Apuesta por lo natural

Charla con Alex Macipe de Bodegas Krontiras.

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Por Alejandro Iglesias, sommelier.* (@AleIglesiasWine)


Bodegas Krontiras sea quizás una de las bodegas responsables de instalar la biodinámica en la Argentina. Su presentación en el mercado coincidió con un momento en que varios proyectos, algunos nuevos y otros no tanto, confesaban formar parte de esta movida de vino naturales. Hoy, con algunos años en el ruedo son sin dudas los representantes más destacados de esta tendencia gracias a sus vinos, mientras comienzan una nueva etapa que incluye la primera bodega concebida como biodinámica desde sus cimientos en el mundo. Para conocerlos a fondo conversamos con Alex Macipe, el hombre detrás de este proyecto único.


¿Cómo nace el proyecto de los vinos Doña Silvina?
La bodega nació por iniciativa de mi hermana Silvina y su marido, Constantino Krontiras. Ellos están radicados en Grecia pero siempre soñaron con tener un proyecto vitivinícola y tras visitar Mendoza en 2003 decidieron que sería en Argentina. Fue a partir de ese momento que realizamos varios viajes a la provincia donde nos asesoramos con expertos y adquirimos 2 fincas, una de 18 hectáreas en Maipú y otra de 8 hectáreas en Agrelo. Fincas que no sólo se encuentran en el corazón de la cuna del Malbec sino que además son muy viejas, algo muy importante para el proyecto.


¿Por qué sólo Malbec?
Por qué es el vino que nos gusta, además Constantino como todos los griegos tiene un sentimiento muy profundo por el origen y si la bodega iba a estar en Mendoza que mejor que su vino más emblemático.


¿Y cómo se les ocurrió la idea de ser biodinámicos?
Aquí lo importante es destacar que esa fue la idea desde el primer día. Tanto Silvina como Constantino están convencidos de estas prácticas desde un aspecto filosófico. Ellos confían en que la calidad del terruño mendocino debe llegar a la botella en estado puro y qué mejor que las prácticas biodinámicas para asegurar cero manipulación. El camino no fue nada fácil, debimos aprender un montón pero estamos felices porque fue una experiencia única que no cambiaríamos por nada.


¿Hoy están convencidos de que fue el mejor camino?
Sin dudas. Nuestros Malbecs están considerados por muchos entre los mejores del país. Tanto para la crítica local como internacional. Nosotros nos propusimos elaborar los mejores Malbecs biodinámicos del país y estamos seguros de que lo logramos. Hoy contamos con un portafolio amplio en base a esta cepa y estamos listos para seguir creciendo.


¿Cuáles fueron los mayores desafíos para ser biodinámicos?
Las prácticas biodinámicas comienzan por la vía orgánica, algo que en Mendoza gracias a su terruño no es tan complicado. Luego el desafío fue implementar las prácticas bio así como capacitar gente para trabajar en el viñedo que entendiera qué estábamos buscando. Hoy contamos con un equipo profesional que maneja la biodinámica a la perfección. Hoy nuestras fincas tienen certificación orgánica de Argencert y Biodinámica de Demeter, la certificadora alemana especializada en estas prácticas.


¿Y cómo fue armar ese equipo?
Constantino siempre quiso que el enólogo sea griego y para eso contrató a Panos Zoumboulis, un winemaker formado en Francia y muy reconocido en su país. Pero Krontiras es el primer proyecto biodinámico que él dirige, por lo tanto fue un proceso de aprendiaje para todos que se completó con la enóloga mendocina Soledad Valdés y la agrónoma Maricruz Antolin. Ellas son las encargadas de llevar el día a día de la finca y sin dudas las que más se han relacionado con la biodinámica.


Más allá de la biodinámica, ¿qué particularidades tienen los vinos de Bodegas Krontiras?
No podemos dejar de mencionar que la biodinámica nos da una expresión 100% natural del terruño donde cultivamos los frutos, una base que se refuerza en la composición final ya que todos nuestros vinos son Single Vineyard. En el caso del Doña Silvina, las uvas son de nuestra finca en Maipú mientras las de Reserva son de Agrelo. Luego los vinos reciben crianza en barricas de un año como mínimo. En conclusión, todos nuestros vinos reciben tratamiento premium que luego concluye con una estiba en bodega de un año antes de salir al mercado.


¿Hoy en qué instancias está el proyecto?
Puedo decir que estamos en pleno momento de consolidación de la marca y dándonos a conocer en nuevos mercados. Los productos biodinámicos son muy bien recibidos en varias plazas pero lógicamente hay que demostrar que se está realizando un trabajo serio. Hoy estamos muy fuertes en mercados como Brasil, Estados Unidos y Canadá mientras que Europa y China comienzan a crecer lentamente. Somos una bodega pequeña que quiere cuidar la calidad ante todo, por lo tanto nos tomamos los tiempos que nos piden los vinos.


Sin dudas lo más importante de la etapa actual comenzó en 2007, cuando iniciamos la construcción de nuestra bodega que estamos a punto de inaugurar y que según dicen será la primera concebida como biodinámica. En este sentido, invitamos a todos los que quieran experimentar la biodinámica en primera persona con un programa que llamamos Experiencia Krontiras, donde podrán descubrir hasta el último secreto de nuestra filosofía de trabajo. En cuanto a los rasgos diferenciales con otras construcciones, básicamente nos guiamos por una combinación de medidas y formas que aseguran un flujo energético óptimo a la vez que sólo utilizamos materiales naturales que nos permiten lograr condiciones de trabajo sin generar impacto sobre el ecosistema que habitamos.


*Miembro de la Asociación Argentina de Sommeliers (www.aasommeliers.com.ar)