Santísimo vino

¿Cuánto imaginas que influyeron los Papas en la historia del vino?

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Por Alejandro Iglesias, sommeleir

Desde la entronización del Papa Francisco los argentinos nos involucramos en la vida vaticana como nunca. Ahora llegó el momento de contarles la relaciónentre un Santo Padre y el vino.

Al tratarse de la sangre de Cristo no es necesario extendernos en justificacionessobre los vínculos entre la iglesia y el vino. Es sabido que se le debe mucho a la Iglesia en materia enológica como también en que el vino se haya convertido en una bebida popular. Vale destacar que el hecho de convertirse en pieza clave de la celebración de la misa ayudó tanto a difundirlo como a protegerlo y conservarlo en las épocas más complicadas.
Pero hoy no nos ocuparemos de las contribuciones de la iglesia a la vitivinicultura sino de una vinculación histórica entre el vino y la Santa Sede.

El vino papal

De todas las historias que vinculan al vino y el Vaticano sin dudas la más conocida tienen como protagonista a Clemente V.

Nacido en el sudoeste francés bajo el nombre de Bertrand de Gothlogró en 1299 convertirse en arzobispo de Burdeos donde llegó a tener su propio viñedo.

Con los años su carrera le permitiría convertirse en Papa en 1306 y aquí otro gran suceso que marcaría a la historia del vino. A diferencia de sus antecesores Clemente V no se mudaría a Roma sino que trasladaría la Santa Sede aAvignon. De este modo esta ciudad del sudeste francés se convertiría en sede papal hasta 1377.

Durante esos setenta años tanto Clemente V como su sucesor, Juan XXII, ayudaron a la promoción del cultivo de viñedos a orillas del Ródano en la región hoy conocida como Chateauneuf-du-pape. En reconocimiento al apoyo que estos dos Papas a los vinos de la región es que hoy las botellas allí producidas llevan el cuño papal grabado como distintivo.

Mientras tanto el viñedo que Clemente V poseía en Burdeos, más precisamente en Pessac-Leognan, sería donado por él mismo al arzobispado de la región al momento de instalarse en Avignon.

Prestigioso desde sus orígenes tras la Revolución Francesa este viñedo fue expropiado y vendido. Desde entonces perteneció a diferentes familias de viticultores y aún hoy sus vinos son considerado entre los más importantes de Francia y en su etiqueta puede observarse el escudo que identifica al papado de su fundador.