Miel

La producen las abejas con el néctar de una gran diversidad de flores y es un alimento natural que hace bien.

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Por Verónica Gurisatti

Conocido como el “néctar de los dioses”, este líquido dulce y espeso, fabricado por las abejas con el néctar de una gran diversidad de flores, es un alimento muy valorado desde hace miles de años por sus propiedades nutricionales y medicinales. Su color y su sabor varían mucho y dependen de las flores de las que se obtuvo su néctar, por ejemplo la miel de trébol es de color dorado con textura cremosa y la de azahar es anaranjada, robusta y con fragancia cítrica.
Para los antiguos egipcios tenía cualidades mágicas, por eso enterraban frascos de miel con los faraones para alimentarlos en el más allá. Hoy en día, se usa mucho en la gastronomía para condimentar algunas carnes, endulzar postres y untar sobre pan y galletitas o como edulcorante para las bebidas calientes y para los cereales. Con los alimentos fríos, tiene un gusto bastante más dulce que el azúcar y es más rica, por eso al usar menos cantidad es suficiente igual.
Casi todos los tipos de miel suelen calentarse para que sea más fácil filtrarla, tarde más tiempo en solidificarse y se acelere el proceso de envasado. También hay que recalcar que sus propiedades terapéuticas son más consistentes que las críticas que dicen que es solo una variedad de azúcar y para disfrutar de todas sus virtudes lo mejor es usar miel prensada en frío y con panal o virgen, ya que el panal además de almacenar la miel, conserva su sabor y algo de polen.

Producción nacional
Argentina es el tercer productor de miel del mundo (después de China y EEUU) y el primer exportador a nivel mundial. Durante la década del 90 la producción nacional se incrementó un 40 % y hoy exporta el 95 % del total, la mayor parte a granel, a Alemania, Reino Unido, EEUU, Italia, Canadá, Japón y Australia. Se produce a lo largo de todo el país aunque el 80% de la producción anual se concentra en Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y La Pampa.

Tipos de miel
Según la época de producción, se diferencia entre miel de primavera (producida hasta fines de mayo), miel principal (entre junio y julio) y miel tardía (entre agosto y septiembre), y según el origen vegetal entre miel de flor (obtenida del tilo, acacia, romero, árboles frutales, etc.) que es transparente y espesa cuando es fresca, y miel de rocío (procedente del abeto, abeto rojo o del pino), que se solidifica con dificultad, es menos dulce y tiene aroma y sabor a especias.

Propiedades nutritivas
Tiene proporciones pequeñas de varios micronutrientes (aminoácidos esenciales, ácidos orgánicos, minerales y vitaminas C y grupo B) y propiedades antibióticas, antiinflamatorias y desinfectantes procedentes de las plantas empleadas por las abejas en su elaboración. Su concentración en azúcares la convierte en un alimento calórico y cada 100 gramos tiene 325 calorías, lo que es muy recomendable para los deportistas que realizan actividades con exigencias físicas.

Qué cantidad comer
Una cucharada de 20 gramos de miel sobre una rodaja de pan aporta 15 gramos de azúcar de absorción rápida y es muy recomendada para después de entrenar ya que su consumo habitual ayuda a mantener altos los niveles de energía y mejora el rendimiento. Lo ideal es conservarla en lugares cálidos ya que al enfriarse suele endurecerse pero si se guarda en la heladera conviene colocar el frasco en agua caliente una hora antes de usarla para ayudar a ablandarla.