Sauvignon Blanc, el blanco que se impone con frescura

Se trata de una de las variedades blancas más importantes del mundo pero en Argentina comenzó a llamar la atención en los últimos años. ¿Qué sucede con el Sauvignon Blanc en Argentina?

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En nuestro país, el consumo de vinos blancos marcó el ritmo del negocio vitivinícola durante gran parte del siglo XX. Sin embargo, desde el momento en que el Malbec se convirtió en la insignia de nuestra vitivinicultura, nos convertimos en un referente de los vinos de color.

 

Es por esto que hoy se habla del Malbec argentino, los Cabernet Franc y lo red blend mucho más que de los blancos. Pero atención, muchos de estos últimos ya llaman la atención del mundo y el país empieza a ser considerado un jugador a considerar a la hora de los Chardonnay.

 

Ante este escenario ya están los que buscan desarrollar otros cepajes blancos mientras que los consumidores locales cada vez celebran más la frescura que éstos proponen.

 

Entre los nuevos favoritos de los argentinos está el Sauvignon Blanc, un cepaje de origen francés que se luce en Bordeaux pero también en Nueva Zelanda y Chile. En estos tres casos, la clave del éxito es la cercanía a las costas oceánicas o de los ríos. Entonces, ¿qué posibilidades tienen Argentina de elaborar buenos Sauvignon Blanc?

 

La respuesta es sencilla: muchas. Así como sucede con la mayoría de los cepajes, las 247 hectáreas de Sauvignon Blanc que se encuentran en Argentina se ubican en zonas de altura a los píes de la Cordillera de los Andes. Solo algunas hoy se distribuyen próximas al Atlántico en Chapadmalal.

 

Por esto mismo, podemos decir que en nuestro país se encuentran los pocos viñedos de Sauvignon Blanc de altura y como si fuera poco en zonas desérticas. Gracias a esto, las viñas compensan las temperaturas altas con el frió que imprime el clima de montaña mientras que la falta de precipitaciones se reemplaza con el riego que para el caso argentino se realiza con aguas de deshielo.

 

De este modo, en Mendoza, principal productor de este varietal en el país, los mejores resultados se dan en Valle de Uco, puntualmente en Gualtallary dondes las viñas se ubican entre los 1000 y 1300 metros de altitud. Buena insolación, frío por las noches, amplitud térmica y suelos rocosos son la ecuación detrás de los grandes Sauvignon Blanc Argentinos que hoy sorprenden paladares alrededor del mundo.

 

 

Para comprobar esto, te sugerimos buscar vinos como Synthesis de Finca Sophenia, un referente local, Antigal 1, Andeluna 1300 o bien uno de los vinos que entregamos en nuestra Selección Exclusiva Blanca de junio, Quinto Sauvignon Blanc de Riglos, ambos provenientes de Gualtallary y con una frescura extraordinaria.

 

Otras zonas para seguir de cerca por sus Sauvignon Blanc son el Valle de Pedernal donde nacen Fuego Blanco y Paz de Finca Las Moras o bien los viñedos oceánicos de Río Negro donde bodega Tapiz elabora su Wapisa Sauvignon Blanc. Mientras que en Mendoza, desde Luján de Cuyo, bien vale la pena probar Perdriel Sauvignon Blanc, creado por David Bonomi uno de los mejores hacedores de blancos del país.

 

Un indispensable para los amantes de los blancos es Costa & Pampa elaborado por trapiche en su bodega experimental próxima a Mar del Plata o Las Perdices Exploración, creado con uvas del valle chileno de Casablanca.