Vendimia 2019, calidad fuera de serie

Con los primeros mostos en plena fermentación visitamos las bodegas para que los enólogos nos cuenten qué vinos definirán para la cosecha 2019.

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A pocas semanas de finalizar una nueva cosecha, las bodegas ya sacan conclusiones acerca de la calidad de las uvas y los vinos que depara esta nueva campaña. Sin embargo, es una vendimia en la que se deben atender variables más allá de la calidad de los frutos. El 2019 será recordado por los desafíos que plantea la economía y la coyuntura, que de alguna manera preocupan más a las bodegas que la cosecha en sí. Con un 2018 que regaló una vendimia voluminosa, este año las bodegas parecen no necesitar tanta uva como de costumbre debido a los stocks paralizados producto de una baja en el consumo y un entorno económico que no lo alienta.

 

Pero más allá de todo los viñateros, winemakers y bodegueros no tienen más chances que empuñar las tijeras y levantar la vendimia que por otra parte asegura un volumen importante y calidad extraordinaria. Por esto mismo, luego de visitar varias bodegas compartimos algunas de las reflexiones de los enólogos amigos sobre qué vinos podemos esperar para los vinos de este año que ya comenzaron a fermentar.

 

Un año de clima curioso

 

Mientras que el 2018 se definió como una añada típica en gran parte del país, principalmente en Cuyo, la 2019 tuvo sus particularidades. Luego de un invierno frío llegó una primavera húmeda y fresca mientras que el verano comenzó con temperaturas por debajo de la media y muy seco. Ya a mediados de enero se instaló el calor que rompió marcas de acuerdo a los registros históricos en las áreas más importantes donde las jornadas por encima de los 30 grados superar los registros históricos. Esto dio ritmo a la cosecha aunque en febrero se instaló un clima moderado que volvió las cosas a su lugar. De todos modos en marzo regresó el calor y en muchas regiones la vendimia se adelantó hasta diez días.

De todos modos este detalle da cuenta de buena calidad y sanidad lo que asegura un años para grandes blancos y tintos con un grado menor y frescura marcada.

 

El 2019 en boca de los hacedores

 

Sebastián Zuccardi, recientemente reconocido como mejor winemaker de Sudamérica por el critico británico Tim Atkin, expresa desde el Valle de Uco que “estamos frente a una vendimia excepcional. Es una temporada fresca y seca. Una de las mejores cosechas que he tenido la oportunidad de hacer” y detalla “fue un año de temperaturas frescas durante una semana completa de enero, y luego moderadas siempre por debajo de la media. Lo mismo durante febrero y marzo, a pesar de ser un año de alta luminosidad. La cosecha 2019 es más fresca, parecida a la 2016. El ritmo de madurez ha sido lento, a diferencia de lo que sucedió en el 2017 o 2018. Estas condiciones están dando muy buena acidez natural, taninos de muy buena estructura, excelente fruta, nada de sobremadurez y una sanidad impecable en todas las variedades”.

 

Según Thibault Lepoutre de Bodega Piedra Negra, en Los Chacayes, Valle de Uco: “tuvimos una cosecha tranquila, muy quieta y hasta fácil podría decir. El clima ayudó mucho, con algunos días calientes en febrero pero luego se mantuvo templado y sin lluvias. Por lo tanto la uva esta muy sana. Si hay que destacar que se adelantó un poco en comparación con los años anteriores. Afortunadamente la calidad es muy buena y la cantidad también. Quizás en blancos cosechamos menos uva pero estas cepas se beneficiaron de las fechas adelantadas y ofrecen un perfil más fresco, menos concentrado. Los tintos también se adelantaron y el nivel de concentración es menor al de los dos años anteriores, hay linda concentración pero sin dudas serán vinos más ligeros ideales para el camino de elegancia y fineza que buscamos en Piedra Negra. Hubo muy buen equilibrio natural de alcohol y acidez con resultados impecables”.

 

Pablo Durigutti de Durigutti Winemakers con viñedos en Luján de Cuyo y Valle de Uco explica que “en cuanto a los efectos de esta temporada sobre los vinos podemos inferir que será un ciclo que podrá entregar vinos de muy elevada calidad y excelente equilibrio. La primavera fresca asegura un inicio de ciclo armónico, los meses calurosos de diciembre-enero permitieron acelerar la primera fase de madurez y las disminuciones de temperatura de febrero permiten obtener mostos con excelente acidez. Probablemente será una cosecha con un tenor alcohólico inferior a la 2018, que correspondió a un año seco y cálido típico, y se obtendrán vinos también concentrados, pero más frescos y con potencial de un excelente balance”.

Daniel Ekkert, enólogo de Freixenet Argentina y Bodega Xumek nos cuenta que en San Juan “el 2019 será un año de menos uva tinta que los anteriores mientras que las blancas lograron una calidad maravillosa con un potencial enológico muy interesante. Para las tintas por su parte, la primavera fría y un verano que comenzó lluvioso y se tornó caluroso a mediados de febrero con buena amplitud térmica compensó para asegurar la calidad”.

 

Francisco Paco Puga, de la bodega El Porvenir de Cafayate, nos cuenta que el 2019 se trata de “un año de muy lindo clima con un enero seco con temperatura media fresca. A partir de febrero llovió lo justo para llevar las cosas tranquilos. Es el octavo año que podemos decir que tuvimos clima ideal, estable. El 2019 será un año de vinos frescos con acidez crujiente, estructura definida y taninos finos. Los malbec tendrán un fruta muy potente y para los cabernet esperamos la tipicidad del valle con especias y piracinas”.

 

Agustín Lanus, propietario de Bad Brothers y consultor a lo largo de los Valles Calchaquíes no puede esconder su alegría con esta vendimia, la cual define como: “histórica, excepcional. Un año que arranco muy seco con lluvias que llegaron recién a finales de enero pero sin afectar la calidad. Al ser un año tan seco y caluroso la cosecha se adelantó mucho, casi dos semanas y en algunas zonas hasta tres. De manera que los Malbec se cosecharon impecables pero antes mientras que los cabernet tomaron un ritmo más normal a partir de las lluvias. Tenemos una sanidad impecable con mayores rendimientos a los habituales en especial en los valles de mayor altura como Luracatao, Cachi, Tacuil y Pucará. En Jujuy, en la Quebrada de Humahuaca, se repite el mismo comportamiento y con viñedos mejor adaptados los bodegueros de la zona están muy entusiasmados. Me animo a decir que es el mejor años desde que trabajo en los Valles Calchaquíes”.

 

Guillo Barzi Canale, director de la bodega patagónica Humberto Canale, destaca la calidad y sanidad ya que “tuvimos un primavera lluviosa pero el verano fue fantástico, seco y sin heladas. La maduración resultó súper prolija con tiempos de cosecha fantásticos, algo adelantados, y una sanidad excepcional. Vamos a terminar antes de lo esperado, con buen volumen general, algo menor en blancos pero con tintos dentro de lo calculado”.

 

Hans Vinding-Diers de Bodega Noemía resume el 2019 por la excelencia que tendrán sus vinos. “Producto de una primavera húmeda y fresca la madurez arrancó algo tarde y el verano en general fue fresco, ventoso y seco. Hasta que en marzo subió la temperatura y todo tomo ritmo. El resultado es espectacular, con buenos rendimientos y balance con potencial para vinos súper finos”.

 

Ricardo Galante, enólogo principal de Bodega del Fin del Mundo en Neuquén, refuerza lo de sus vecinos patagónicos e insiste, “es una vendimia para recordar, excelente. Entiendo que tanto en San Patricio del Chañar como en el resto del país. Se que fue muy pareja de punta a punta con madurez súper equilibrada, incluso con las uvas más maduras que cosechamos al final. La relación de fenoles, alcohol y Ph es inmejorable. A penas nos afecto una helada del 20 de marzo pero pudimos actuar rápido y levantamos la uva a tiempo. Destaco la expresión frutal y aromática de los tintos principalmente”.