuestra uva- tiene un clima semiárido de altura con gran amplitud térmica, pocas lluvias (150 mm. promedio anual) y suelos franco arenosos con presencia de grava. En conclusión, un hábitat ideal para la obtención de frutos de calidad que dan origen a vino sabrosos con mucha personalidad.

 

¿Cuáles son las cepas con las que van a trabajar?
Para la marca Amalaya el concepto es el blend sobre base Malbec y Torrontés para el blanco. Como bien sabemos estas son las insignias de Argentina. Sobre ese concepto se trabaja con las cepas que mejor resultado están dando en Cafayate. Entre las tintas trabajamos con Tannat, Cabernet Sauvignon, Syrah y Cabernet Franc mientras experimentamos con Petit Verdot, una cepa que promete mucho en este terroir. A las blancas sumamos algunas novedades como el Riesling y en el futuro se puede incorporar el Sauvignon Blanc. Para la línea Territorio de Salta trabajamos con varietales y las cepas utilizadas son Malbec, Cabernet Sauvignon y Torrontés.

 

¿Cuáles son las cepas que ven con potencial en estas alturas?
Tannat, porque llega a una madurez ideal mientras que el Cabernet Franc adquiere un especiado y mentolado interesante. Son dos cepas para seguir de cerca en esta región.

 

¿Qué proyectos tienen para 2011?
En cuanto a lo productivo tenemos proyectado continuar la ampliación de los viñedos en Finca Las Mercedes. Calculamos sumar unas 40 hectáreas más de Malbec. Mientras que en la bodega esperamos ampliar la capacidad de depósito e inaugurar el área de turismo enológico con visitas y degustaciones.
En el futuro estamos seguros que deberemos ampliar la capacidad de bodega porque no tenemos dudas que esta nueva etapa de Amalaya será todo un éxito.

 

¿Algún próximo lanzamiento?
Acabamos de lanzar en diciembre Amalaya Gran Corte y Amalaya Blanco. En breve presentaremos en Buenos Aires la línea Territorio de Salta y sus Malbec 2009, Cabernet Sauvignon 2009 y Torrontés 2010.