La mujer y la gastronomía

Cada vez son más las mujeres que eligen la cocina como carrera profesional. Aquí, las nuevas cocineras.

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Por Verónica Gurisatti

 

En los restaurantes de Buenos Aires cada vez hay más mujeres trabajando en las cocinas, no sólo argentinas sino también peruanas, colombianas, mexicanas y de otros países, pero más allá de la nacionalidad, lo cierto es que la nueva generación femenina encuentra en la gastronomía además de satisfacción, una salida laboral. Se destacan por su vocación, ejercen su rol con profesionalismo y pasión, y aseguran que tanto en nuestro país como en todo el mundo las tendencias siguen siendo la vuelta a la materia prima, la frescura natural, los ingredientes bien visibles y realzar el sabor en primer lugar. Aquí, cuatro jóvenes chefs que aman su profesión.

 

Julieta Oriolo
Joven chef del restaurante Balthazar grill & bar que se dedica a la gastronomía desde hace 12 años y pertenece a una nueva generación de cocineros que apuestan por la innovación. Estudió en el Colegio de Cocineros Gato Dumas y con Beatriz Chomnalez, trabajó en Katrine, Bar Uriarte y Gran Bar Danzón, hizo un stage en Arturito (San Pablo, Brasil) y desarrolló la cocina de Malvón. Hoy, está a cargo de Balthazar grill & bar donde ofrece una cocina moderna e internacional con toques de autor y los mejores cortes de carne argentina. “Propongo platos simples con productos de todo el mundo y me guío por la intuición, además tengo la felicidad de poder hacer lo que me gusta y trabajo con el mismo entusiasmo desde que empecé”.

 

Marta Ramírez
Es la chef propietaria del restaurante Captain Cook y su amor por la gastronomía comenzó de la mano de sus dos abuelas, grandes cocineras. En 1991 cempezó sus estudios con Alicia Berger y luego los continuó con Maurice Lacharme, Patrick Terrin y Donato de Santis. Siempre tuvo pasión por el sudeste asiático y hoy ofrece en su restaurante una cocina moderna, fresca y aromática, priorizando las materias primas y los productos de temporada. “Para apreciar la gastronomía asiática hay que entender su forma de degustarla, mientras nosotros acompañamos nuestros platos con pan, ellos prefieren el arroz. El maní y la leche de coco son característicos, igual que la mezcla de hierbas y cítricos, y el curry que es básico para la carne y el pescado”.

 

Steffany Sánchez Francia
Chef limeña de sólo 28 años a cargo del restaurante peruano Moche donde refleja un estilo exigente y un alto compromiso con la calidad. Estudió en el Cordón Bleu, se dedicó a la docencia y trabajó en distintos restaurantes y en las 24 regiones del Perú. Asegura que las nuevas tendencias se basan en romper las barreras de la cocina tradicional “se impone la cocina de cada país con fusiones que nunca antes nos hubiéramos imaginado, por eso estamos en la era de la exploración gastronómica y no hay todavía un libro que te diga como hacer las cosas”. “Lo que diferencia a la gastronomía peruana de otras cocinas es la herencia del sabor y calidad de los insumos y eso hace que sea única por la gran variedad que logramos al combinarlos”.

 

Carla Muollo
La cocina de Crizia fue en sus comienzos un lugar completamente masculino pero con la llegada de Carla Muollo se abrió una nueva era. La nueva jefa de pastelería y panadería tiene 30 años, estudió en el IAG y Gato Dumas y luego hizo algunos stages en Europa para perfeccionar su estilo. Hoy está a cargo de los postres y cuenta en su equipo con dos mujeres más: Gabriela Calle Rojas y Soledad Pulis. Asegura que la tendencia femenina en el restaurante es beber un cóctel dulce antes de empezar a cenar, algunas aceptan sugerencias del barman y otras, más clásicas, optan por los tragos con maracuyá, las ostras son la estrella y los postres preferidos de la mayoría siguen siendo la créme brûlée, el chocolate para serena y el volcán”.