“Al vino hay que aprender a disfrutarlo”

Afirma la periodista especializada en vinos Elizabeth Checa, autora del libro Los buenos vinos argentinos.

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Por Verónica Gurisatti

 

Elizabeth Checa no es una periodista más, es una especialista en vinos argentinos con un estilo muy personal a la hora de describirlos. Su pluma es singular, igual que su carisma. Su vida transcurrió por diferentes partes del mundo y eso le permitió descubrir miles de vinos y afinar el paladar. Es pionera del periodismo gastronómico argentino y de las primeras que se animó a escribir de vinos en el ámbito local.
Durante las últimas décadas escribió en numerosas revistas locales e internacionales, editó guías de vinos, condujo ciclos televisivos en canal Gourmet y hasta fue jurado de un programa de Canal 13 donde los participantes replicaban las recetas de sus madres en vivo. Es por todo esto que la gente la reconoce en la calle como “la mujer de los vinos”.

 

Hoy conduce su propio programa radial (Checa en la radio, FM Palermo los sábados a las 11) y esta por lanzar una nueva edición de su guía “Los buenos vinos argentinos” donde despliega su poética pero deja en claro que “el vino es para beber”.

 

Conversamos con ella sobre muchas cosas, entre ellas de vinos y esto nos contó.

 

¿Cuándo descubriste el vino?
Cuando tenía 20 años y estaba paseando por París. Mi novio me invitó a cenar a un restaurante elegante y pidió un vino francés, quedé fascinada.

 

¿Cuáles son las cualidades que tiene que tener un buen catador?
Buen olfato, conocimiento que se resume en haber probado diversos vinos de diferentes estilos y regiones. Intuición para descubrir defectos, eso nace con la práctica.

 

¿Qué es lo más importante a la hora de catar?
Buena luz, ambiente fresco, copas impecablemente limpias, silencio para concentrarse y ganas para degustar. Creo que la mejor hora es a la mañana, cuando los sentidos están más alertas.

 

Se dice que una cata honesta debe ser a ciegas ¿es cierto?
Es el mejor modo porque uno no está condicionado por las marcas.

 

¿Qué es lo primero que hay que hacer para acercarse al vino?
Jugar a una concentración de los sentidos. Es un segundo percibir. Concentrarse. El paladar se construye. Pero no hay que perder el foco. No todo es catar y juzgar. Al vino hay que aprender a disfrutarlo.

 

¿Para qué sirven las catas verticales?
Son muy interesantes porque se perciben no sólo el cambio que el tiempo produce en el vino, sino las particularidades de la cosecha, el estilo del enólogo, los cambios en la vinificación y hasta los cambios en la economía. La historia también pasa por el vino.

 

¿Cómo se juzga la calidad de un vino?
Por el color, los aromas, la estructura, el sabor, el retrogusto y algunos inefables, como la expresión de un terruño.

 

¿Existe la copa perfecta? ¿La copa negra sirve para catar?
Personalmente prefiero el copón antes que la misérrima copa de degustación. Nunca caté en copas negras.

 

¿Cuáles son los consejos más importantes que darías a la hora de probar un vino?
No emitir juicios apresurados, concentrarse en los propios sentidos, no dejarse influenciar por la opinión de los otros, darle tiempo al vino para que hable por sí mismo.