6 consejos antes de descorchar una botella

A menudo tenemos en las manos una botella que deseamos probar pero no sabemos si es el mejor momento. Hoy te contamos como generar las condiciones ideales para disfrutar un gran vino.

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Descorchar las joyas de la cava siempre genera preocupación. Estas botellas suelen no ser baratas o bien poden ser una compra especial o un regalo muy preciado. Ni hablar si se trata de un vino que no podemos reponer. Por todo esto, algunas veces nos cuesta decidirnos a abrir una botella y cada tanto la encontramos con la preocupación latente de que estará pasando dentro. Bueno, no dilatemos las cosas, pongamos manos a la obra y preparemos todo para que ese vino sea inolvidable. ¿Cómo? A continuación te lo contamos.

 

 

Temperatura. De todas las normas del protocolo más acartonado del vino, la temperatura es la que no te conviene desatender jamás. En muchas ocasiones contamos el por que, incluso en este link encontraras la temperatura indicada para cada vino pero lo importante es que sepas que es un asunto fácil de resolver. No importa de que vino se trate, con una frapera lo resolverás sin demasiados misterios. Si se trata de un blanco, un rosado, un epumoso o un vino dulce, sabemos que se beben fríos, basta que recuerdes qué tan fríos. Por lo tanto, lo pondrás en la frapera hasta que este en punto optimo y luego a medida que lo sirves lo regresas a la frapera para mantenerlo. Ahora, si se trata de una tinto, incluso si fuera encabezado, seguro necesites bajarle temperatura, como para refrescarlo, por que si esta a temperatura ambiente no va a resultar jamás. De vuelta, chequea a que temperatura conviene servirlo y hasta puede servirlo un poco más fresco total en copa la temperatura sube bastante rápido. Eso si, no tomes un tinto muy frio por que no te va a gustar.

 

Copas. Tenes a mano un vino que hace rato querés disfrutar pero en tu aparador solo tiene algunos vasos y copitas vaya uno a saber para que. Bien, ármate de paciencia y deja el descorche para otra ocasión. Y esto te lo decimos por que la forma y el material de la copa son vitales para disfrutar un buen vino. Si bien no es necesario que tengas una copa para cada estilo de vino si es bueno tener al menos un copón y bastará con regular hasta donde servimos. Las copas de vino siempre se sirven hasta su Ecuador, es decir, la parte más ancha y mayor superficie de contacto del vino con el oxígeno pero si tenemos un copón de tinto y queremos beber un blanco lo mejor es servir la mitad de manera que el vino se oxigenará igual y llegará a perder temperatura por estar mucho tiempo servido. Las copas de degustación son otra solución ya que sirven para todos los vinos aunque no son para saborear y deleitarse sino que reducen un poco la expresión con finalidad técnica. Si hubiese que comenzar con una colección de copas lo mejor es apuntar a formatos versátiles, digamos medianos, que sirvan para diferentes estilos de vinos.

 

Hagamos la tarea. Puede parecer algo nerd, pero cada botella sirve para aprender, de manera que cuando nos decidimos por un gran vino es bueno buscar la mayor información que podamos encontrar. El origen y las características del terroir son vitales ya que al probarlo podremos hacernos una idea de cómo el lugar influencia sobro el varietal o tipo de vino. La calidad o condiciones de la cosecha también permiten discernir sobre el efecto de la temperatura, lluvias, sol y otros factores de la añada en un vino. El proceso de elaboración con datos como crianza, si tuvo o no fermentación maloláctica o algún proceso diferencial y logicamente también los datos técnicos. Esta información podrá ser un buen puntapié o un respaldo al finalizar la botella. Contrastar toda esta información con nuestra percepción es un excelente ejercicio hacia el entendimiento del vino y la degustación.

 

Tiempo. Aquí debemos considerar dos aspectos del tiempo. Por un lado asegurarnos que podremos disfrutarlo con tranquilidad y no a las apuradas, el vino merece que le dediquemos tiempo. Por lo tanto, asegúrate abrirlo con tiempo si es que demanda oxigenación o decantalo y esperalo que se abra en copa para que puedas comprobar como sus aromas cambian con los minutos. Y el otro aspecto del tiempo se relaciona con hacer la tarea y para esto debemos averiguar cual sería el mejor momento para abrirlo de manera de no descorcharlo muy joven cuando aun tengo lo mejor por desarrollar o bien cuando ya se haya pasado su momento y no tenga nada interesante que ofrecer. Por esto último, es tan importante buscar información sobre los vinos que bebemos.

 

Espacio y compañía. El vino nos regala experiencias y momentos que cuando todo sale según lo planeado, son inolvidables. En la mejor de las ocasiones el vino con menos expectativas podría sorprendernos mientras que en un mal día o con la compañía equivocada hasta el mejor vino del mundo nos decepciona. Por lo tanto es clave elegir los mejores vinos para ocasiones a la altura y asegurarnos  que no falte nada, incluso una buena música y ricos platos.

 

¿Maridaje? Sabemos que el vino sabe mejor con un plato que le haga los honores. Pero no siempre estamos inspirados para cocinar o para ir a comer a un restaurante. En estos casos, no importa de qué vino se trate, lo mejor es recurrir a la simpleza de un buen pan y ricos quesos, aceite de oliva, frutos secos y hasta un fiambre. Estos son todos los aliados del vino que necesitamos para que cada sorbo sea glorioso.

 

Como dijimos al principio, estos son tips para que le saques el jugo a cada botella. ¡Cuantos más de estos consejos tengas presentes mejor resultará la experiencia!