2012, un año con nombre y apellido

El 2012 fue un gran año para el vino argentino.

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Si bien en sus inicios algunos imaginaban que se trataría de un año para el olvido más allá de las contingencias que experimentó la industria en los últimos doce meses nada detuvo el crecimiento de su imagen en el mundo, una imagen que este año sumó reconocimientos con nombre y apellido.

 

Por Alejandro Iglesias, sommelier*

 

Si bien siempre hicimos hincapié en los logros de nuestros vinos alrededor del mundo el año que acaba de finalizar merece un capítulo aparte, o mejor dicho su propia nota. Sucede que sobre el final del 2012 como es habitual se dieron a conocer diferentes menciones para las personalidades más importantes de la industria a nivel global, anunció que este año tuvieron a varios nombres conocidos como protagonistas.

 

Los protagonistas

De todas las ovaciones que llegaron para los productores de estas latitudes nadie puede negar que las más importantes fueron las que tuvieron como protagonistas a tres destacadas figuras de la vitivinicultura local que sin dudas sentaron las bases para la industria tal como la conocemos hoy.

 

El primero en ser agasajado fue el Doctor Nicolás Catena, por si no lo ubican (cosa que dudo) el mentor de Bodega Catena Zapata. En esta ocasión Catena fue galardonado por la revista estadounidense Wine Spectator con el Distinguished Service Award un reconocimiento a su trayectoria y a su aporte a la industria vínica local ya que es considerado uno de los pilares fundamentales de la nueva imagen del vino argentino. Para comprender esta distinción hay que recordar como Nicolás Catena inició a fines de la década del setenta el camino que lo llevaría a lo más alto durante la última década. Con una clara visión de hacia dónde se podía llegar con los vinos mendocinos Catena se convirtió en uno de los pioneros de la reconversión de viñedos y modernización de su bodega en los inicios de los noventa cuando ya contaba con la asesoría del winemaker estadounidense Paul Hobbs. Fue así que sus vinos se convirtieron en sinónimo de audacia y excelencia a nivel internacional, algo que a la vez permitió y aún hoy continúa estimulando la consolidación de la imagen de nuestros vinos por el mundo.

 

Luego fue el turno de la dama del vino argentino, la enóloga Susana Balbo. En esta ocasión la revista The Drink Business la incluyó entre las cincuenta mujeres más influyentes de la industria a nivel mundial, un ranking en el que se la encuentra junto a personalidades como Jancis Robinson, Gina Gallo y la baronesa Philippine de Rothschild. Para este importante medio Balbo pertenece a un grupo de profesionales que demuestran la importancia de la mujeres en un negocio durante años dominado por los hombres. Fundadora de la bodega mendocina Dominio del Plata, Susana Balbo pertenece a una familia ligada al vino desde hace unas cuantas décadas aunque ella siempre prefirió forjar su propio destino y desde que se recibió de enóloga trabajó en diferentes regiones y bodegas. Hoy además de comandar su propio establecimiento Balbo se destaca como asesora de numerosos proyectos, lo que la ubica como la enóloga más famosa del país y le valió a partir de esta publicación el apodo de la Evita del Vino.

 

Pero el 2012 no finalizará solo con estos dos reconocimientos sino que durante el mes de Diciembre se develó otro importante galardón que también tendría a un mendocino como protagonista. Ni más ni menos que la publicación Wine Enthusiat eligió a Jorge “el flaco” Riccitelli como mejor enólogo del 2012 entre un grupo de reconocidos winemakers de fama y prestigio internacional. Según dejó trascender la revista norteamericana la elección tuvo como fundamento la impecable labor de Riccitelli a cargo de los vinos de una de las bodegas más importantes del país, Norton. En este sentido fuentes de la bodega destacaron la importancia de contar con un enólogo con la experiencia y el conocimiento de Riccitelli quien se encarga de cada una de las etiquetas de la casa las cuales cumplen estrictamente con la búsqueda de la mejor calidad al menor precio.

 

Como se puede observar la mirada del mundo ya no sólo está en nuestro Malbec sino también en sus hacedores quienes ya son considerados referentes internacionales por sus pares en una clara muestra que Argentina no es un fenómeno de moda sino un origen para grandes vinos.

*miembro de la Asociación Argentina de Sommeliers (www.aasommeliers.com.ar)