Nuevos parámetros

El vino ya no se hace a imagen y semejanza de los europeos sino que hay nuevos modelos a seguir.

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Por Alejandro Iglesias, sommelier

Si bien el vino no nació en Europa fue allí donde se perfeccionó y por ello Francia, Italia y España fueron siempre los que marcaron el rumbo del negocio. Pero siempre es un forma de decir ya que si miramos el mundo del vino actual ese protagonismo hoy es compartido con los países del Nuevo Mundo del vino. Ya no es exclusivo de Francia el mejor Cabernet y los mismo le sucede a su vecinos.
Es entonces que a la hora de pensar en referentes a los europeos se le han sumado otros que con menos historia y experiencia han aprovechado el tiempo para perfeccionar los que hasta no hace mucho era exclusivo del viejo continente.

Veamos entonces quienes son los especialistas del vino fuera de Europa que hoy marcan la cancha del negocio.

Estados Unidos. No en vano se trata del cuarto productor de vinos del planeta y el principal consumidor global. Su vitivinicultura se ubica principalmente en su costa oeste y a pesar que la meca del vino estadounidense es California existen regiones muy interesantes en Washington y Oregón. Aunque para muchos la cepa que identifica a los vinos californianos es el Zinfandel lo cierto es que son los Cabernet Sauvignon, los Chardonnay y los tintos de corte los que les dieron un lugar a la altura de los grandes vinos europeos. De hecho al hablar de un Chardonnay californiano muchos entienden un estilo muy diferente al francés y entre estos dos modelos hoy se divide el mercado. Como si todo esto fuera poco también lograron conmover al mundo del Pinot Noir desde Oregón donde se compara su calidad con los mejores de la Borgoña, algo que incluso aseguran los franceses.

Australia. En la tierra de los canguros la elaboración de vino tiene unos dos siglos de historia. En su inmensa geografía los australianos supieron encontrar regiones ideales para el cultivo de diversas variedades aunque allí el rey es el Syrah, o Shiraz como prefieren denominarlo. En este país con tamaño continental el clima y los suelos logran un combo ideal para que la cepa mas importante del Ródano haya encontrado su lugar en el mundo. De hecho la bodega más famosa del país, Penfolds, cuenta en su porfolio con uno de los Shiraz mas costosos del planeta que en buenas añadas puede superar los seiscientos dólares por botella.

Nueva Zelanda. Por nuestras latitudes los vinos maoríes aún no son muy populares y eso nos quita la posibilidad de disfrutar de sus blancos. Con una vitivinicultura centenaria pero que experimento un gran crecimiento en los últimos cuarenta años los neozelandeses apostaron por el Sauvignon Blanc y ganaron. Gracias a su clima marítimo este archipiélago ha desarrollado muchas regiones para el cultivo de esta cepa pero fue en su isla sur, mas precisamente en la región de Marlborough, donde lograron los mejores resultados. Hoy a la hora de elaborar un Sauvignon Blanc todo enólogo toma como referencia estos vinos que ya son considerados los mejores Sauvignon Blanc del planeta.

Canadá. A pesar de su pequeña industria vitivinícola Canadá se ha ganado un lugar muy importante en el mapa del vino. Para ellos la especialidad no son los tintos de corte ni los blancos de lujo sino los vinos de postre. Debido a las condiciones climáticas extremas que azotan a sus regiones vitivinícolas los canadienses incorporaron las mismas técnicas que aplican alemanes y austriacos para la elaboración de sus ice-wines (vinos de hielo). Como reza el refrán no tardaron en superar al maestro y hoy hablar de ice-wine es sinónimo de Canadá por más que la producción de estos vinos en América tiene solo cincuenta años mientras que en Alemania ya cuenta con mas de un siglo.

Argentina. Ya sabemos que nuestro país le dio al Malbec un lugar que en su tierra natal nunca logró ocupar y en agradecimiento la cepa nos permitió formar parte de la elite mundial del vino. Si bien en un principio no se trataba de una cepa que marque tendencia fue la aceptación de los mercados internacionales que la llevaron al estrellato. Fue así que el mundo comenzó a hablar del Malbec y luego del vino argentino. Con esto el país pudo mostrar su potencial y hoy mas allá de los grandes logros del Malbec la industria vínica mundial observa los estilos del vino argentino a la hora de pensar como conquistar nuevos mercados. De mas esta decir que Malbec es sinónimo de Argentina hasta en Francia donde nos toman de ejemplo en pleno proceso de reivindicación de sus Malbec en Cahors.