Disfrutar del Tempranillo

Es la uva emblemática española y la base de los grandes vinos de Rioja.Aunque en Argentina hay muchas hectáreas plantadas con este varietal,sólo hace unos años se lo empezó a considerar para elaborar vinos de calidad.

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Por Verónica Gurisatti, sommelier.

 

En España tiene más de 15 nombres y son muy distintos los vinos que produce en las diversas regiones en que abunda. Mientras que en Rioja Alta los Tempranillos no alcanzan un color intenso, en Rioja Alavesa el color se desarrolla en toda su expresión, aunque nunca llega a la brillante tonalidad que expresa en varios terruños mendocinos. En Ribera del Duero, donde se elabora el famoso Vega Sicilia desde 1864 (el más caro de los vinos españoles) se le adiciona Cabernet Sauvignon para aumentar sus aromas que son escasos.
Argentina es el único lugar del mundo, fuera de España, donde hay grandes extensiones de este cepaje. Es la sexta variedad de uva tinta fina más plantada en el país, es abundante en Mendoza, está presente en unos pocos viñedos de La Rioja y San Juan y no existe en Salta ni en Río Negro, al menos de manera significativa. En Mendoza parece haber encontrado su terruño ideal porque las uvas se benefician con los días muy soleados y las noches frías, sobre todo en la región del Valle de Uco por su gran amplitud térmica y su altura.

 

Uno de sus atractivos es que se puede beber pronto o entrado en la madurez, es complejo, delicado, versátil y se destaca por su carácter frutado y exuberante. Curiosamente hasta hace muy poco no había varietales de Tempranillo de alta calidad y tampoco estaba registrado como un cepaje de vino fino, sin embargo su potencial es enorme como así lo demostró la bodega Familia Zuccardi que apostó por la variedad hace más de 10 años con su etiqueta “Q” como ícono y no se equivocó. Hoy, otras bodegas (no muchas) siguen su paso.

 

No podemos negar que es un vino difícil porque está lleno de sutilezas en el aroma, en el sabor y en el color y como no tiene gran intensidad en ninguno de estos tres aspectos, cada uno debe apreciarse, básicamente, por sus matices. Combina muy bien con Cabernet Sauvignon y Malbec, quienes aportan: el primero potencia y longevidad y el segundo color y taninos dulces. Además, es tan versátil que se adapta a muchos platos y situaciones, aunque también es muy sensible a la compañía que tiene al momento de tomarlo.

 

El sabor del Tempranillo
En general, produce vinos de color rojo granate y tonalidades vibrantes, aromas complejos y cautivantes, cuerpo fresco y elegante, y una de sus ventajas es que su buen grado de acidez y su adecuado grado alcohólico permiten largos envejecimientos. Cuando es joven sus aromas recuerdan a frutas rojas y negras y cuando madura aparecen notas a especias, frutos secos, tabaco y café. No tiene tanta estructura ni concentración en el paladar pero sí una textura untuosa, muy buena acidez y gran potencial. Los taninos suelen ser suaves y maduros y su sabor frutado y mineral y a veces, puede recordar un poco a los aromas y sabores del Pinot Noir.