Semillón, el regreso del blanco favorito

Supo ser el vino preferido de los argentinos y hoy regresa con más fuerza que nunca. En Club BONVIVIR lo sabemos y le damos un lugar de privilegio en nuestra selección de junio.

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Para los winelovers más jóvenes los blancos de Semillón pueden parecer una novedad que exploran los enólogos más excéntricos para sus naranjos, fermentaciones en vasijas o el diseño de modernosos white blends. Para los que tienen unos cuantos años en el mundo del vino es un vino con mucha historia y tradición. Lo bueno es que para todos el Semillón este de vuelta con vinos excepcionales que demuestran por qué es una de las cepas blancas más importantes del globo.

Blanco histórico

Si bien hoy los blancos más visibles en el mercado son Chardonnay, Torrontés o Sauvignon Blanc, hasta hace unos treinta años los vinos blancos más consumidores eran de corte y elaborados a partir de Chenin, Semillón, Moscatel o Pedro Ximénez.

Entre todos estos varietales vintage, el Semillón sin dudas es el que tiene un mejor pedigrí como parte de los grandes blancos de Burdeos, tanto secos como dulces. Pero a nuestro país llegó a fines del siglo XIX como muchas otras variedades y logró desarrollarse favorablemente gracias al clima seco mendocino. En zonas húmedas es muy propenso a la podredumbre como sucede justamente en Burdeos.

Pero bien, su buena adaptación a los terruños mendocinos lo convirtió en corazón de los blancos más consumidos en Argentina por décadas y una de las preferidas de los enólogos de la vieja escuela.

Pero la reconversión que tuvo lugar en los viñedos argentinos a partir de la década de 1990 no solo se trató de plantar más malbec sino también de reemplazar blancas populares por otras mejor vistas en el mundo. Fue entonces que muchas vides históricas cedieron sus hectáreas a otras que ayudaron a mejorar la situación financiera de las bodegas y a la vez mostrar al mundo el potencial del terroir argentino.

Pero si volvemos a los años dorados de los blancos, hay que recordar que mientras hoy en el país se consumen más tintos que blancos, hace unos treinta años la ecuación era a la inversa y en ese momento el Semillón era de las más cultivadas.

Pero increíblemente hoy apenas sobreviven unas 700 hectáreas de este exquisito patrimonio vitícola que algunos productores cuidan con mucho recelo.

Familia Barzo Canale, custodios del Semillón en Patagonia.

Redescubriendo al semillón

Hace poco más de diez años, productores como Roberto de la Mota y Carlos Pulenta le daban una nueva oportunidad al Semillón con varietales criados en roble que resisten como si nada el paso del tiempo. En paralelo, el famoso Lagarde Semillón de 1942 resurgía de entre las cenizas de su historia para sorprender a paladares internacionales. Inmediatamente enólogos más jóvenes como Matías Michelini aprovechaban a esta uva para crear vinos exóticos que demostraban la versatilidad de esta uva famosa en Australia y Francia.

Si dudar de su potencial mucho otros enólogos salieron al rescate de viñedos centenarios de Semillón que hoy dan lugar a algunos de los blancos más interesantes del país entre los que hay varietales frescos, otros de crianza, los producidos en ánforas de terracota, otros de crianza oxidativa y lógicamente algunos dulces maravillosos. Por todo esto, podemos asegurar que el Semillón esta más vivo que nunca y en BONVIVIR lo celebramos.

Patagonia, custodios del Semillón

Los Barzi Canale, en su bodega familiar fundada en 1907 por Humberto Canale en el Alto Valle de Río Negro, poseen uno de los viñedos más valiosos del país con vides históricas que rescatan en su línea Old Vineyards. Esta colección justamente rescata con cada uno de sus varietales los cultivos históricos de Patagonia. Para el caso del Semillón ellos no son solo expertos sino que fueron los primeros en embotellarlo varietal y hasta exportarlo en plena década de 1970 cuando casi ninguna bodega argentina pensaba en los mercado internacionales.

Quienes quieran conocer el sabor más puro de este varietal sin dudas lo encontrarán en el protagonista de la Selección Exclusiva Blanca de Junio donde su Humberto Canale Old Vineyard Semillon 2020 es protagonista.

Elaborado con la uvas del mismo viñedo de 1942 que dio vida al primer varietal de Semillón argentino en 1976, este vino fermenta hasta un 20% en barriles en pos de ganar volumen y complejidad, una virtud fácil para esta uva que además ostenta de un interesante potencial de añejamiento. De color cristalino con reflejos acerados, siempre se luce con aromas de frutos blancos frescos, flores, miel y dejos minerales mientras que en paladar es fresco, envolvente y franco. Centro de boca vibrante con final meloso. Un vino ideal para la mesa por sus amplias posibilidades gastronómicas. Desde carnes blancas a pesca fresca o cortes magros de carnes rojas o pates, todo parece siempre ir bien con Semillón.