Cómo recorrer el mundo del vino en casa

El nuevo libro de Fernanda Orellano nos propone descubrir los vinos del mundo y sus historias.

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Por Alejandro Iglesias, sommeleir

Los libros de vinos se han vuelto divertidos. Asi es, ya no todos son manuales llenos de mapas y contenido académico que suelen dejarnos con ganas de más una vez que conocemos los aspectos técnicos de la bebida.
Hoy por suerte existen numerosas propuestas que llevan al vino a un plano cotidiano de la mano de autores que le escriben al consumidor y no solo a quien busca ser un experto.
Entre estos autores Fernanda Orellano acaba de presentar su segundo libro en el que invita al lector auna vuelta al mundo en 80 brindis…

 

Quién escribe. Fernanda Orellano entre tantas cosas es la Directora Académica de la Escuela Argentina de Sommeliers. A pesar de su formación en leyes hace varios años se alejó del Derecho para descubrir en el ámbito de la sommellerie su verdader profesión. Desde entonces se ocupó de la formación de cientos de sommeliers mientras disfruta de los privilegios que su puesto le permite.
Su primer libro “Hasta el agua de los floreros” fue la puerta de acceso para muchos aspirantes a sibritas a las diferentes bebidas del mundo. En las últimas semanas presentó su segundo título, “La vuelta al mundo en 80 copas”donde comparte consejos y secretos de los vinos mas importantes del planeta en un lenguaje ameno y facil de leer.

El libro en primera persona. Con motivo del lanzamiento nos reunimos con ella para conversar de su nueva obra, copa por medio esto fue lo que nos dijo.

Fernanda, ¿cómo comenzó tu relación con la gastronomía?
Comiendo, probando gustos diferentes, sin perder los sabores que aprendí con mi familia. No tengo experiencia en gastronomía, pero valoro muchísimo el trabajo que se hace en un restaurante, tanto en cocina como en salón. Pero la relación comenzó en serio cuando estudié la carrera de Sommellerie, porque el vino es un elemento esencial de la buena mesa. Vino y cocina van de la mano.

¿Qué te llevó a dejar el Derecho para dedicarte a la sommellerie y el mundo de las bebidas?
En verdad me dedicó más a formar Sommeliers que a ejercer plenamente este histórico oficio. Y a partir de estudiar esta carrera; comencé a dictar clases y desarrollar el programa, que hoy no es para nada lo que muchos estudiamos hace 10 años atrás. Creo que encontré un mix, dar clases y trasmitir la pasión por lo que nos gusta comer y beber. Creo que es un denominador común a muchos sommeliers. En mi caso es mi trabajo diario.

Este es tu segundo libro, ¿qué te impulsa a escribir?
Los que trabajamos en la educación sabemos que muchos libros sobre vinos son compendios aburridos de geografía, nombres raros y mapas, que al consumidor poco o nada le sirven. Son libros académicos. Busqué un libro amigable al consumidor, con la información que él necesita, para saber que comprar y como disfrutarlo.

“Hasta el agua de los floreros” es un libro ideal para el que se acerca al mundo de las bebidas con buena información y un lenguaje descontracturado, ¿cuál fue tu búsqueda con ese primer libro?

El primer libro, fue un aprendizaje. No soy escritora ni me formé para serlo. Trato de volcar en papel una idea o un concepto de manera clara. Alguien me dijo que “uno escribe para saber lo que uno sabe”, y así fue. Después resultó un proyecto lindo,busqué que sea útil al lector, que lo inicie en el mundo de las bebidas, del vino, las cervezas y los destilados.

¿Cómo te gusta presentar tu nuevo libro? 

Es un GPS del planeta del vino; un recorridodivertido, de fácil lectura por los grandes vinos, los vinos diferentes y únicos; sólo los vinos que hay que conocer. Además, tiene cientos de consejos de que beber y comer. La verdad es que podemos abrir la heladera de casa, y encontrar algo que acompañe bien a una copa de vino, porque el maridaje, debe ser algo cotidiano.

En sus páginas hay muchas de las historias que convierten al vino en una bebida única, ¿cuál es tu favorita?

Mis vinos favoritos son los vinos diferentes, únicos. Y a ellos les dedico el libro, y a quienes los elaboran. Los vinos únicos, son vinos que han sido una consecuencia del ingenio del hombre para superar una adversidad, un problema, una necesidad del transporte o del comercio. Cuando el hombre se encuentra con una dificultad, es cuando explota al máximo su creatividad; cuando capitaliza lo único que tiene y que le da el terroir, aunque no sea lo mejor,hace un vino único. Vivo en Argentina y disfruto del carácter único del Malbec y del Torrontés; pero no voy a negar, que otros son favoritos en su estilo y en su momento, como el Champagne o el Porto.

También hay mucho de cocina, ¿cuál de todos los consejos, maridajes y secretos que compartis es tu favorito?
A mi me sigue sorprendiendo la simple armonía de las empanadas de carne bien condimentadas, con una copa de torrontés. Me despertó curiosidad, desde que me lo enseñaron, y cada vez que lo experimento, lo afirmo como un verdadero maridaje, simple y verdadero, y sobre todo regional, cultural y argentino.

Aquí le das de lleno a la relación entre vinos y comidas, ¿cómo convencerías a alguien que no cree en el maridaje para que lo incorpore?

El maridaje es una experiencia que si se vive se entiende. El único consejo que puedo dar, es que la armonía de un vino y un plato es algo simple, y no supone gastar mucho dinero. La frescura de una sauvignon blanc va de maravilla con un ceviche picante con los sabores del mar; una pasta con tomate fresco y albahaca no necesita más que una copa de malbec rosé. Eso es maridar, no es nada del otro mundo, y si compran el libro …es más fácil todavía.

¿De todos estos maridajes cual fue el más revelador para tu vida de sibarita? Prefiero aclarar que tengo momentos sibaritas que me regala mi trabajo, y no una vida de sibarita; y que gracias a esos momentos, el más revelador es el Roquefort o el foie gras con vinos de botritis, el queso Manchego con un Rioja tinto, y si me pongo en exquisita ostras con Champagne o con un gran Borgoña blanco. Pero de la misma manera, disfruto de una milanesa de cerdo con un chardonnay mendocino con barrica.

Seguro muchos de los contenidos tienen detrás anécdotas de tus viajes, ¿tenés alguna para compartir?
El libro tienen relatos de la vida cotidiana, momentos y anécdotas donde el vino es protagonista, con amigos, pareja o familia. Esas son mis anécdotas y creo que muchos se van a identificar con ellas.
Pero de todos lo viajes sigo eligiendo el viaje a Mendoza que hice como alumna. La primera vez que pisas los viñedos, que ves la Cordillera, o entras a la cava de una bodega y tomas el vino de la barrica con el enólogo, eso es único.