Enoturismo en Semana Santa

El fin de semana largo de Semana Santa es uno de los más elegidos por los enófilos para visitar bodegas. Agendá estos recorridos.

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Semana Santa significa para muchos argentinos la despedida oficial del verano más allá de lo que diga el calendario. Para otros una oportunidad de vacacionar y visitar algún rincón del país. Para los enófilos la posibilidad de vivir 72 horas a puro vinos en alguna de las tantas regiones vitivinícolas. Veamos algunas opciones ideales para sacarle el jugo a estos días.

 

Mendoza, el destino ideal. La provincia cuyana concentra el 90% de las bodegas del país y ofrece una gran variedad de recorridos. Tres días es un tiempo ideal para conocer sus principales regiones y si bien lo mejor es hacerlo con movilidad propia o rentada también hay muchas agencias especializadas en turismo enológico con programas de día entero o media jornada. Otra opción es el bus vitivinícola que desde el centro mendocino une varios punto de interés.

De todas las rutas vínicas que ofrece Mendoza lo ideal es dedicar al menos un día a la Primera Zona, Maipú y Luján de Cuyo y dos al Valle de Uco. Ambos recorridos cuentan tanto con bodegas de gran porte y otras boutique. Todas con las puertas abiertas para el visitante. Además son muchas las que ofrecen gastronomía de primer nivel y algunas hasta alojamiento.

Para el día que se destine a Primera Zona conviene aprovechar primero, saliendo desde el centro de la capital provincial, alguna de tantas bodegas de Maipú como La Rural con su Museo Vitivinícola, Trapiche que hoy cuenta con un sofisticado visitor center y restaurante o López, la única bodega que aun conserva enormes toneles para la elaboración además de un coqueto restaurante. Otras bodegas interesantes en este rincón vitícola son CarinaE, Tempus Alba y Finca Agostino.

 

Tip viajero: son imperdibles para la hora del almuerzo Casa El Enemigo y Familia Zuccardi. Ambos espacios tienen vida propia y la visita puede durar unas horas. Hay que tener en cuanta que ambos están alejados del resto de las bodegas pero bien vale llegar a ellos.

 

Luján de Cuyo posiblemente sea la zona que más turistas atrae, básicamente por que reúne muchas bodegas tradicionales y reconocidas. Iniciando el recorrido de norte a sur quizás sea Chacras de Coria el punto de partida ideal, aquí se destaca Alta Vista con su antigua bodega totalmente restaurada y un visitor center que propone diferentes programas al visitante. A pocos minutos el clásico edificio de Luigi Bosca es otra escala obligada. Al otro lado de la ruta 40 se encuentra Mayor Drummond donde es posible encontrar a Lagarde con su restaurante Fogón. Avanzando hacia el sur, en Vistalba y Las Compuertas bodegas como Kaiken, Fabre Montmayou, Vistalba y Durigutti-Lamadrid completan el recorrido antes de cruzar el río Mendoza y llegar a Agrelo y Perdriel, cuna del Malbec mendocino.

 

Perdriel es un rincón con mucha bodegas históricas como Norton pero también aloja algunas más modernas como Foster-Lorca, Renacer y Casarena sobre la calle Brandsen, incluso la famosa Achával Ferrer sobre el margen del río Mendoza ofrece una panorámica inolvidable de la provincia.

 

En Agrelo, sobre la ruta 7 que cruza a Chile, sobran opciones. Con el Cordón del Plata como telón de fondo y ordenadas en fila las bodegas Susana Balbo Wines, Melipal, Cobos, Ruca Malen, Séptima y Decero aseguran un recorrido de día entero con diferentes estilos de vinos, restaurantes y arquitecturas. Mientras que si se sale de esta ruta por la calle Cobos es posible llegar a la pirámide de Catena Zapata o a Piattelli.

 

Tip viajero: reservar siempre la visita antes de llegar, preferentemente con días de anticipación, especialmente en fechas como Semana Santa o feriados.

 

Valle de Uco, amor por la montaña. No hace falta recordar que se trata del rincón vitivinícola argentino más famoso del momento, pero si hay que destacar que esta conformado por tres departamentos (Tupungato, Tunuyán y San Carlos) y esto lo convierte en una región muy extensa a la hora de visitarla. Como si fuera poco concentra decenas de bodegas abiertas al público que vale la pena descubrir. La mejor manera de adentrarse al valle es por la ruta de los Cerrillos (Ruta 86), un recorrido serpenteado con panorámicas maravillosas del paisaje de montaña y una entrada increíble hacía Tupungato que permite comprender su geografía. Por este camino la primera bodega que se encuentra es Atamisque, un singular edificio con techo de piedra que a pocos metros cuenta con un restaurante donde la especialidad son las truchas que ellos mismo crían. Si se continua por la misma ruta se llega la centro de Tupungato donde tomando la ruta 89, paralela a la montaña, se ubican varias bodegas como Domaine Bousquet, Sophenia, Andeluna, Rutini y Salentein con su complejo cultural.

 

Tip viajero: el Valle de Uco ofrece un recorrido complejo con bodegas maravillosas pero hay que comprender que la distancia entre establecimientos puede ser larga por lo que conviene dedicar dos días enteros a la región y no superar las tres visitas por jornada.

 

Vista Flores es otro de los rincones del Valle de Uco en el que vale la pena internarse. Aquí se podrá visitar desde el famoso Clos de los Siete que alberga a las bodegas Diamandes, Cuvelier, Monteviejo, Flechas de los Andes y Rolland, pero también están Piedra Negra, Gimenez Riili y Finca Blouson.

 

Más al Sur, en San Carlos las zonas a visitar son La Consulta y Paraje Altamira. Aquí las distancias son más importantes que en las demás regiones y los accesos un poco mas complejos pero bien vale conocer Altocedro, O.Fournier, La Celia y Piedra Infinita, la nueva bodega de la familia Zuccardi.

 

Cafayate, encanto calchaquí. El bastión vitivinícola del noreste argentino es uno de los destinos más elegidos por los turistas en Semana Santa. Los motivos sobran. No solo la belleza y originalidad de su paisaje atrae a los visitantes, también su gastronomía, cultura y vinos. Quienes llegan a este pueblito de altura encontrarán difícil emprender el regreso, no por cuestiones logísticas sino por la diversidad de bodegas que se pueden visitar en muy poco tiempo. Algunas demandan movilidad mientras que otras pueden visitarse a pie como Porvenir de Cafayate, El Esteco, Nanni y El Transito, todas dentro del pueblo a muy pocas cuadras unas de otras. En las afueras esperan San Pedro de Yacochuya, Domingo Molina, Amalaya, Finca Las Nubes, Quara y Estancia de Cafayate. Una visita obligada es el Museo de la Vid y el Vino con su recorrido virtual por los viñedos de altura.

 

Tip viajero: si bien Cafayate es un pueblo pequeño hay que destacar que solo se accede por ruta y el viaje desde la capital salteña puede demorar unas tres o cuatro horas a la ida y a la vuelta por camino sinuoso.

 

Chapadmalal, viñedo marinos. Muchos turistas eligen la costa atlántica para pasar Semana Santa en familia y con los pies en la arena. Los enófilos que ya tengan agendado este plan no deben perder las esperanzas de visitar una bodega y sus viñedos. Desde el verano de 2016 se encuentra abierta Costa & Pampa, proyecto de Trapiche en Chapadmalal, a solo quince minutos del centro marplatense. Ubicada dentro de una importante estancia de la costa esta bodega ofrece un recorrido único para la viticultura argentina con degustación de etiquetas, incluso ofrecen varios vinos de Trapiche y El Esteco, y opción de comer alguna picada antes de emprender el regreso.

 

Al otro lado del río. Uruguay es un plan extraordinario para los enófilos argentinos. A solo tres horas de Buenos Aires, si se cruza en ferry, mas de diez bodegas están listas para recibir a los visitantes con excelentes vinos y servicios. Incluso es un paseo que puede aprovecharse en una única jornada ya que a 30 minutos del puerto se puede visitar la región de Canelones con bodegas históricas como Carrau y Juanico (Familia Deicas) o la mas moderna Bouza, famosa por su restaurante.

Carmelo, a donde puede arribarse también en barco, tiene varias propuestas para abiertas al publico como Buena Vista, Narbona, El Legado e Irurtia.

 

Tip del viajero: es obvio que las visitas a las bodegas implican degustar diferentes vinos en cada escala por lo que es importante definir quien será el conductor asignado para que no haya inconvenientes a la hora de conducir.

 

Quienes se queden más tiempo en el país vecino puede dirigirse al departamento de Maldonado y descubrir muchas de las bodegas que han aggiornado la imagen del vino uruguayo como Garzón, Altos de la Ballena, Viña Eden y numerosas olivícolas, otro gran tesoro oculto de Uruguay.