El vino es salud

Nadie puede negar que el vino sea una de las bebidas más sanas del planeta. Al fin de cuentas está elaborado únicamente a partir del jugo de uvas frescas. Pero a esto desde hace unas décadas se han sumado múltiples investigaciones que aseguran que tal como decía el recordado Dr. Favaloro: “una copita de vino tinto por día hace bien”.

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Por Alejandro Iglesias, sommelier* (@AleIglesiasWine)

 

La Paradoja Francesa. Puede decirse que esta expresión fue el inicio del slogan que titula la nota. Está claro que hasta la década de 1980 el mundo bebía más vino del que consume actualmente aunque muchos indican que se trataba de una bebida relacionada con los excesos. Fue así que de manera impensada surgió cierto auge por las gaseosas y cervezas industriales que no tardaría en convertirse en la principal explicación de la merma en el consumo de nuestra bebida preferida. Por citar sólo un caso, en nuestro país el consumo anual per cápita pasó de unos 80 litros a 50 para convertirse en tan sólo 24 al día de hoy. Aunque parezca mentira algunos confiaron en las “virtudes” de las gaseosas cola y las cervezas por sobre las bondades de una de las bebidas más antiguas de la humanidad.

 

Pero el vino pronto tendría su revancha. Gracias a un estudio que indicaba como los franceses a pesar de su cultura alimentaria rica en grasas saturadas (manteca, foie gras, cremas, quesos y carnes) sufrían menos accidentes cardiovasculares que los habitantes de otros países cuya alimentación a simple vista era mucho más sana, los especialistas pusieron atención en el consumo de vino tinto por parte de los galos.

 

Inmediatamente surgieron los que aseguraron que esto se debía al consumo de vino tinto en Francia, el cual contiene componentes que actúan como antioxidantes para el organismo del ser humano entre los que se destacan los polifenoles y principalmente el resveratrol.

 

No podemos dejar de recordar que todas estas conclusiones se presentaron al público estadounidense en el programa “60 minutos”, uno de los de mayor audiencia en aquel entonces, lo que catapultó nuevamente al estrellato al vino, principalmente los tintos. De este modo, y en cuestión de meses, las ventas de vinos finos se incrementarían en un 40% sólo en el país del norte generando un efecto derrame en todo el mundo que posicionaría la reputación de la bebida.

Resveratrol.
Este compuesto fenólico presente en muchas frutas, plantas y semillas se encuentra en las uvas y por lógica en los vinos, siendo en los tintos donde se concentra en mayor cantidad. Numerosos estudios aseguran que este componente es la clave de las afirmaciones que tienen al vino y a la salud como protagonistas. Entre tantas cualidades el resveratrol puede tener efectos anticancerígenos, actuar contra el antienvejecimiento de las células y como mencionamos anteriormente, prevenir los riesgos cardiovasculares.

 

Pero a pesar de los muchos estudios, pocos científicos comprenden cuál era la forma en la que el Resveratrol actúa sobre el organismo y esto generaba polémica entre los profesionales ya que otros negaban tales beneficios.

 

Finalmente este año y desde la Escuela de Medicina de la prestigiosa Universidad de Harvard se difundió un estudio que explica que básicamente este compuesto “incrementa el abastecimiento de energía en la mitocondria”, lo que permite extender la expectativa de vida como también mejorar su calidad. Fue así que pronto se difundieron muchos otros beneficios que aun están en estudio, mientras la ciencia espera con optimismo los resultados.

 

Como puede observarse, siempre sobran los motivos para brindar, aunque cabe aclarar que no es cuestión de tomar más de la cuenta para prevenir enfermedades ya que como es de conocimiento público, el abuso de las bebidas alcohólicas es perjudicial para la salud, por lo tanto… a disfrutar del vino siempre con moderación.

 

*Miembro de la Asociación Argentina de Sommeliers (www.aasommeliers.com.ar)