“En Estancia los Cardones nos interesa elaborar vinos ricos, frescos, elegantes y listos para beber”

Estancia Los Cardones es un de las bodegas más novedosas de los Valles Calchaquíes y hoy Fernando Saavedra nos la presenta en primera persona.

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Los Valles Calchaquíes conforman un terruño mágico en el noroeste argentinos. A lo largo de 270 kilómetros, este valle de montaña atraviesa las provincias de Catamarca, Tucumán y Salta y entre los diferentes parajes que lo componen, sin dudas, Cafayate es el más reconocido. Sin embargo, hoy muchos otros viñedos ocultos de estos valles se imponen con vinos sorprendentes. Hualfín, Amaicha, Pucará, Luracatao y Tolombón son algunos de estos rincones que cautivan tanto a enólogos como consumidores.

 

En nuestra selección de abril, la Selección Exclusiva incluye la última creación de Estancia Los Cardones, una novedosa bodega de Tolombón de la cual nos habla a continuación Fernando Saavedra, un contador público salteño devenido en winemaker de la mano de Alejandro Sejanovich.

 

 

Fernando, ¿cuándo y cómo arranca Estancia Los Cordones?

 

Estancia Los Cardones se comienza a gestar en el año 2009 con un anhelo de muchos años de mi padre Luis Fernando producto de haber vivido un par de años en la región francesa de Alsacia, donde se enamoró del vino. Años mas tarde, una vez instalado en Salta, decide comprar una finca en Tolombón para plantar uva y tal vez algún día elaborar vino. Las primeras plantaciones son de Octubre de 2009, con el lote Fernando de Malbec. Cada uno de los lotes de la finca lleva el nombre de los integrantes de la familia. Los mismos son Fernando, Nicolas, Tomás, Luis Fernando, Silvia y el último lote plantado que lleva el nombre de Emilia (primera nieta de Luis Fernando Saavedra). La alianza con Alejandro Sejanovich comienza de forma accidental, allá por el año 2010, cuando el “Colo” estaba recién salido de Catena Zapata. Se encontraba visitando las nuevas plantaciones de Catena Zapata en los Valles Calchaquíes cuando de repente se topó con nosotros que justo estábamos visitando nuestra finca. La conexión fue instantánea. Se forma así una sociedad en la que nuestra familia pone el capital y el tandem Sejanovich – Mausbach su el know how en la elaboración y comercialización de vinos.

En 2017 inauguramos la bodega que fue construida íntegramente en piedra extraída de las canteras de la misma finca. De esta forma, si uno observa el dibujo de las paredes de la bodega se puede dar fácilmente una noción del suelo que conforma el viñedo. En este edificio contamos con una capacidad instalada de 150.000 litros, pensando en ampliar la capacidad a mediano plazo hasta llegar a los 250.000 litros, mientras que el viñedo cubre 25 hectáreas cultivadas con Malbec, Tannat, Petit Verdot, Garnacha y Cabernet Sauvignon.

 

¿Cómo decidiste involucrarte en la vitivinicultura?

 

Cuando creamos la sociedad con Alejandro y Jeff, yo aun era muy joven y estaba estudiando para Contador Publico en Córdoba. En ese momento decidí hacer mi propia carrera para en algún momento poder aportar algo y no solamente figurar por ser el “hijo de”. Me recibí de Contador Público, hice un posgrado en Administración de Empresas, viví en Córdoba, Buenos Aires y Europa y trabajé 4 años en relación de dependencia en distintas empresas de consumo masivo. Tengo un interés marcado por la comercialización y el marketing. Tuve la suerte de trabajar en una empresa de primera línea como Molinos Rio de la Plata, en dónde comercializábamos todos los vinos de Nieto Senetiner. Cuando terminamos la construcción de la Bodega, sentí que era el momento de volverme a Salta para poner todo en funcionamiento. Fue en ese momento, cuando tuve una charla que me grabó a fuego con el Colo, me dijo que si quería formar parte de Estancia Los Cardones en mi rol de comunicador tanto en el país como en el extranjero, para poder vender los vinos antes tenía que saber como hacerlos. Así fue que ya llevo 4 vendimias involucrado activamente en la elaboración. Si van a la bodega entre Enero y Abril muy probablemente me vean adentro de un tanque haciendo un descube o vestido de operario manipulando alguna bomba, limpiando el piso, llenando barricas o simplemente controlando alguna microvinificación.

 

 

Estancia Los Cardones está ubicada en Tolombón, un paraje con historia pero quizás no tan conocido por el consumidor, ¿cómo te gusta presentar esta zona y que características destacas de su terroir?

 

Tolombón a pesar de ser una localidad que depende de Cafayate, tiene su propia historia y peso específico. Para mi es un lugar más apacible y exclusivo con mucho potencial. Actualmente hay emprendimientos muy interesantes en la zona como por ejemplo: Bodega Tukma, el hotel Altalaluna, La Destilería de Etchart-Argerich, la emblemática Bodega Orfila ahora llamada Bodega Tolombon y los viñedos de Catena Zapata y Escorihuela Gascón.

 

 

 

Nuestra finca esta ubicada en el Alto Valle de Tolombón, cruzando el Rio Santa María. Es decir, estamos sobre la pendiente oriental del Valle Calchaquí a 1700 metros sobre el nivel del mar. En esta microregión podemos observar características diferenciales con respecto al mismo Tolombón y ni hablar de Cafayate. Estas cuestiones tienen que ver con mayor exposición solar, suelos de formación coluvial con predominancia de piedra laja en el suelo, amplitudes térmicas que oscilan los 25 grados de diferencia entre el día y la noche.

El perfil del suelo de la Estancia Los Cardones es único en los Valles Calchaquíes al ser un suelo rocoso muy poco profundo con abundante piedra pizarra astillada en la superficie, lleno de mica desintegrada. El clima es Seco durante todo el año, salvo algunas lluvias ocasionales durante la temporada de verano. Los días cálidos y las noches frías con amplitudes térmicas superiores a los 25 grados. La orientación de los viñedos, el sol intenso y el suelo pedregoso propician la madurez más temprana de la uva, siendo la primera finca en cosechar en todo los Valles Calchaquíes.

 

Alejandro Iglesias, sommelier de Club BONVIVIR, con Jeff Mausbach, Alejandro Sejanovich y Fernando Saavedra durante su visita a Estancia Los Cardones.

 

En cuanto a los vinos ¿cuál es el perfil que persiguen y con qué varietales?

 

Nuestro leitmotiv es hacer vinos ricos y listos para beber. La idea es que nuestros vinos reflejen un terroir único, con una marcada presencia de frescura, acidez y elegancia.

 

Entre las curiosidades de la bodega está su Garnacha, ¿cómo se les ocurrió elaborar esta cepa y qué resultados les ha dado?

 

La idea de plantar Garnacha en nuestra finca fue pura y exclusivamente de Alejandro Sejanovich. Al ser un gran conocedor de suelos, advirtió las semejanzas que hay entre el suelo de la región del Ródano y nuestra finca en Tolombón. Recuerdo que una vez me dijo: ¨si la garnacha se da muy bien en la región del Ródano, por que no podría darse bien acá en Tolombón con un suelo y un clima parecido¨. Fue una prueba que hicimos que nos sorprendió a todos. Incluso hasta el mismo Alejandro. El año pasado nuestra Garnacha fue elegida entre las 50 mejores del mundo por Decanter. A pesar del éxito en el mercado argentino de la Garnacha, no nos olvidemos que la cepa preferida en el mundo de Argentina sigue siendo el Malbec. No vamos a vivir de la garnacha solamente, vamos a seguir apostando por hacer más cepas y por sobre todo seguir mejorando año tras año nuestros Malbec.

 

Flor-de-Cardón-Cabernet-Sauvignon-2016

 

Este mes nuestros socios recibirán Anko Flor de Cardón Cabernet Sauvignon 2016 ¿cómo presentas habitualmente este vino?

 

Anko Flor de Cardón Cabernet Sauvignon es el último lanzamiento de nuestra Bodega, viene a completar la gama Flor de Cardón que ya contaba anteriormente con un Malbec. Esta gama tiene una de las etiquetas favoritas de la gente en el Noroeste. El Cabernet Sauvignon es sin dudas una de las cepas que mejor se expresa en los Valles Calchaquíes por su característica piracina. Por eso, nos parecía lógico lanzar un Cabernet bajo la marca Flor de Cardón, de esta forma conjugamos la mejor expresión Del Valle con la etiqueta más arraigada de nuestro portfolio.

 

¿Qué servicios ofrece la bodega para el visitante?

 

La bodega se encuentra abierta al turismo hace un año. Ofrecemos visitas guiadas, degustaciones y maridajes con platos regionales. También hacemos eventos corporativos y bodas. Hay mucha gente de Salta, Tucumán y Buenos Aires que elige el destino Cafayate para dar el sí, lo que les puedo asegurar es que si se casan en nuestra bodega no les va a llover nunca, nuestro régimen de lluvia es de 50 mm al año, prácticamente un desierto.

 

¿Qué otros proyectos tienen en mente para la bodega?

 

Estamos en búsqueda de la mejora continua. Queremos hacer más y mejor vino. Para este año tenemos proyectado un rediseño integral de etiquetas, el lanzamiento de un vino ícono de la bodega y seguimos trabajando para ser un paso obligado de todos los turistas que visitan Cafayate.