La hora de las cepas no tradicionales

Riesling y Grüner Veltliner son dos cepas poco difundidas en el país que proponemos descubrir con nuestra Selección Exclusiva de Diciembre. Conocelas.

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La vitis vinífera es una de las cuarenta especies conocidas de la familia de las vitis y la única utilizada para la elaboración de vinos de calidad. Según la fuente que se consulte, la cantidad de variedades registradas a nivel mundial ronda las 20.000 aunque solo unas 40 son las más utilizadas por las bodegas del mundo.

 

Aquellas menos difundidas son denominadas como “no tradicionales” aunque este grupo varia de acuerdo a cada zona de producción. Por ejemplo, el malbec es una cepa tradicional en nuestro país mientras que en Portugal sería “no tradicional”, lo mismo sucede con la Touriga Nacional, muy utilizada en la elaboración del Porto pero con apenas 18 hectáreas en Argentina.

 

Actualmente, las “no tradicionales” están en boca de más gente que nunca. En el afán de conquistar a los consumidores más curiosos, muchas bodegas apuestan por estos varietales en todos los rincones el mundo. De este modo, no solo se capta la atención de los enófitos sino que también se demuestra la capacidad de adaptación de la vitis vinífera a diferentes terroir.

 

Desde ya que no todas las cepas se adaptan a todos los climas y es en estos casos que el factor humano cobra una importancia preponderante. Por ejemplo, si dividimos el mundo de las vitis viníferas en aquellas que dan mejor resultado en climas fríos y las que prefieren las temperaturas elevadas, es lógico que se buscará cultivarlas en zonas que de algún modo cumplan con las mismas condiciones de hábitat que el origen más representativo para el varietal. Por ejemplo, Chardonnay y Pinot Noir son cepas que logran sus mejores resultados en climas fríos como Champagne o Borgoña y por eso mismo, fuera de Francia se las cultiva en zonas próximas a ríos, océanos o como en el caso argentino en la altura de los Andes.

 

Igualmente, el desafío que representa el cultivo de las cepas “no tradicionales” entusiasma a los winemakers y nuestra Selección Exclusiva de Diciembre nos permitirá demostrarlo con dos curiosidades elaboradas en nuestro país.

 

De Austria con amor. La cepa más cultivada en los viñedos austriacos es Grüner Veltliner, un varietal blanco con el que se elaboran diferentes estilos de vinos, principalmente frutados, secas, ligeros, frescos y de baja graduación alcohólica. De las 20000 hectáreas que se cultivan en el mundo con este varietal el 75% se distribuye en diferentes regiones austriacas mientras que en Argentina solo existe una decena.

 

 

La historia del Grüner Veltliner en nuestro país es muy singular y esta relacionada a la familia Swarovski, propietaria de Bodega Norton y únicos productores de este varietal en Mendoza. Las primeras plantas de Grüner en llegar al país fue un regalo de una amigo de la familia que las trajo durante una vista a comienzos del 2000. Su intensión fue convencer a Gernot Langes de producir en Mendoza vinos con la cepa emblemática de su nación de origen. Lógicamente plantaron aquellas estacas pero solo para cumplir con sus amigos. Sin embargo, este varietal siempre les dio buenos resultados en una de las fincas de Agrelo y con sus uvas elaboraban un vino de consumo familiar hasta que David Bonomi, enólogo de la bodega, insistió que era hora de embotellarlo y presentarlo al mercado. Pero lanzar el primer Grüner Veltliner americano demandó un largo camino de autorizaciones y certificaciones hasta que finalmente en 2018 presentaron las primeras botellas de un vino tranquilo y seco. Hoy la cepa también la cultivan en San Pablo, Valle de Uco, una región muy fría donde los varietales blancos se destacan.

Pero ese vino blanco seco no fue lo único que elaboró Bonomi, también se animó a elaborar un espumoso que formará parte de nuestra Selección Exclusiva Fiestas. Se trata de un espumoso elaborado mediante el método Charmat de segunda fermentación en tanques de acero inoxidable. Con solo 11,7 grados de alcohol, resulta un vino vibrante y original con aromas especiados, cítricos y de frutos frescos. Refrescante y con buena presencia en boca, Norton Grüner Veltliner Espumante es un vino único en su tipo que cautiva con facilidad.

 

Sabores germanos. Otro varietal que sorprende a muchos en Argentina es el Riesling, considerado por muchos el blanco más intelectual del mundo. Originario de los viñedos ubicados en las laderas del río Rhin, el Riesling es también cultivado desde hace siglos en Austria y Francia mientras que hoy se luce en Australia, la zona Este de Estados Unidos y otras regiones de clima frío. Por sus características, en un principio se creía imposible lograr buenos resultados en nuestro país aunque hoy se cultivan unas 90 hectáreas desde Buenos Aires, en cercanía de la costa Atlántica, a los Valles Calchaquíes por encima de los 2000 metros de altura, y también en Patagonia y la altura del Valle de Uco. Es esta última región, más precisamente en Gualtallary, donde Doña Paula la cultiva desde hace más de una década. Con las uvas de este viñedo logran un vino de expresión varietal incuestionable con aromas de frutos blancos, cítricos que se repiten en boca donde es lineal y refrescante. Su acidez es un distintivo al igual que su potencial de guarda, muy importante para un blanco. Con el tiempo, una particularidad es que desarrolla aromas complejos con tonos de miel y el particular perfil de “petróleo”. Todas estas características podremos encontrarlas en Doña Paula Estate Riesling 2018 que forma parte de nuestra Selección Exclusiva Blanca de Diciembre.