Patricio Reich -Bodega Renacer-.

"Estamos enfocados en entregar sólo calidad a nuestros consumidores", afirmó.

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Por Alejandro Iglesias, sommelier AAS*.

 

Cómo es que una familia chilena decide desarrollar sus vinos en Argentina?
El modelo chileno del vino se consolidó internacionalmente con anterioridad al argentino. Debido principalmente a su pequeño mercado interno. Cuando comenzamos a barajar la posibilidad de invertir en el negocio del vino muchos colegas nos decían: “por qué no van a ver que están haciendo en Mendoza, los vinos son espectaculares y hay un potencial enorme para elaborar vinos de calidad”, además el boom del Malbec estaba comenzando.
Así que partimos a hacer las tareas a Mendoza e inmediatamente nos enamoramos del lugar. Fue así que finalmente compramos un pequeño terreno en Perdriel.

 

¿Cómo fueron los comienzos?
Fue una experiencia muy bonita, comenzamos por armar un equipo de gente de excelencia. Primero sumamos a Alberto Antonini para asesorarnos en el área vitivinícola y a Marcelo Casazza en viñedos. Poco a poco fuimos creciendo hasta el tamaño que tenemos hoy: 35 personas y cerca de 2 millones de litros elaborados por año.
En este tiempo tocamos muchas puertas, realizamos bastantes viajes al extranjero y realizamos sacrificios personales muy grandes.
Hoy, luego de sólo 5 años, tenemos la alegría de ser una de las marcas de Malbec más vendidas en Estados Unidos, ser uno de los mayores exportadores a Italia y estar en más de 30 países.

 

Si bien hoy Punto Final en un “nuevo” clásico, ¿cómo definieron el estilo de sus vinos?
Somos una empresa bastante nueva, por ende nos posicionamos como una bodega moderna, joven, innovadora, y basada en Malbec. Nuestros vinos expresan el potencial de cada cepa que utilizamos. Potenciamos el color violáceo del Malbec, sus aromas a frutas frescas, sus taninos sedosos y suaves, con buena acidez y largo en boca. Nuestros vinos reflejan el potencial de Mendoza, ya que son blends de distintas zonas, como Valle de Uco, Perdriel y Medrano.

 

¿A qué atribuyen el éxito de esta etiqueta en Argentina y el mundo?
Nuestra imagen fue bastante innovadora desde el principio. En nuestra etiqueta se pueden observar todos los descriptores del vino algo, que generalmente aparecía en la contraetiqueta, fuimos los primeros en utilizar cápsula bicolor, algo que al principio debíamos realizar con una herramienta especial y nuestro corcho de color naranja también era algo inusual.
Todo eso ayudó a distinguir nuestro producto en las góndolas y diferenciarnos del resto de las etiquetas que por lo general eran muy tradicionales y de color blanco.
Siempre apuntamos a un público moderno, sofisticado, que busca nuevas experiencias, inquieto y siempre a la vanguardia.

 

¿Cuáles son las pautas de calidad con las que trabajan?
Principalmente calidad en los viñedos asegurándonos de trabajar con las mejores uvas de la zona. Para ellos cuidamos nuestros viñedos día a día. Luego calidad bodega para elaborar los mejores vinos posibles. Esto quizás suena a cliché, pero la realidad es que estamos enfocados en entregar sólo calidad a nuestros consumidores. Tanto en el servicio de venta, la producción y por último en el proceso productivo.

 

Es sabido que desde sus inicios Renacer trabajó intensamente en el estudio del terruño, algo que hoy está en boca de todos. ¿Qué tipo de trabajos realizaron ustedes?
Buscamos la asesoría de Pedro Parra, un experto chileno del “terroir”. Con la ayuda de equipos tecnológicos de última generación, hicimos un estudio de nuestro suelo, para conocer con exactitud el perfil de cada cuartel de nuestros viñedos. Esto nos permite conocer el tipo de suelo, por ejemplo si es arcilloso, si la tierra está compacta o suelta (para saber cómo drena el agua), si hay piedras y a qué profundidad, etc. Una vez analizados por completo nuestros viñedos, esta herramienta nos permitió conocer en plenitud el potencial de cada área, seleccionar la variedad de uva que se adapta mejor al perfil de cada suelo, regar en forma diferenciada, cosechar en forma diferenciada, podar e incluso aplicar el guano en forma diferenciada.
Antiguamente, el agrónomo junto al enólogo, en época de cosecha probaban las uvas sacando algunas muestras de cada cuartel hasta saber el momento óptimo de cosecha. Hoy sabemos que incluso 2 metros de diferencia entre plantas pueden producir calidades completamente distintas, por ende el elegir bien la muestra es fundamental.

 

Bodega Renacer es reconocida por sus logros en los mercados internacionales, ¿cómo imaginan los próximos años para el vino argentino en el plano internacional?
Hay una consolidación en los últimos años de la marca argentina en el mundo y en especial del Malbec. Para mi gusto esta ola no está lejos de reventar e imagino que seguirá creciendo por unos 5 años más. Hay muchos países que aún no conocen en plenitud nuestros vinos, por lo tanto quedan muchas puertas por tocar y despertar así la curiosidad de nuevos consumidores. Así se podrá lograr que Argentina tenga un lugar seguro en el mundo como uno de los jugadores de mayor peso.

 

¿Imaginan que habrá vida más allá del Malbec?
Me encantaría decir que sí y soy un optimista, pero las estadísticas son claras: más del 90% del vino exportado es Malbec. Pero esto no significa que no podamos avanzar con variedades como Cabernet Sauvignon, Torrontés e incluso Bonarda.

 

¿Cuál piensan que es el desafío actual de la vitivinicultura argentina?
Lograr posicionar los vinos argentinos en cada segmento de precio entregando valor al consumidor incluso en los rangos de precios caros. Mi mayor temor es que algunos empresarios oportunistas, sumándose a la ola del Malbec, lancen vinos con baja calidad a precios bajos y que se nos asocie con vinos baratos.

 

¿Qué otros vinos elabora Renacer?
Además de nuestros Malbec Punto Final, Punto Final Reserva y Renacer, tenemos un vino llamado Enamore, elaborado al estilo de los Amarone del Veneto (Italia). Un vino hecho con uva deshidratada un 30%, donde se buscan notas de frutos sobremaduros como ciruelas, higos y pasas, mucha concentración y un mayor grado alcohólico (cerca de 15%). Finalmente un roble incorporado al vino de taninos suaves y sedosos. Es un blend de 5 cepas muy interesante: 60% es Malbec con Syrah, Bonarda, Cabernet Sauvignon y Cabernet Franc.
También tenemos un Sauvignon Blanc Punto Final que elaboramos en la zona de Casablanca (Chile), muy reconocida por la calidad que esta cepa supo desarrollar gracias a una influencia marítima que juega un importante papel en el desarrollo de notas cítricas y herbáceas. Nos ha sorprendido la aceptación que ha tenido ese vino en Argentina, estamos muy contentos.
Por último, en 2010 lanzamos el Punto Final Malbec Rose, hecho a partir de nuestros viñedos cosechados a comienzos de marzo para obtener una buena acidez natural. Es producto de una maceración de sólo 24 horas y una fermentación a bajas temperaturas para preservar aromas de frutos frescos.

 

¿Cuáles son los planes para Renacer en los próximos años?
Estamos creciendo bastante en Asia y países de Europa aunque nuestra meta es desarrollar el mercado argentino. Queremos llegar a vender un 70% en el exterior y el resto en el mercado local que actualmente es sólo un 15% de nuestra venta, pero hemos decidido apostar fuerte en Argentina para los próximos años.

 

*Miembro de la Asociación Argentina de Sommeliers

www.aasommeliers.com.ar

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