¿Qué son los concursos de vino?

Tiempo atrás te contamos sobre los wine gurú y sus puntuaciones pero en paralelo a estos puntajes están las medalla que entregan los concursos internacionales, entérate como funcionan estos certámenes.

Compartir la nota

A menudo leemos que alguna bodega argentina se consagró en un concurso internacional de vinos o que obtuvo una medalla que inmediatamente llega a la botella junto a la etiqueta. Nuestro primer instinto es buscar el vino premiado para degustarlo y constatar que tan bueno es. A fin de cuentas es un ganador. Pero si observamos la góndola en su totalidad vamos a encontrarnos con los puntajes de expertos, los elegidos de las guías de vinos y los destacados de los concursos, pero en que se diferencian estos últimos.

 

En busca del mejor. Los concursos de vinos, sin importar cual, convocan a un jurado de expertos que se ocupa de catar a ciegas ciento de etiquetas por jornada. Cada uno de estos eventos tiene una consigna o un mercado objetivo. Por ejemplo, un concurso asiático buscará consagrar los vinos que mejor se adapten a los paladares de los consumidores de dicho mercado.

Panel de cata durante una jornada de los Decanter World WIne Awards en Londres.

Uno de los tantos datos interesante de los concursos es que se conforman paneles especiales para cada perfil, estilo u origen. Quienes caten los vinos de una región serán verdaderos expertos de dicho origen o bien si se trata de vinos por estilo, digamos espumosos, los jueces deberán tener vasta experiencia en burbujas.

 

Ahora bien, ¿cómo funcionan? Cada panel suele estar compuesto de 3 o 5 paladares expertos, si el número de integrantes es impar siempre es mejor. Estos catadores asignan un puntaje a cada muestra que luego debatirán. Lo importante es ponderar la calidad y atributos del vino de acuerdo a la categoría en la que esta inscripto, ya sea varietal, blend o por rango de precios. Lógicamente los mejores puntajes serán para aquellos vinos que reúnan la mayor cantidad de virtudes y la escala más utilizada indica:

 

Platino: entre 98 y 100 puntos, vino excepcional, profundo y complejo;

Oro: entre 95 y 97 puntos, vino sobresaliente, vino excelente con buena complejidad y carácter;

Plata: entre 90 y 94 puntos, vino altamente recomendable, vino complejo complejidad considerable;

Bronce: entre 86 y 89 puntos, vino recomendado, un vino bien logrado y agradable.

 

A partir de los resultados y discusión, el jefe del panel arribará a un puntaje final a partir del promedio que arroje el panel. Sin embargo, este nunca es el resultado final, en especial para los mejor posicionados. Una vez finalizada la primera ronda, los mejores vinos pasan a una degustación donde compiten con vinos evaluados por otros jueces a fin de ampliar la categoría, un caso gráfico es de los premios que entrega el Decanter World Wine Awards que luego de las catas por países los vinos pasan a una cata regional y luego a una general pudiendo consagrarse como mejor vino del evento.

Depósito de los Decanter World Wine Awards donde 17.000 vinos esperan ser catados.

Puntajes y polémica. Si observamos en detalle la escala que proponen los concurso no tardaremos en notar que los puntajes difieren mucho de los que constantemente los vinos reciben por parte de los expertos. En estos casos, es habitual que el puntaje sea entregado por un único paladar experto sin necesidad de recorrer un camino tan complejo como el de los concursos. Muchos catadores sentencian que la brecha entre los puntajes de un concurso y los de los expertos está en la necesidad de comunicación de las bodegas lo que derivó hace unos años en una especie de “inflación” que algunos ubican entre 4 y 5 puntos según el catador. Ahora bien, también se puede observar que un mismo vino puede recibir diferentes puntuaciones de acuerdo al catador, en este sentido lo que hay que destacar es que cada experto enfoca su comunicación hacia un mercado y nunca será igual el gusto de un británico, un estadounidense o un chino.

 

Qué concursos seguir. Como en todos los ámbitos, sobran concursos y expertos, sin embargo algunos pocos mueven la aguja en el mercado, por que si para algo sirven los concursos es para posicionar vinos en el plano comercial y hasta para descubrir productores, regiones y nuevos talentos. A la hora de ver alguna medallita, estos son los que tenes que considerar.

 

Decanter World Wine Awards. El concurso que organiza anualmente la revista británica, considerada la más influyente del planeta, acaba de celebrar su 15ta edición. Este año convocó a 275 jurados de 33 nacionalidades para catar 17000 vinos en solo una semana. Sus medallas hoy son las que más peso tienen en los mercados europeos y asiáticos.

 

Concours Mondial de Bruxeles. Lógicamente su origen fue en Bruselas, en 1994, pero desde hace unos años la sede cambia cada año y en 2018 se llevó a cabo en Shangai. Es de los más reputados y tradicionales con expertos de todo el mundo en sus mesas y vinos de todos los rincones del planeta. A las catas se suman seminarios y masterclasses que los expertos aprovechan para conocer en profundidad la actualidad del negocio del vino.

 

Vinalies Internationales. En este caso se trata de un concurso con algunas características que lo convierte en uno de los mas respetados, básicamente por que su jurado esta integrado por enólogos, en su mayoría franceses. De modo que triunfar en este panel es un trampolín al estrellato mundial como sucedió con Famiglia Bianchi Malbec hace unos años al consagrarse como el mejor vino tinto del mundo.

 

International Wine & Spirit Competition. Con casi medio siglo de existencia se trata del certamen más antiguo. No solo juzga vino sino también destilados de todos los orígenes. Su jurado es uno de los más extensos con miembros estables de diversas nacionalidades y experiencia.

International Wine Challenge. Pronto a dar inicio a su edición numero 34 en Inglaterra, este certamen es considerado uno de los más antiguos y respetados. Aplica un procedimiento en el que cada vino es sometido como mínimo a tres paneles diferentes antes de arribar a su puntaje final.

 

Effervescents du Monde. Certamen especializado en vinos espumosos de cualquier origen, procedencia o método. Con más de 100 jurados la convocatoria es anual en Francia y entre los expertos se encuentran muchos de los chef du cave más importantes del mundo.