Llegó el frío: ¿debo cuidar mis vinos?

Con el otoño arranca la temporada de temperaturas bajas que en algunos casos son enemigas silenciosas de los vinos. Entérate por qué.

Compartir la nota

Desde hace unas semanas el termómetro no pasa los 20 grados y las mañana se pusieron frescas. Por los próximos meses en casa vamos a recurrir al calor de los calefactores, aire acondicionado y en los casos más románticos el calor de una chimenea con leños encendidos.

 

A la vez la cocina se mantiene encendida mayor tiempo que nunca mientras preparamos platos de cuchara o cocciones al horno que nos ayudan a sobrellevar los días frescos.

 

Sin dudas cualquier postal que imaginemos con las condiciones mencionadas son mucho mejores con una copa de vino en la mano pero atención, así como en veranos recomendamos refrescar los vinos en invierno los cuidados a atender son otros.

 

 

Atención con la temperatura

 

Mientras que en la temporada estival el riesgo con el vino es beberlo a mayor temperatura de lo recomendado en otoño-invierno el problema es la temperatura del hogar. Muchas personas almacenan sus vinos en cavas refrigeradas o heladeras especiales para vinos mientras que otros recurren a los espacios más frescos del hogar. Sin embargo muchos de eso espacios pierden esa condición cuando encendemos un calefactor. Por lo general, la casa mantiene una temperatura cercana a los 20 grados mientras afuera la temperatura es baja. Por encima de esa marca bastan un par de jornadas nomás para que cualquier vino acelere su evolución y así acorte su potencial de añejamiento.

 

Muchas veces buscamos una botella que guardamos para alguna ocasión especial y al abrirla nos encontramos con lo más parecido a un vinagre que podemos imaginar. Bueno, esto mismo es lo que sucedió.

 

¿Te animás a preparar cocteles con vino para subir la temperatura?

 

Por lo tanto, si no tenemos cava o heladera para vino asegurémonos que la calefacción no altere la temperatura del lugar donde almacenamos nuestros vinos.

 

Pero este no es el único problema. Si la calefacción es un aire acondicionado no olvidemos que estos equipos secan el ambiente y esto siempre juega en contra de la sanidad de los corchos que se resecan y pierden elasticidad. Justamente son los casos en los que al intentar abrir la botellas el tapón se desgrana o parte.

 

Por lo tanto, nunca dejemos de repasar las condiciones ideales de guarda y chequear que nuestros vinos estén a salvo.