Maridaje: vinos y quesos

Junto a El Club de los Quesos les proponemos algunos tips para lograr el mejor acuerdo entre vinos y quesos + algunas ideas con los vinos BONVIVIR del mes.

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Los vinos y los quesos tienen mucho en común, incluso lo asegura un viejo dicho europeo, “los años sólo importan cuando se habla de vinos o quesos”. Básicamente esto se refiere a la condición que comparten ambos alimentos de evolucionar y hasta mejorar con el tiempo. Gracias a esto, podemos decir que es difícil igualar un maridaje tan perfecto como el que se puede lograr entre una copa de vino y un trozo de queso. Eso si, se debe considerar que hay que seguir algunos consejos para lograr que los sabores y aromas de ambos se complementen.

 

Hoy Paula Passalenti, creadora y embajadora de www.elclubdelosquesos.com.ar, es una experta en la materia y junto a ella desarrollamos la siguiente guía para asegurar en los próximos descorches la mejor experiencia. Enterate con qué vino conviene acompañar cada queso.

 

Según la materia prima. Para elaborar un queso se pueden utilizar leches de vaca, cabra, oveja y búfala, cada una con sus características y personalidad. Mientras que la leche de vaca permite elaborar quesos delicados y en cierto punto neutros, de manera que son más versátiles con los vinos. Pero la leche de cabra es más intensa con sabores y aromas penetrantes que demandan de vinos más expresivos, idealmente frutados. Es bueno tener presente este consejo ya que a la hora de armar una degustación hay que considerar que los quesos de cabra conviene probarlos al final.

 

Quesos de corteza enmohecida. Estos quesos suelen desarrollar un carácter especial tal como sucede con los Camembert y Brie entre los más conocidos. Frescos estos quesos tienen aromas y sabores moderados pero al evolucionar desarrollan aromas complejos, hasta amoniacales, un punto que no todo el mundo disfruta. Para hacer frente a esta personalidad son ideales los vinos expresivos pero no necesariamente intensos y en especial los blancos como Sauvignon Blanc o rosados delicados y hasta algún tinto ligero de Pinot Noir o Garnacha. Los dulces de cosecha tardía siempre se lucen con estos quesos ya que su dulzor compensa en paladar los sabores y la textura cremosa del queso.

 

Quesos azules y con hongos. El Roquefort es el más reconocido e imitado de estos quesos pero también están el Stilton, el Gorgonzola y el Cabrales. Todos ellos mejoran con le envejecimiento y potencian su personalidad y sabor concentrando su salinidad, un aspecto que encuentra en los vinos dulces su mejor aliado. Los ideales son los blancos de cosecha tardía y los botritizados aunque los tintos encabezados tipo Porto y hasta un whisky pueden sorprendernos.

 

Quesos de pasta blanda o cremosa. Con corteza enmohecida o no, lo importante de estos quesos es que son fáciles de masticar. Entre ellos están los suaves como la burrata o el Lusignany lo mejor para ellos es buscar blancos frescos y aromáticos como Pinot Grigio, Chardonnay sin crianza y hasta un Torrontés joven. Si fuera el caso de un camembert o un brie jóvenes incluso se podría pensar en Sauvignon Blanc o Gewurztraminer.

 

Quesos de pasta semidura. Es la familia más popular y preferida de los argentinos a la hora de las picadas. Entre estos están Gouda, Emmental, Fontina y Gruyere y pueden acompañarse con vinos blancos o tinos siempre que estos últimos sean de intensidad media. Entre los tintos convienen buscar Bonarda o Malbec jóvenes sin paso por barrica o algún Pinot Noir. En blancos, cepas aromáticas como Torrontés, Riesling, Sauvignon Blanc, Chardonnay o Chenin Blanc.

 

Quesos de pasta dura. Parmesano, Pepato, Sardo y Provolone son los más conocidos y la mejor manera de comerlos es luego de una buena maduración, cuando pierden humedad y grasa para concentrar sabores y desarrollar así una aromática compleja. Así equilibrio en textura, salinidad y picor de modo que necesitan de vinos sutiles, preferentemente tintos añejos. En contraste de los aromas de frutos rojos maduros del vino con estos quesos brinda una sensación muy agradable. Incluso se pueden rociar con aceto balsámico de buena calidad o aceite de oliva o mermeladas de frutos rojos. Qué vinos: Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc y Malbec, por ejemplo.

 

Quesos únicos. Mensualmente, El Club de los Quesos entrega a sus socios tres diferentes tipos de quesos elaborados a partir de recetas que combinan ingredientes locales con técnicas europeas. De este modo sus suscriptores reciben al año más de treinta quesos diferentes y originales. Por ejemplo, para el próximo mes de MAYO la propuesta es muy especial y mientras Paula nos los presenta, nosotros te contamos con qué vinos de Club BONVIVIR maridan mejor.

 

CACIQUE ARBOLITO: este queso es un homenaje a la lucha de los pobladores originarios de la zona donde se encuentra la planta de elaboración de CQ. Hace referencia al Jefe ranquel Nicasio Maciel quien defendió las tierras del General Rauch. Es un queso de pasta hilada cocida con agregado de tomillo en su pasta. Para apreciar mejor su textura de “hilos” se recomienda cortarlo en rodajas con el canto del cuchillo (la parte que no tiene filo). Se puede acompañar con tomates cherry y tostadas con aceite de oliva y una copa de Andeluna 1300 Red Blend 2018 nuestro vino SINGULAR de junio que por su untuosidad, ligeresa y frescura asegura un exquisita armonía.

 

 

RAGUSANO PEPATO: Este queso tiene sus orígenes en Sicilia, Italia. Es de baja humedad o pasta dura, de grano similar al sardo, con sabor picante intenso por la incorporación de pimienta negra en granos. Es elaborado con leche de vaca. Su sabor es intenso, y se acentúa por los granos de pimienta que contiene en su interior. Tiene también una textura grasa, y su sabor perdura un buen rato en la boca. Aroma característico: Agradable, limpio. Pasta compacta, consistente, de fractura quebradiza o granulada. Ideal para rallar, para usar en relleno de carnes o comerlo solo acompañado de un vino tinto robusto. A la hora de acompañarlo con un vino se sugiere uno de cuerpo medio e intensidad moderada para no intensificar el picor de la pimienta, por ejemplo, Latente Reserva Cabernet Sauvignon 2017, jugoso, fresco y de sabor prolongado. Ideal sumar una mermelada de frutos del bosque.

 

OREILLER: Creado en 1985 por la fábrica de quesos Villiers ubicada en Lillois en el departamento de Seine-Maritime en Normandía. El Oreiller es un queso elaborado con leche de vaca, de pasta firme y untuosa, de color marfil. La corteza está cubierta con una flora blanca y aterciopelada. En origen se elabora con agregado de ciboulette, nuez o echalotes. Al madurar, su aroma puede ser mas intenso que su sabor. Una vez abierto guardarlo envuelto en papel de aluminio. Conservar en heladera. Para acompañarlo son ideales los vinos blancos como Herencia Respeto Blend de Blancas 2018 refrescante pero a la vez voluminoso y de sabor marcado.

 

Descubrí mucho más del mundo del los quesos siendo miembro del Club de los Quesos  y disfrutar de productos únicos y exclusivos junto a nuestros vinos.