Con el Malbec en las venas.

Entrevista a José Galante, chief winemaker de Salentein.

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Por Alejandro Iglesias, sommelier AAS*.

La actualidad del Malbec no sería tan exitosa sin la intervención del hombre. Más allá de las condiciones insuperables que ofrece la Argentina para el desarrollo de su calidad fueron los hombres quienes forjaron su destino y entre ellos claro está que algunos se destacaron más que otros.
Este es el caso de José Galante, o “el Pepe”, como se lo conoce en el mundo del vino. Este mendocino, de cuna viñatera y desde muy pequeño descubrió los encantos del Malbec.
Durante más de 30 años como enólogo, Galante dio vida a algunas de las etiquetas más reconocidas de nuestra vitivinicultura, mientras aprendía a pulir nuestra cepa emblema como pocos pudieron lograrlo. El tiempo lo transformó en referente y ejemplo, tanto de las nuevas generaciones como de aquellos que soñaban con los grandes vinos de Argentina.
Su estilo clásico, refinado y sofisticado, es el resultado de muchas cosechas en Mendoza y otras regiones del país, más los viajes que realizó por el mundo con el fin de descubrir los secretos detrás de los mejores vinos del mundo.
Hoy se encuentra a cargo del Departamento de Enología de Salentein y desde el Valle de Uco se encarga de sorprender con sus maravillosas creaciones.

 

¿De qué forma tomó contacto con el Malbec?
Mi primer contacto fue de muy chico. Mi abuelo tenía un viñedo donde cultivaba Malbec y a mí me gustaba mucho comer aquellos frutos exquisitos directamente de la planta. Un recuerdo inolvidable.
También mi padre trabajó toda su vida en bodegas. En las comidas me servía un poquito de vino con mucha soda. Aún recuerdo el color de la espuma que se producía en el vaso. Aquellos Malbec tenían mucho color, eran vinos densos.
Después llegó mi turno. Estudie enología y me incorporé definitivamente al mundo del vino. Recuerdo mis primeros viajes al Valle de Uco, por aquel tiempo zona de producción de Malbec de mucho color que se utilizaba para aumentar y definir el color de los vinos tintos. Más tarde el Malbec sería reconocido y así empiezo a ocupar el sitio de honor que le corresponde. Algo que comienza en la década de los ’80.

 

¿Qué significa para usted el Malbec?
Si escucho la palabra Malbec inmediatamente pienso en Argentina. Me pasa lo mismo cuando escucho la palabra tango. Es nuestra carta de presentación y sintetiza lo que Argentina es en vinos, aunque todavía tiene mucho más por expresar.

 

¿Cómo definiría al Malbec?
El Malbec tiene 3 elementos distintivos que lo diferencian del resto de las variedades tintas. En primer lugar un color único, con unos tonos rojo/violetas que sólo el Malbec puede ofrecer. En segundo lugar su aroma, que dependiendo de la altura de los viñedos tiene un abanico que va desde los frutos rojos, aromas especiados, hasta llegar a los frutos negros pequeños. En los viñedos más altos la expresión única que nos ofrece es floral, a violetas. Finalmente la sensación en boca, allí el Malbec es jugoso, con una textura tánica sedosa y envolvente. Y solo en Argentina es donde el Malbec desarrolla todo este abanico de sensaciones aromáticas y gustativas, en este sentido Salentein con sus viñedos en la zona alta del Valle de Uco es pionero con más de quince años cultivando Malbec en altura.

 

¿La considera realmente la cepa representativa para nuestro país?
Sin lugar a dudas, es en Argentina donde el Malbec encontró las condiciones de suelo, clima y el sol que bendice esta tierra. Es aquí donde el Malbec encontró su lugar para vivir y como ninguna otra variedad fina, para expresar el potencial que Argentina tiene para dar en vinos.

 

¿Qué diferencias encuentra trabajando hoy en Valle de Uco?
Después de haber elaborado vinos de distintas regiones de Mendoza, pienso que el Valle de Uco es la región vitivinícola argentina por excelencia. Aquí el Malbec expresa mejor toda su tipicidad varietal.

 

¿Cuál es el carácter distintivo más notable del Valle?
Se basa en 3 características muy importantes. La altura, el tipo de suelos y la calidad del agua. En el caso particular de las fincas de Salentein tenemos muy bien diferenciados lotes de Malbec que se encuentran a 3 rangos de alturas diferentes y con suelos que varían en su composición. Así los colores son intensos con unos tonos rojo violetas muy atractivos. En la medida que subimos en altitud aparecen los aromas a frutos negros y en los sectores más altos encontramos ese aroma exótico a violetas, que nos ofrece el Malbec sólo en estas condiciones de altitud. La textura tánica es típica, muy sedosa y envolvente. Se trata de expresiones únicas e irrepetibles.

 

¿Qué estilo de Malbec encuentra más representativos de nuestro país?
Otros Malbec que me gustan mucho de Argentina son los de Cafayate. Son únicos e irrepetibles, diferentes a los del Valle de Uco pero también con una personalidad única.

 

¿Dónde más se imagina elaborando Malbec?
Estamos cultivando algunas plantas de Malbec en un lugar que hemos encontrado en nuestra finca más alta, donde me parece que podemos obtener algo especial. La ansiedad nos devora, pero en esto hay que tener paciencia y saber esperar.

 

¿Cómo define el estilo de sus Malbec?
El Malbec es una variedad muy sensible a los cambios de lugares y permite sentir lo que cada uno de esos lugares tiene para ofrecernos. El estilo de mis vinos es muy respetuoso de lo que cada lugar, cada sector de un viñedo nos ofrece. Son matices, sensaciones apenas perceptibles por nuestros sentidos, pero que finalmente marcan diferencias. Hoy el desafío es lograr trasladar esas expresiones y llevarlas a la botella.

 

*Miembro de la Asociación Argentina de Sommeliers.

www.aasommeliers.com.ar