Hacer vinos que se disfrutan…

Charla con Sofía y Lucila Pescarmona de BodegaLagarde.

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Por Alejandro Iglesias (@AleIglesiasWine), sommelier*

 

Fundada en 1897 por aquellos pioneros que dieron vida a la industria vitivinícola mendocina, Lagarde es una de las bodegas que mejor supo consolidarse en el mercado gracias a sus vinos de estilo clásico y gran calidad. Hoy, a más de 100 años de sus inicios, son Sofía y Lucila Pescarmona las encargadas de continuar el trabajo que en los últimos años les confió su padre Enrique aportando juventud, entusiasmo y una visión fresca del negocio. De este modo hoy Lagarde conjuga tradición e innovación como nueva fórmula de cara a su segundo siglo en el ruedo, algo que conversamos con sus encargadas y compartimos con ustedes.

 

¿Cómo es para una nueva generación tomar las riendas de una de las bodegas más tradicionales del país?
Es un orgullo pero con muchos desafíos como cualquier industria. Es un orgullo que nuestros padres confíen en nuestras manos el trabajo de generaciones anteriores. Es algo con lo cual crecimos y forma parte de nuestra identidad como familia mendocina. Nos gustaría poder traspasar la bodega a nuestros hijos y sus primos. Somos ante todo una bodega familiar y nuestro padre nos transmitió el placer por el vino y la vitivinicultura. Cualquiera puede hacer un vino, lo nuestro es compromiso con la calidad, historia y la gente.

 

¿Qué visión tienen ustedes de Lagarde en el mercado?
La vemos como una joya. Es un diamante en bruto que se viene puliendo año a año, cosecha tras cosecha. Somos una bodega mediana con una visión de mantenernos y afianzar la marca en vinos de Alta Gama para amantes del vino. La calidad de nuestros productos es altísima y es un placer salir a vender un producto que te respalda de la manera que lo hacen nuestros vinos. Son vinos para ocasiones especiales. Esto es fruto de un equipo de trabajo que en conjunto con la familia está comprometido con Lagarde y sus vinos de calidad.

 

¿Qué les gustaría aportar a la marca?
Sofía: Calidad. Siempre buscar más.
Lucila: Innovación, productos “jóvenes” y sobretodo afianzar el compromiso con el medioambiente.

 

Desde hace unos años en cuanto a la estética se observan algunos cambios, ¿qué podemos esperar en los vinos?
Lagarde siempre se mantuvo fiel a su estilo y filosofía a la hora elaborar sus vinos. La alta calidad y la evolución en la elaboración es la premisa que siempre se siguió. En nuestro afán de mejorar cosecha tras cosecha, recibimos consultoría de Alberto Antonini (consultor vitivinícola internacional) y Pedro Parra (consultor especializado en Terroir ).
El aggiornamiento a nivel estético siempre es necesario, pero lo bueno con una marca como Lagarde, es que la gente va a seguir buscando sus vinos más allá del cambio externo de packaging.

 

También hay una apuesta en cuanto a cepas, ¿cuáles consideran que sean hoy las que más identifican a la bodega y por qué?
Siempre decimos que es el Cabernet Sauvignon como cepa insignia de Lagarde. Si bien el Malbec es la cepa insignia de Argentina, creemos que la Argentina está en camino a sorprender al mundo con otros varietales. Nuestro vino Ícono Henry en sus cortes históricamente siempre fueron predominantemente Cabernet Sauvignon… esto quiere decir algo, no?

 

¿Cómo definirían hoy a la bodega y cómo la imaginan en el futuro?
La bodega es un espejo de la familia Pescarmona. Es trabajo, esfuerzo y tradición comprometidos con la producción de vinos que muestran lo mejor de su tierra, Mendoza.
El futuro inmediato nos encontrará con nuevos productos, sosteniendo nuestro compromiso con la calidad y la innovación y con la misma pasión que ponemos día a día para acercar al mercado los mejores productos. ¡Queremos seguir haciendo vinos para que se disfruten!

 

*Miembro de la Asociación Argentina de Sommeliers (www.aasommeliers.com.ar)