Rusia 2018, la copa más deseada

A partir del 14 de junio los ojos del mundo estarán centrados en Rusia. En tu próxima Selección BONVIVIR de JUNIO ¡recibís el fixture del mundial!

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Como cada cuatro años, el mundo se prepara para palpitar una nueva copa del mundo. Esta vez el escenario es Rusia y nuestra selección vuelve a ser candidata a quedarse con la copa más deseada del planeta. Para que puedas seguir cada partido y las estadísticas, vas a descubrir en tu próxima Selección BONVIVIR que recibís durante el mes de JUNIO el fixture del mundial donde anotar resultados, chequear horarios y soñar con una final que nuevamente nos tenga como protagonistas.

Pero lo enófilos además de conocer a los astros del momento también nos interesamos por saber qué tanto vino se va a beber en esos días y cuales descorchar. A continuación te contamos que países vitivinícolas se enfrentan y cuales son sus historias en materia vínica.

 

El Grupo A está integrado por Egipto, Arabia Saudita, Uruguay y el local, Rusia. Entre estos países bien sabemos que Uruguay produce exquisitos vinos con su varietal emblema, el Tannat. Tintos con el mismo perfil que su seleccionado, carácter e intensidad. Sin embargo, para muchos será una sorpresa descubrir que otros miembros del grupo cuentan con una larga tradición vitivinícola. En el caso de Egipto su vitivinicultura se inició hace ya miles de años tal como lo demuestran los jeroglíficos y pinturas de las pirámides y templos que además de sarcófagos y momias atesoraban ánforas con los vinos de los faraones. Lamentablemente en la actualidad este país del norte africano no es un gran productor y muchos menos consumidor. Pero en el caso de Rusia puede resultar más curioso saber que en el siglo XIX hasta se animaron a competir con Champagne con los viñedos de la península de Crimea. Como es de imaginarse en tiempo de la Unión Soviética la producción se vio muy afectada y estuvo a punto de sucumbir. Hoy se puede hablar de un pujante industria en zonas del sur de Rusia entre el Mar Caspio y el Mar Negro.

 

En el Grupo B los brindis prometen ser grandiosos. Basta observar que España es uno de sus miembros para saber que se puede hablar de cualquier estilo vínico, desde las burbujas de los Cava, los tintos de Rioja o Ribera de Duero y lo electrizantes blancos gallegos. Pero a estos se deberían sumar los que produce su rival y vecino, Portugal. Portos, Madeiras, Vinhos Verdes y Alentejanos serán algunos de los descorches que seguro disfrutaran los portugueses al mirar la selección de Cristiano. Aquí el productor exótico es Marruecos que gracias a su influencia francesa cuenta con una industria en cercanías de las costas atlánticas donde se producen grandes vinos de Garnacha, Cariñena, Merlot y Chardonnay.

 

Sin dudas muchos enófilos soñarían compartir descorches con la hinchada del Grupo C donde Francia no solo es favorito en el campo de juego, también en las copas. Como sabemos los franceses se encargarán de descorchar sin importar el resultado y harán honores a Napoleón quién al hablar del Champagne aseguraba que era tan merecido en la victoria como necesario en la derrota. Para el caso, el país galo cuenta con ciento de Apelaciones de Origen con vinos que recorren todos los estilos posibles. Pero no son los únicos, Australia es otro gran productor cuyos vinos cotizan en ascenso desde hace años, en especial sus Shiraz del sur del país o los blancos del este de esta gran isla. Con una humilde participación al mercado del vino los peruanos también pueden aportar lo propio desde los viñedos pisqueros de Ica.

 

Por su parte el Grupo D será el que nos tendrá más expectantes. Ojala Rusia 2018 sea un campeonato que se riegue con los mejores Malbec argentinos mientras la Pulga alza la copa. La curiosidad vitícola del grupo es Croacia donde la vid se cultiva desde la antigüedad gracias a los fenicios, griegos y romanos que se ocuparon de extender viñedos en diferentes momentos de su historia. Hoy, tras los efectos de la Segunda Guerra y el Comunismo en la región, la vitivinicultura ha vuelto a brillar de la mano de cepas autóctonas como el Zinfandel, uva famosa en California.

 

En el Grupo E, Brasil, además de ser el favorito tendrá que ocuparse de los descorches junto a Suiza ya que el resto de lo miembros, Costa Rica y Serbia no cuentan con tradición para llenar las copas. Actualmente, los brasileros no solo son grandes consumidores de los vinos del mundo sino que su producción crece cada año en materia de espumosos y blancos más algunos tintos en regiones como Sierra Gaucha o Río Grande. Mientras tanto los vinos de Suiza son para muchos los tesoros mejor guardados de Europa. Gracias a los terruños que se trazan entre los Alpes, el cultivo de Arinarnoa, Chasselas, Müller-thurgau, Merlot permite la elaboración de exquisitos exponentes.

 

El último campeón mundial, Alemania, lidera el Grupo F que comparte con Corea del Sur, México y Suecia. La misma frialdad con la que enfrentan cada partido, en las laderas del Rhin nacen las uvas de sus famosos vinos de Riesling y también Pinot Noir. Siglos de historia suman los viñedos germanos y hoy sus vinos gozan de un prestigio sin precedentes, al igual que sucede del otro lado del mundo con México que desde Baja California y el Valle de Guadalupe seducen al mundo con la recuperación de una tradición vitícola que se remonta al siglo XVI.

 

Para concluir este campeonato vínico, en los Grupos G y H no tenemos mucho para contar. Solo en el caso de Inglaterra que además de ser uno de los mercados más interesantes del mundo para las bodegas hoy suma un interesante porción de viñedos en el sur de la isla donde se han especializado en la elaboración de espumosos, principalmente en Sussex. El resto de los miembros del Grupo G quizás puedan colaborar al brindis con cervezas en el caso de los belga o bien con ron por parte de los panameños, así como Japón puede invitar un ronda de sake a Colombia, Polonia y Senegal, sus compañeros del Grupo H.