Un vino perfecto

Marcelo Pelleriti se convirtió en la figura del momento en lo que a vinos respecta por estas latitudes. Sucede que este enólogo argentino acaba de lograr el puntaje perfecto con una de las etiquetas que elabora en Francia según la publicación de Robert Parker, el gurú del vino más influyente del planeta. Un hito que lo convierte en el primer winemaker argentino en lograr 100 puntos con un vino de su autoría. Como no podía ser de otra forma rastreamos a Pelleriti para que nos  cuente de su gran momento y brindar por tal logro. Por suerte nos contó todo aunque el vino quedará para la próxima.

Compartir la nota

Por Alejandro Iglesias, sommelier

 

Hablar del vino perfecto puede parecer una locura. Incluso para los enólogos mismos, quienes se resisten a imaginar su existencia y aseguran que es imposible hablar de tal vino ya que siempre el próximo será mejor.

 

Puntajes perfectos. Pero hoy les aseguramos que estamos más cerca que nunca de hablar de este vino. Como ya contamos en más de una ocasión el mundo del vino mas allá de nuestros gustos personales se rige por la opinión de algunos talentosos paladares que se encargan de calificar el desempeño de los vinos alrededor del globo. El objetivo final de su trabajo es ponerle una nota, casi siempre siguiendo una escala que en muchas ocasiones tiene como máximo puntaje los cien puntos, un puntaje nada fácil de alcanzar ya que son muchos los aspectos que se consideran y no es simple cubrir todos. Pero cada tanto aparecen vinos extraordinarios producto de la destreza de sus hacedores y bendecidos por el terruño que les da vida.

 

El personaje. Podríamos hacer una presentación muy formal de Pelleriti pero eso quizás los aburriría tanto a ustedes como al mismo Marcelo. Por lo tanto les vamos a contar que Pelleriti es además de un gran enólogo un apasionado por cada una de las cosas que hace. No solo es winemaker sino que también es músico, guitarrista para ser mas precisos, una pasión que intercala entre barricas y remontajes. Pero además desde hace dos años forma parte de la locura conocida como In Vino Veritas, un programa de radio que sale cada sábado por www.mdzradio.com donde comparte aire con su colega, Alejandro Vigil (winemker de Catena Zapata), el periodista Mauricio Llaver y el multifacético José Bahamonde. ¡Escúchenlos, no se van a arrepentir!

 

Un mendocino suelto en Pomerol. Hoy tenemos la suerte de contar en el país con este hacedor de maravillas enológicas quien acaba obtener cien puntos Parker con el Chateau La Violette 2010 y otros noventa y nueve con el Chateau Le Gay del mismo año. Cabe destacar que ambos vinos son elaborados por Pelleriti en la región bordelesa de Pomerol donde comanda las bodegas propiedad de Catherine-Pére Vergé, a la que debemos sumarle el Chateau Montviel y además la bodega mendocina Monteviejo.

 

En primera persona. Pero para entender mejor este recorrido veamos que nos contó el mismo Marcelo.

 

¿Marcelo, cómo llegas a La Violette?
La historia comienza en 2001. Tras una entrevista con Michel Rolland tuve el honor de incorporarme a su equipo en Francia para trabajar en Chateau Le Gay y Chateau Montviel, las bodegas de Catherine Pére Vergé en Burdeos. Aún recuerdo que no tenía mucha certeza si seria yo el elegido ya que por esa época no era muy conocido en el ámbito y antes que yo muchos grandes enólogos de aquel entonces esperaban poder trabajar con Rolland.

 

Pero desde un primer momento hubo muy buena sintonía entre nosotros así que un día me llama para confirmarme que debía viajar para trabajar durante la cosecha en Francia. Un momento inolvidable y una oportunidad de la que siempre le voy a estar agradecido.
Al siguiente año Catherine Pére Vergé inicia su proyecto en Mendoza, Bodega Monteviejo dentro del Clos de los Siete y me nombra gerente y enólogo. Desde ese mismo momento me hice cargo de sus bodegas tanto en Francia como en Argentina. Chateau La Violette es una historia más reciente ya que es adquirida por Catherine en 2006 y por suerte volvió a confiar en mí para hacerme cargo.

¿A qué atribuís estos 100 puntos?
La Violette y Le Gay tienen una ubicación privilegiada en Pomerol, están ni mas ni menos que en lo que denominan el Triángulo de Oro con vecinos como Petrus entre muchos otros de prestigio. Allí tenemos un viejísimo viñedo de Merlot que da frutos increíbles pero que a la vez demanda de mucho trabajo ya que por ser tan viejo es susceptible a muchos problemas. Así y todo, nosotros lo llamamos La Gran Parcela ya que siempre nos brinda uvas excepcionales que hacen valer la pena que le dediquemos tanto trabajo.

Fue en ese mismo viñedo que en 2010 con Rolland al probar la uva comprobamos que era un año especial y cuando probamos por primera vez el vino pudimos comprobar que era el mejor que habíamos logrado hasta el momento. (Aquí vale la pena una acotación, las cosechas 2008 y 2009 obtuvieron 98 y 98+ puntos respectivamente).

 

¿Cuántos puntos le ponías vos?
Sabíamos que era superior a los anteriores e imaginábamos unos 99 pero no 100. Realmente nos sorprendió. A veces se piensa que los vinos de Burdeos logran fácilmente los 100 puntos pero no es así, son pocos lo que llegan al puntaje ideal.

 

Nosotros ya éramos felices con los puntajes que alcanzamos todos los años con todos los vinos. Si bien nuestras bodegas son muy conocidas allí están las más prestigiosas del mundo, Petrus, Le Pin, Cheval Blanc, Lafite y muchas más. Nosotros siempre veníamos en el segundo batallón. Fue una sorpresa y claro está una enorme alegría.

 

¿Y qué genera un puntaje como este para la bodega?
Te da mucha exposición y prestigio. Mientras que en lo comercial hace que el vino pase a otro nivel. Recién pasaron dos semanas del anuncio y el vino pasó a valer entre el doble y el triple de su precio histórico.

 

¿Y qué genera en Marcelo Pelleriti?
Mucho orgullo. Pero un orgullo especial por que se que esto no solo es un reconocimiento para mi sino para todo el equipo que trabaja con nosotros durante todo el año, cunado hace frio, cuando hace calor, cuando llueve. Detrás de un vino hay mucha gente y esto es un gran premio para todos. Además que hoy se hable del enólogo argentino que logró 100 puntos en Burdeos me alegra también porque demuestra que en Argentina tenemos talento y potencial. Me enorgullece que esto sirva de incentivo y empuje para muchos colegas de mi país que tienen mucho para dar y hoy pueden comprobar que estos sueños se pueden cumplir.

 

Esto sin dudas es importante pero mi mayor orgullo es formar parte de la generación de enólogos argentinos que estamos cambiando la imagen de nuestros vinos en el mundo no solo por capacidad y habilidades sino por la pasión que le ponemos día a día a nuestro trabajo.