Hans Vinding Diers

Es el enólogo propietario de Bodega Noemía y el creador del A Lisa Malbec y otros tintos patagónicos deliciosos.

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Por Verónica Gurisatti

 

Aunque recorrió el mundo trabajando en Francia, Italia, España, Australia, Sudáfrica, Portugal, Chile y Uruguay, eligió la Patagonia para fundar su propia bodega y crear sus vinos de autor. Tiene 45 años, nació en Sudáfrica y creció entre los mejores viñedos de Burdeos, pero en el 2000 descubrió en Mainqué (provincia de Río Negro) un antiguo viñedo de Malbec plantado en 1932 y ahí comenzó su historia como productor local. Hoy hace cuatro vinos de alta gama, tres Malbec: Noemía, J Alberto y A Lisa, y el Due Cabernet Sauvignon, elabora 80.000 botellas al año y exporta casi la totalidad de la producción. También asesora a Bodega Chacra y hasta hace poco estuvo a cargo de Argiano, una de las bodegas más representativas de Italia. Aquí, nos habla de sus vinos y del mercado argentino en general.

 

¿Cómo nació tu proyecto en Argentina?
A fines de los 90 trabajaba en Sudáfrica para una empresa inglesa y hacía consultoría en varios países hasta que en 1998 me ofrecieron trabajar en una bodega argentina y acepté creyendo que era en Mendoza pero se trataba de Patagonia. Así que en 1999 elaboré mi primer vino para Humberto Canale, el Marcus Reserva y seguí trabajando hasta el 2006 como consultor con ellos. Mientras, en el 2000, compré un viñedo plantado en 1932 en Mainqué, me enamoré del lugar y nació Bodega Noemía.

 

¿Qué es lo más importante a la hora de elaborar un vino de alta gama?
Lo más importante es tener claro lo que uno quiere lograr, es decir tener bien definido el estilo. Todos nuestros vinos se elaboran en forma biodinámica y artesanal y tenemos un cuidado intensivo tanto en la bodega como en el finca. Los métodos que usamos son los más tradicionales por eso decimos que hacemos vinos del Nuevo Mundo elaborados como en el Viejo Mundo. El trabajo en el viñedo se refleja en el vino terminado por eso nuestra filosofía es la excelencia y el cuidado de las plantas.

 

¿Cómo definirías a un Gran vino?
Un gran vino debe ser elegante, complejo y equilibrado. Rico para tomar ahora o en diez años. Debe tener una paleta aromática bien diversa que vaya de la fruta fresca a las especias pasando por notas de madera bien integradas con taninos redondos, acidez justa, medio de boca explosivo y final interminable con un recuerdo agradable. También es fundamental que represente al terruño en toda su expresión.

 

¿Cómo es el A Lisa Malbec?
A Lisa Malbec es un vino moderno y sofisticado que representa fielmente a su terruño. Tiene mucho carácter y complejidad y está elaborado con uvas Malbec (90%), Merlot (9%) y Petit Verdot (1%) que provienen un tercio de un viñedo propio plantado en 2004 en Valle Azul (Río Negro) cultivado en forma orgánica y biodinámica y las otras dos terceras partes del INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) y un productor al que le compramos una mínima cantidad de uvas.

 

¿El Cabernet Sauvignon puede estar a la misma altura del Malbec?
Que el Cabernet Sauvignon esté a la misma altura del Malbec se va a lograr a través de los años, es un proceso muy largo y complejo. La variedad argentina es un gran desafío porque hay que saberla trabajar y aunque eso lleva tiempo, hay muy buenas perspectivas para su desarrollo. Burdeos y California son los lugares más reconocidos en producir grandes Cabernet y Argentina puede estar al mismo nivel.

 

¿Cuáles son las últimas tendencias en el mercado mundial?
La tendencia general es ir hacia vinos cada vez más bebibles, con menos alcohol, mayor acidez y frescura, más elegantes que potentes pero sobre todo expresivos y ricos. La elegancia, la complejidad y la personalidad se valoran cada vez más, igual que la calidad, el precio, la consistencia y la identidad del lugar.

 

¿Cuál es tu gran desafío a nivel profesional?
Mejorar. Eso se consigue trabajando, trabajando y trabajando, porque hay mucho por hacer y para desarrollar. También ser consistente con la calidad y la continuidad, tener una buena ecuación precio-calidad, hacer cada vez más fuerte al Malbec pero también al Cabernet y hacer conocer al país en el mundo por su terroir.