¿Guardarías tus vinos en Marte?

Aunque parezca una broma, debemos contarte que un equipo de científicos han puesto al vino a prueba en el espacio y pronto sabremos los resultados.

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Desde siempre, el vino a sido expuesto a infinitas condiciones que ponen a prueba su tolerancia a los años, la temperatura y muchas otras condiciones que bien pueden estropearlo. Desafíos que suele superar con éxito y que nos permiten saber cuál es la mejor manera de cuidar nuestras botellas.

Pero esta vez, la ciencia a ido muy lejos…

Houston… ¡no tenemos sacacorchos!

Hace poco más de un año, doce botellas de vino de Burdeos viajaron rumbo a la Estación Espacial Internacional a bordo de una aeronave espacial que despegó desde una de las plataformas de la NASA en Virginia.

El motivo de este curioso periplo es investigar los cambios que podrían sufrir las botellas y su contenido ante la radiación, la microgravedad y las condiciones de la Estación Espacial Internacional (EEI) y cómo esto afecta el envejecimiento del vino.

A la tan curiosa noticia debemos sumar que la botellas acaba de ser recuperadas por el equipo de investigadores de la Universidad de Burdeos quienes explicaron que durante el último año las botellas se mantuvieron a 18 grados de temperatura a bordo de la EEI.

Ahora queda comparar el estado de las botellas con un juego testigo que fueron conservadas en similares condiciones pero en nuestro planeta. Para esto, en las próximas semanas, como parte de la investigación se llevarán a cabo diferentes análisis químicos a los vinos además de una cata comparativa por parte de un panel de expertos.

Los aspectos que se pondrán en comparación son los principales componentes del vino tales como polifenoles y taninos. Por más que la noticia suene alocada, el objetivo de esta investigación es explorar la capacidad de almacenamiento de bebidas en condiciones extremas así como también considerar algunas hipótesis de análisis ante el cambio climático.

Junto a las botellas también viajaron estacas de vides de Cabernet Sauvignon y Merlot que serán estudiadas con los mismos propósitos además de indagar respecto a los cambios genéticos que podrían haber sufrido las plantas.

Cosmo sommeliers

Para seguir sumando datos curiosos del vino en el ámbito espacial, debemos recordar que ya se ha demostrado que el reverastrol, el compuesto antioxidante más famosos que nos puede aportar el vino y motivo de estudio a partir de la Paradoja Francesa, es un aliado importantísimo para los cosmonautas.

Debido a las condiciones de gravedad cero que deben afrontar los astronautas, uno de los principales riesgos a los que son expuestos es la perdida de masa ósea y muscular, un padecimiento que podrían revertir gracias a la ingesta de reverastrol.

Lógicamente no podrían hacerlo copas mediante ya que para lograr la cantidad necesaria para afrontar el desgaste que les produciría una estadía en Marte deberían consumir cinto de litros de vino al día. Desde ya que la solución es extraer este antioxidante y suministrarlo disuelto en agua con azúcar en dosis aproximadas de 150 mg de resveratrol por cada kilo de peso corporal.