Comenzó el mes del vino argentino, ¡salúd!

 

Hablar de vino en Argentina es algo tan cotidiano como hacerlo de fútbol, política o cuál es la mejor manera de preparar un asado. Como en casi todo las áreas, los argentino nos consideramos expertos también en vinos con la fortuna de no estar tan equivocados.

 

Basta repasar nuestra historia para notar que desde la llegada de los primeros europeos a la región la actividad vitivinícola fue una de las primeras en consolidarse. A pesar que somos parte del Nuevo Mundo del vino, el cultivo de la vid para la vinificación de sus frutos en nuestro país data de 1551, momento en que se funda Santiago del Estero, primera ciudad del país. Desde entonces, los diferentes exploradores y pobladores se empeñaron en buscar las mejores locaciones para perfeccionar el cultivo.

 

 

De todos modos, la organización definitiva de la vitivinicultura fue a mediados del siglo XIX desde que Michel Pouguet introdujo las primeras cepas europeas al país y colaboró con los productores locales para el perfeccionamiento de su trabajo. A partir de ese instante la se aceleró el perfeccionamiento del cultivo y la producción de vinos de calidad. Ese impulso llevó a la Argentina a convertirse en una de las potencias vínicas del mundo y en uno de los países con mayor consumo. A fin de cuentas, el vino era parte indispensable de la dieta local que seguía las pautas italianas y españolas principalmente.

 

Pero la actividad vitivinícola tal como la conocemos se afianza a partir de la década de 1990 con la segunda revolución vitivinícola que alinea a las bodegas en la búsqueda de vinos de mayor calidad que a la vez nos abrieron las puertas del mundo. Este último envión finalmente ubicó al país como el cuarto principal productor mundial dando cuenta de la importancia del vino en nuestra cultura. Por esto mismo, en 2010, se impulsa el proyecto de ley que termina estableciendo el 24 de noviembre al vino como nuestra Bebida Nacional. Para sorpresa de muchos, esta iniciativa, inédita a nivel global, convierte a Argentina en el primer país vitivinícola en considerar al vino entre sus atributos principales además que un alimento.

 

Entre los aspectos que se destacaron para implementar esta medida, se consideró que entre los países del nuevo mundo, Argentina tiene el mayor nivel de consumo interno de sus vinos mientras que exporta apena el 25% de su producción.

 

Con 22 litros per cápita de consumo anual, el país se ubica 9° en el ranking de consumo mientras que Buenos Aires es la segunda ciudad del mundo con mayor consumo de vino luego de Paris.

 

Las 201.000 hectáreas cultivadas con vides nos ubican en el séptimo puesto mundial como el principal viñedo del hemisferio sur.

 

A todo lo mencionado hay que destacar que somos el décimo principal exportador y que gracias a una calidad en constante aumento, los vinos argentinos ya son considerados entre los mejores del mundo por la critica internacional y muy valorados por los consumidores en los principales mercados.

 

Por esto, y todo lo que nos gustan nuestros grandes tintos, blancos, rosados y espumosos es que durante el mes de noviembre proponemos celebrar a nuestros vinos de la manera que mejor sabemos hacerlo: compartiéndolo. Sumate este mes a nuestra iniciativa del mes del Vino Argentino y contanos cuáles son tus favoritos.

Con o sin crianza

No importa con que winemaker hablemos, todos aseveran que un gran vino debe ser criado en barricas. ¿Entonces qué pasa con los grandes vinos que ostentan en su etiquetas no haber tocado jamás una duela de roble?

 

Son muchos los vinos que se benefician con la crianza en barricas. En general, los enólogos insisten en que un gran vino debe ser criado en roble para lo gran su mejor expresión y esta máxima de la enología cuenta con años de historia.

 

La crianza, en rasgos generales y realizada a conciencia colabora con el balance del vino a la vez que suma elegancia. Entre varias instancias podemos decir que el paso por barrica ayuda a estabilizar el color del vino, redondear los taninos e integrar los aromas. Y no solo los tintos, la crianza está presente también en blancos, espumoso y hasta rosados.

 

Así como frente a una parrilla decidimos por instinto cuanta leña o tiempo destinaremos a un asado, los enólogos saben gracias a la experiencia qué tipo de roble utilizar y por cuánto tiempo.

 

Ahora bien, cómo darnos cuenta si un vino recibió crianza o no. Muchas veces se hace difícil aseverarlo ya que las barricas serán tan evidentes como usos hayan tenido previamente. Es decir, una barrica de primer uso es más notoria que una de segundo o tercero mientras que el tiempo que el vino permanece en ella es también vital en su expresión.

 

En el caso de los blancos, aquellos que son criados en barrica o más aun, los que son fermentados en ellas, presentan un color amarillo a dorado mientras que aquellos que evitan el roble suelen ser cristalinos en su juventud. Ahora, en los tintos esto no afectará tanto el color mientras el vino sea joven aunque mucho tiempo en roble, algunos vinos de color pueden pasar años en crianza, definirá una profundidad de menor intensidad con tonos que pueden denotar evolución. Pero siempre, el paso por barricas colabora al menos con la estabilización del color de vino, ya sea tinto o blanco.

 

En cuanto a los aromas, en general, podemos decir que es la instancia en la que mejor se aprecia el contacto con el roble. En principio, la crianza aporta al vino, sin importar el color, tonos ahumados y especiados como humo, tostados, vainilla, canela, caramelo, miel, clavo de olor, cedro, caja de habanos y otros. Lógicamente la extracción de cada uno de estos compuestos dependerá del tiempo de contacto y otros aspectos del roble como la “edad” e incluso el tamaño. Posiblemente en los blancos sea más evidente mientras que en los tintos podrá serlo o bien sirva de contraste para los tonos frutales.

 

En esta instancia es importante que el roble no desvirtúe la identidad del vino ya sea varietal o el origen. Solo así podrá evaluarse el balance.

 

En cuanto al paladar, la crianza aporta intensidad y texturas ya que le roble podrá sumar taninos aunque también colabora con al redondez. De manera que así como la crianza puede traducirse en potencia también puede se la clave de la sutileza de un gran vino.

 

Cuestión de usos. Un barrica aporta el 60% de su esencia durante su primer uso. Incluso algunos insisten que puede ser hasta el 80%. A partir del segundo uso su impronta será menos obvia y a desde la tercera colaborará en la crianza como recipiente más que con sus atributos.

 

Tamaño. La barrica más habitual es la de 225 litros o bordelesa mientras que hay de 300 litros en adelante hasta llegar a los toneles que son los que superan los 800 litros. Aquí la clave es la relación de vino en contacto con el roble de manera directa siendo éste efecto menor cuanto más importante es la capacidad de la barrica o tonel.

 

Menos es más. Actualmente, en el mundo de la enología se imponen dos escuelas: por un lado la que insiste en que un gran vino debe ser criado en roble mientras la otra asegura que la esencia del origen en un vino se pierde ante el avance del roble. Lo cierto es que todo es cuestión de equilibrio y así como un vino puede perder su identidad ante el abuso del roble a otros podrá faltarle elegancia si la crianza no ayuda a redondear su expresión. Es decir, la cuestión no es del roble sino de cómo se lo utiliza.

El mejor restaurante de bodega del mundo es argentino

El restaurante de Rosell Boher Lodge acaba de obtener el premio Oro en la categoría global de las Great Wine Capitals, distinción que lo ubica como mejor restaurante de bodega a nivel mundial.

 

 

Este premio fue el único obtenido por nuestro país durante la última premiación realizada hace apenas horas en Bordeaux, Francia. Esto ubica a Mendoza al frente de la vanguardia gastronómica mundial ofrecida en bodegas. Anteriormente, Rosell Boher Lodge había ganado tres ocasiones distinciones locales en diferentes categorías.

 

 

Los Best Of son un reconocimiento a las mejores prácticas relacionadas con el turismo del vino. Las distinciones se realizan en bronce, plata y oro, y la premiación tiene lugar anualmente en cada una de las ciudades miembro de la red global de las Grandes Capitales del Vino, de la cual Mendoza es parte desde 2005. Los ganadores del oro de cada Great Wine Capital participaron hoy en los Best Of a nivel global.

 

 

“Este premio es un honor y al mismo tiempo, un impulso para todos aquellos que día a día, trabajamos en que Rosell Boher Lodge siga manteniendo los más altos estándares de calidad a nivel mundial. Llevar tan alto la bandera de nuestra provincia nos enorgullece”, dijo Alejandra Gil Posleman, al frente del emprendimiento que acaba de ganar el premio a nivel mundial.

 

 

El restaurante del Lodge está a cargo del Chef Lucas Olcese, quien junto a un importante equipo desarrolló una propuesta integral, que va desde el desayuno a la cena. Elaborando los panificados y demás platos in house y convocando a productores locales para favorecer la economía regional. Está desarrollando la propia huerta orgánica que ya ha comenzado a proveer de algunos insumos a nuestra cocina.

 

Lucas Olcese es el chef del restaurante de Rosell Boher Lodge.

 

Para almuerzo y cena, hay opciones de tres y seis pasos, maridadas siempre con vinos de Casa Boher, y la original propuesta, única en Mendoza, de cinco pasos, acompañados de los cinco espumosos de Rosell Boher, los más prestigiosos del país. Un verdadero lujo a sólo 45 minutos de la Ciudad de Mendoza.

 

 

Rosell Boher Lodge se encuentra en Alto Agrelo, una de las mejores zonas productivas de la provincia, y rodeado de unas 40 hectáreas de viñedos propios. Cuenta hoy con un Guest-house de 3 habitaciones y 11 Casas de Viñas con su propio hogar, jacuzzi y fogón individual en cada terraza.

 

 

Más información: www.rosellboherlodge.com

La hora de las cepas no tradicionales

La vitis vinífera es una de las cuarenta especies conocidas de la familia de las vitis y la única utilizada para la elaboración de vinos de calidad. Según la fuente que se consulte, la cantidad de variedades registradas a nivel mundial ronda las 20.000 aunque solo unas 40 son las más utilizadas por las bodegas del mundo.

 

Aquellas menos difundidas son denominadas como “no tradicionales” aunque este grupo varia de acuerdo a cada zona de producción. Por ejemplo, el malbec es una cepa tradicional en nuestro país mientras que en Portugal sería “no tradicional”, lo mismo sucede con la Touriga Nacional, muy utilizada en la elaboración del Porto pero con apenas 18 hectáreas en Argentina.

 

Actualmente, las “no tradicionales” están en boca de más gente que nunca. En el afán de conquistar a los consumidores más curiosos, muchas bodegas apuestan por estos varietales en todos los rincones el mundo. De este modo, no solo se capta la atención de los enófitos sino que también se demuestra la capacidad de adaptación de la vitis vinífera a diferentes terroir.

 

Desde ya que no todas las cepas se adaptan a todos los climas y es en estos casos que el factor humano cobra una importancia preponderante. Por ejemplo, si dividimos el mundo de las vitis viníferas en aquellas que dan mejor resultado en climas fríos y las que prefieren las temperaturas elevadas, es lógico que se buscará cultivarlas en zonas que de algún modo cumplan con las mismas condiciones de hábitat que el origen más representativo para el varietal. Por ejemplo, Chardonnay y Pinot Noir son cepas que logran sus mejores resultados en climas fríos como Champagne o Borgoña y por eso mismo, fuera de Francia se las cultiva en zonas próximas a ríos, océanos o como en el caso argentino en la altura de los Andes.

 

Igualmente, el desafío que representa el cultivo de las cepas “no tradicionales” entusiasma a los winemakers y nuestra Selección Exclusiva de Diciembre nos permitirá demostrarlo con dos curiosidades elaboradas en nuestro país.

 

De Austria con amor. La cepa más cultivada en los viñedos austriacos es Grüner Veltliner, un varietal blanco con el que se elaboran diferentes estilos de vinos, principalmente frutados, secas, ligeros, frescos y de baja graduación alcohólica. De las 20000 hectáreas que se cultivan en el mundo con este varietal el 75% se distribuye en diferentes regiones austriacas mientras que en Argentina solo existe una decena.

 

 

La historia del Grüner Veltliner en nuestro país es muy singular y esta relacionada a la familia Swarovski, propietaria de Bodega Norton y únicos productores de este varietal en Mendoza. Las primeras plantas de Grüner en llegar al país fue un regalo de una amigo de la familia que las trajo durante una vista a comienzos del 2000. Su intensión fue convencer a Gernot Langes de producir en Mendoza vinos con la cepa emblemática de su nación de origen. Lógicamente plantaron aquellas estacas pero solo para cumplir con sus amigos. Sin embargo, este varietal siempre les dio buenos resultados en una de las fincas de Agrelo y con sus uvas elaboraban un vino de consumo familiar hasta que David Bonomi, enólogo de la bodega, insistió que era hora de embotellarlo y presentarlo al mercado. Pero lanzar el primer Grüner Veltliner americano demandó un largo camino de autorizaciones y certificaciones hasta que finalmente en 2018 presentaron las primeras botellas de un vino tranquilo y seco. Hoy la cepa también la cultivan en San Pablo, Valle de Uco, una región muy fría donde los varietales blancos se destacan.

Pero ese vino blanco seco no fue lo único que elaboró Bonomi, también se animó a elaborar un espumoso que formará parte de nuestra Selección Exclusiva Fiestas. Se trata de un espumoso elaborado mediante el método Charmat de segunda fermentación en tanques de acero inoxidable. Con solo 11,7 grados de alcohol, resulta un vino vibrante y original con aromas especiados, cítricos y de frutos frescos. Refrescante y con buena presencia en boca, Norton Grüner Veltliner Espumante es un vino único en su tipo que cautiva con facilidad.

 

Sabores germanos. Otro varietal que sorprende a muchos en Argentina es el Riesling, considerado por muchos el blanco más intelectual del mundo. Originario de los viñedos ubicados en las laderas del río Rhin, el Riesling es también cultivado desde hace siglos en Austria y Francia mientras que hoy se luce en Australia, la zona Este de Estados Unidos y otras regiones de clima frío. Por sus características, en un principio se creía imposible lograr buenos resultados en nuestro país aunque hoy se cultivan unas 90 hectáreas desde Buenos Aires, en cercanía de la costa Atlántica, a los Valles Calchaquíes por encima de los 2000 metros de altura, y también en Patagonia y la altura del Valle de Uco. Es esta última región, más precisamente en Gualtallary, donde Doña Paula la cultiva desde hace más de una década. Con las uvas de este viñedo logran un vino de expresión varietal incuestionable con aromas de frutos blancos, cítricos que se repiten en boca donde es lineal y refrescante. Su acidez es un distintivo al igual que su potencial de guarda, muy importante para un blanco. Con el tiempo, una particularidad es que desarrolla aromas complejos con tonos de miel y el particular perfil de “petróleo”. Todas estas características podremos encontrarlas en Doña Paula Estate Riesling 2018 que forma parte de nuestra Selección Exclusiva Blanca de Diciembre.

Mínima intervención, la conducta que llega a las etiquetas

Tendencias, posturas y filosofías enológicas se instalan como nuevos caminos a la hora de elaborar un vino. Tiempo atrás hablamos de los orgánicos, los biodinámicos y también de cómo los vinos naturales se imponen en nuestro país y el mundo y cuando creíamos haber cubierto todo algunos enólogos asumen posturas para alejarse del fundamentalismo que proponen algunas de las corrientes anteriores.

 

“Para mi todos los vinos son naturales, yo busco la manera de elaborar vinos sustentables sin caer en fundamentalismos”, nos decía hace muy poco un productor que prefiere mantenerse anónimo para no quedar en el ojo de la tormenta. Y es válida la postura ya que no busca ser una celebridad enológica sino llevar a sus seguidores “vinos desnudos, honestos y fieles con el terroir que les dan vida”.

 

Ahora bien, ¿cómo diferenciar los vinos de estos productores que buscan ubicarse lejos de los extremos? La mayoría de ellos invocan la “mínima intervención” en sus etiquetas.

 

 

¿Qué es un vino de mínima intervención? Mientras que aquellos que impulsan los vinos naturales insisten que sus creaciones son elaboradas “sin agregar ni quitar”, los viticultores que se alinean a la mínima intervención humana aseguran que buscan manipular sus vinos lo justo y necesario en cada uno de los procesos.

 

La mayoría de ellos cumple con la idea de meter más la mano en la viña y menos en la bodega de manera que aplican un manejo orgánico a sus viñedos o bien evitan el uso de fertilizantes, herbicidas, plaguicidas y otros químicos, agregan niveles mínimos de sulfitos (menores a los 80mg SO2/lt finales), utilizan levaduras indígenas auqnue bien puede acceder a nutrientes para asegurar una fermentación llegado el caso. Mientras que en materia de estabilización y filtrado buscan hacerlo del modo menos agresivo para el vino.

 

Aunque todos insisten que no están dispuestos a correr riesgos innecesarios en la viña, en la bodega o en las botellas, es decir, si las condiciones climáticas demandan de alguna curación en el viñedo la harán y si el vino necesita algún proceso para una mejor sanidad final también lo aplicarán.

 

Por esto mismo, no buscan certificaciones ni estar a la par de los productores naturales más fundamentalistas sino que se expresan en pos de una manipulación mínima y por eso comienzan a aclararlo en las etiquetas.

¿Qué es un blanc de noirs?

A la hora de elaborar un vino no existen las recetas. Básicamente por que cada año es diferente y el resultado obtenido en el viñedo lleva a los winemakers a innovar año tras año. Aun los vinos más clásicos y tradicionales siempre muestran algún matiz que diferencia las cosechas, ya sea por su sabor, aromas o texturas o por que se involucra algún varietal u origen que no suele estar presente en corte todos los años.

 

Por esto mismo, nunca debemos quedarnos con la idea que un vino de elaborad de un moda y ya. La enología es dinámica en este aspecto y gracias a esto han surgido a lo largo de la historia excelentes productos creados a partir de la innovación o la necesidad de cambiar un método establecido.

 

A la hora de habar del color de los vinos, sabemos que por lo general los vinos tintos se elaboran con uvas de color (ó tintas) y que los blancos a partir de cepas blancas. Sin embargo, algunas cepas tintas pueden dar lugar a exquisitos vinos blancos, una técnica muy utilizada en Champagne a partir del Pinot Noir pero no exclusiva de esta región francesa.

 

Así es, es posible elaborar un vino blanco a partir de uvas tintas y cómo es esto… simple, evitando la maceración del jugo de las uvas con los hollejos. Recordemos que el color de los vinos tintos surge de la maceración de la pulpa y las pieles con el jugo. Esta etapa del proceso siempre tomas al menos unos cuatro días pudiendo ser mayor de acuerdo al vino que se busca. Por ejemplo, un rosado o rosé será macerado como mucho unas 24 horas y a bajas temperatura. Así las pieles llegan a aportar un tonos asalmonado pero si esta infusión se extiende el jugo comenzará a teñirse de rojo hasta llegar a los colores profundos de un tinto. Lógicamente durante este procesos no solo se obtiene color, también cuerpo, textura, taninos y otros componentes que diferencian a los tintos de lo blancos.

 

Ahora bien, como decíamos, en Champagne la cepa utilizada para los Blanc de Noirs (blanco de tintas) es principalmente Pinot Noir, a veces con un porcentaje de Pinot Meunier. Esta cepa, como bien sabemos, da vida a tintos delicados y sutiles de modo que el riesgo de obtener un vino intenso es menor. Sin embargo, la técnica puede aplicarse a cualquier cepa de color, en Argentina, por ejemplo, es común verlo con Malbec en algunos espumosos, aunque siempre algún matiz de color aporta junto a su identidad de frutos rojos.

 

Pero hay quienes se animan a ir un poco más lejos y este es el caso del espumoso que forma parte de nuestra Selección Alta Gama de Diciembre, Bianchi Partidas Limitadas Extra Brut.

 

Cómo nace este vino. Enzo Bianchi, fue un viticultor y enólogo muy osado para sus tiempos. Ese temperamento innovador fue justamente el que le permitió convertirse en una de las figuras más importantes de la historia vitivinícola argentina. Entre sus tantas osadías vínicas estuvo la construcción de la chapañera que Bodegas Bianchi tiene aun en San Rafael, una de las más importantes del país. Fue siempre sabido que a Don Enzo le gustaban las burbujas y siempre buscó la manera de elaborar las más finas y elegantes. En una ocasión incluso se animo a hacerlas con Cabernet Sauvignon, si, el rey de los tintos. Luego de varios ensayos y una cuantas botellas destapadas en seno familiar, finalmente dio con el estilo tan buscado en 1998 a partir de una breve maceración de las uvas. Recordemos que aquel año es recordado como una de las peores cosechas para tintos de la historia local por el efecto de la corriente del Niño que azotó con intensas lluvias a la región cuyana. Por esto mismo, Enzo decidió salvar unas uvas de Cabernet con una cosecha temprana que se convertirían en un vino base que luego tomaría espuma mediante el método champenoise de segunda fermentación en botellas.

Años más tarde, Valentín Bianchi, hijo de Enzo acabo con la elaboración, definió un estilo Extra Brut, lo encorcho y dejó en estiba para un consumo familiar. Pero los miembros más jóvenes de la familia en 2010 decidieron presentarlo en el certamen Effervescents du Monde que anualmente premia a los mejores espumantes del mundo. El resultado sorprendería a muchos, este Blanc de Noirs de Cabernet Sauvignon, algo inédito para el concurso se ubicaría entre los mejores diez de la competencia. Gracias a esto, la tradición de elaborar este vino continúa en la familia y es hoy una joya que podremos descorchar en las próximas fiestas.

 

El vino. Bianchi Partidas Limitadas Extra Brut es elaborado íntegramente con uvas de Finca Las Paredes, propiedad histórica de la familia Bianchi en San Rafael. Las uvas de Cabernet Sauvignon ingresan a la bodega y son lentamente prensadas de manera tal que el color de las pieles no tome el jugo. Luego este prensado en enfriado para conservar las cualidades frutales de la uva y vinificado como un vino blanco. Es decir, sin contacto con las pieles. Luego el vino se embotella para adicionarle el licor de tiraje que dará lugar a la segunda fermentación en el mismo envase donde el espumoso es finalmente entregado al consumidor. Esta toma de espuma demora aproximadamente un mes y luego el vino descansará sobre las borras, levaduras muertas, por al menos dos años. cumplido este plazo se adiciona el licor de expedición que define su estilo extra brut, 8,9 g/l de azúcar.

 

Cuáles son los mejores restaurantes de Latinoamérica en 2019

Patrocinada por S.Pellegrino & Acqua Panna, junto a otros socios como Estrella Damm, República del Cacao, Wines of Argentina, Four Seasons Hotel Buenos Aires, Miele, American Express, Gin Mare, illycaffè y Rutini Wines, la ceremonia congregó a la crema y nata de la gastronomía latinoamericana, prensa especializada de todo el continente y algunos referentes internacionales entre los que se destacó la presencia de Mauro Colagreco, actualmente en la cima del ranking mundial del 50 Best Restaurants con Mirazur.

 

No es para menos tal convocatoria, los #50Best se han convertido en el reconocimiento más importante que pueda recibir un restaurante en Latinoamárica. Para elaborar el ranking, la Academia de los Latin América’s 50 Best Restaurants está compuesta por más de 250 miembros votantes regionales, cada uno de los cuales es cuidadosamente seleccionado por su opinión experta sobre la escena de los restaurantes latinoamericanos. Los votos de esta Academia conforman la lista de los Latin America’s 50 Best Restaurants, un barómetro anual del gusto. La Academia está dividida en cuatro regiones: México y América Central, América del Sur (Norte), América del Sur (Sur) y Brasil. Cada región tiene un Presidente de la Academia y otros 62 miembros con derecho a voto, compuestos por periodistas, críticos gastronómicos, chefs, gastrónomos y gourmets que viajan mucho. Cada miembro presenta 10 votos sobre lo que considera sus mejores experiencias gastronómicas de los últimos 18 meses; al menos cuatro de esos votos deben ir a restaurantes fuera de su propio país.

 

 

Maido, imbatible. El restaurante insignia del chef Mitsuharu ‘Micha’ Tsumura, encabeza la lista por tercer año consecutivo y conserva así el estatus de The Best Restaurant in Latin America. Maidó, ubicado en Lima, sirve creativos menús de degustación de bocados peruanos-japoneses y ofrece una de las experiencias gastronómicas más acabadas de Perú con excelente servicio, atención y atmósfera.

 

Central, del chef Virgilio Martínez, también de la ciudad de Lima, se ubicó segundo, Pujol, de la Ciudad de México, tercero y Parrilla Don Julio, de Buenos Aires, escaló al cuarto puesto y se convirtió en el Mejor Restaurante de Argentina. Boragó de Santiago de Chile completó el Top5.

 

México y Perú son los países con mayor cantidad de restaurantes en la lista 2019 con 11 participantes cada uno, entre ellos Alcalde por México, ganador del Highest Climber Award, y Central por Perú, ganador del Sustainable Restaurant Award. Brasil suma nueve locales seguido de Argentina con ocho y Chile con seis.

 

Además este año, siete nuevos restaurantes se suman a la lista: Kjolle y Mayta de Lima y Mil en Cusco, por Perú, De Patio en Santiago, Chile, La Docena de Polanco, de Ciudad de México y Manu en Curitiba, Brasil.

 

“Al celebrar la séptima edición de los Latin America’s 50 Best Restaurants, podemos reflexionar sobre el continuo aumento del estatus gastronómico de la región, así como sobre la diversidad y el talento tan evidente en la lista de este año”, dice William Drew, Director de Contenido de Latin America’s Best 50 Restaurants. “Latin America’s 50 Best Restaurants está comprometido a unir a las personas usando el poder de la comida y la hospitalidad. Agradecemos a Buenos Aires y Argentina por darnos la bienvenida a nosotros y a la comunidad de restaurantes latinoamericanos con los brazos abiertos y esperamos explorar más a fondo los destinos culinarios de la región en los próximos años”.

 

Argentina siempre presente. Desde la primera edición de los Latin America’s 50 Best Restaurants, Argentina tuvo un desempeño admirable que le permitió a varios restaurantes locales llegar a la lista mundial. Este año, Parrilla Don Julio se consolidó dentro del Top10 al ascender hasta el puesto número cuatro. Luego Mishiguene en la posición 20 cuyo chef y propietario, Tomás Kalika fue galardonado con el Chefs’ Choice Award 2019, único premio votado por los chefs de los restaurantes de la lista. Tegui se ubicó en el peldaño 25, Chila 29, El Baqueano, 39, Elena del Hotel Four Seasons Buenos Aires, 45, Gran Dabbang, 46 y Narda Comedor en el puesto 50.

 

Igualdad de genero y sustentabilidad, los temas clave. El ambiente gastronómico no es ajeno a los movimientos sociales y culturales que hoy toman impulso a nivel mundial. Por esto mismo, la sustentabilidad y cuidado del medio ambiente es uno de los pilares que se evalúan a al hora de entregar las nominaciones. En este sentido, el Sustainable Restaurant Award es un reconocimiento muy valorado por los chefs. Validado por la auditoría de Food Made Good Global, esta mención reconoce al establecimiento en la lista que alcanza la más alta calificación de sustentabilidad y este año fue Central en Lima, Perú. Los chefs Virgilio Martínez y Pía León han logrado que Central sea el más sustentable de los Latin America’s 50 Best Restaurants, con una calificación del 98% en la evaluación de 2019.

 

La demanda por la igualdad de generó también estuvo presente en la ceremonia cuando la chef Carolina Bazán, dueña de Ambrosía y Ambrosía Bistro en Santiago, Chile subió al escenario a recibir el Latin America’s Best Female Chef 2019. Si bien el premio tiene como objetivo apoyar y promover la inclusión en la esfera culinaria y proporcionar la oportunidad para que los modelos de rol femenino inspiren a las futuras generaciones de mujeres jóvenes tanto en la cocina como más allá, la cocinera chilena aprovechó la ocasión para exigir mejoras para el rol de las mujeres en la cocinas de latinoamérica. Sin dudas el momento más emocionante y comprometido de la ceremonia.

 

Por último, destacamos el reconcimiento entregado a Pedro Miguel Schiaffino, chef y propietario de los restaurantes Malabar y Ámaz en Lima, Perú, se llevó a casa el American Express Icon Award, que celebra a la persona que ha hecho una contribución sobresaliente a la industria de la gastronomía y ha utilizado su perfil como chef para crear conciencia e impulsar un cambio positivo.

 

La lista completa de Latin America’s 50 Best Restaurants 2019 fue la siguiente:

 

1, Maido (Lima, Perú) The Best Restaurant in Latin America/The Best Restaurant in Perú

2, Central (Lima, Perú)

3, Pujol (Ciudad de México, México)

4, Don Julio (Buenos Aires, Argentina)

5, Boragó (Santiago, Chile)

6, A Casa do Porco (São Paulo, Brasil)

7, El Chato (Bogotá, Colombia)

8, Leo (Bogotá, Colombia)

9, Osso (Lima, Perú)

10, D.O.M. (São Paulo, Brasil)

11, Quintonil (Ciudad de México, México)

12, Isolina (Lima, Perú)

13, Astrid y Gastón (Lima, Perú)

14, Alcalde (Guadalajara, México)

15, Pangea (Monterrey, México)

16, Sud 777 (Ciudad de México, México)

17, Maito (Ciudad de Panamá, Panamá)

18, Maní (São Paulo, Brasil)

19, Rafael (Lima, Perú)

20, Mishiguene (Buenos Aires, Argentina)

21, Kjolle (Lima, Perú)

22, Harry Sasson (Bogotá, Colombia)

23, Oteque (Rio de Janeiro, Brasil)

24, Lasai (Río de Janeiro, Brasil)

25, Tegui (Buenos Aires, Argentina)

26, La Mar (Lima, Perú)

27, Rosetta (Ciudad de México, México)

28, Máximo Bistrot (Ciudad de México, México)

29, Chila (Buenos Aires, Argentina)

30, Ambrosía (Santiago, Chile)

31, Nicos (Ciudad de México, México)

32, Le Chique (Cancún, México)

33, Parador La Huella (José Ignacio, Uruguay)

34, De Patio (Santiago, Chile)

35, Olympe (Río de Janeiro, Brasil)

36, Mil (Cusco, Perú)

37, Restaurante 040 (Santiago, Chile)

38, La Docena (Polanco, Ciudad de México, México)

39, El Baqueano (Buenos Aires, Argentina)

40, Evvai (São Paulo, Brasil)

41, La Docena (Guadalajara, México)

42, Manu (Curitiba, Brasil)

43, Mocotó (São Paulo, Brasil)

44, Osaka (Santiago, Chile)

45, Elena (Buenos Aires, Argentina)

46, Gran Dabbang (Buenos Aires, Argentina)

47, 99 (Santiago, Chile)

48, Malabar (Lima, Perú)

49, Mayta (Lima, Perú)

50, Narda Comedor (Buenos Aires, Argentina)

Colecciones BONVIVIR- Especial Espumantes 2019

La primavera siempre marca el último tramo del año. Tres meses que pasarán volando y cuando nos demos cuenta estaremos brindando por el año que termina. Lógicamente que esos brindis no son exclusivos del 24 o 31 de diciembre. A los argentinos nos gusta reunirnos a brindar con amigos o familiares y así adelantar los festejos.

 

Para asegurarnos que en esos brindis no falte un buen espumoso, en Club BONVIVIR preparamos una nueva Colección BONVIVIR Especial Espumosos que a diferencia de la anterior, esta ofrece seis diferentes etiquetas que dan cuenta de la diversidad de estilos disponibles en nuestro país a la hora de las burbujas.

 

Pero antes te contamos qué son las Colecciones BONVIVIR. Desde 2010, en Club BONVIVIR buscamos acercar a los socios los mejores vinos locales. Esta labor nos llevó a compartir con los miembros del club cientos de vinos de más de 200 bodegas. Pero esto nos permitió comprender el interés de los socios por descubrir siempre  nuevos vinos y así fuimos ampliando las propuestas del club.

 

De esta manera, hace un año, nacían nuestras Colecciones Especiales que al momento fueron una de Espumosos, una de Vinos Rosados , otra con los vinos de autor de Marcelo Pelleritti y una más que armamos junto a Clos de los Siete a propósito de la primera vid en Valle de Uco de la mano de Michel Rolland. Cada una de estas COLECCIONES se convirtió en un éxito rotundo entre socios y seguidores de BONVIVIR y siempre estuvieron disponible por tiempo limitado, primero para los socios del club y luego para el publico en general desde nuestra tienda online.

 

Para esta nueva edición, las reservas para socios se tomarán hasta el 15/11/19 y la distribución de las cajas a domicilio será durante los primeros días de diciembre.

¡Podés ordenar tu pedido acá!

 

Qué vinos ofrece la Colección BONVIVIR Especial Espumantes. A diferencia de la selección del 2018, para 2019 seleccionamos 6 diferentes etiquetas:

 

 

Alta Vista Atemporal. Assamblage 85% Chardonnay y resto Pinot Noir proveniente de Campo Los Andes, Tunuyán, Valle de Uco. La toma de espuma se realiza por método champenoise y pasa sobre borras menos 14 meses para obtener equilibrio entre burbuja y acidez. Ofrece sutiles aromas a levaduras con tonos de frutos blancos y cítricos maduros. Es largo, elegante y frutal.

 

Cruzat Cuveé Extra Brut. Para este caso las uvas provienen de un viñedo de Tupungato, Valle de Uco, ubicado a 1400 metros de altitud. El coupage es 75% Pinot Noir y resto Chardonnay que se vinifica por método tradicional de segunda fermentación en botella. Recibe 24 meses de crianza sobre borras y eso explica su buen volumen y frescura. En nariz es frutal con recuerdos tropicales y de frutos rojos. Paladar expresivo con burbuja fina y buena mousse.

 

Las Perdices Brut Nature. Con uvas de su viñedo de Agrelo, Luján de Cuyo, Juan Carlos Muñoz elabora este espumoso con uvas 60% Chardonnay y resto Pinot Noir que champaniza en botella y cría sobre lías durante 18 meses. De color amarillo brillante con finísimas burbujas, es complejo con tonos tostados y de levaduras junto a cítricos maduros, manteca y miel. Muy complejo.

 

Lui Pinot Noir Brut Nature. Elaborado por Mauricio Vegeti, un joven talento a la hora de los espumosos, se trata de una brut nature de Pinot Noir del Valle de Uco que ofrece un perfil frutal con la complejidad de la toma de espuma que suma frutos secos, brioche y tonos tostados. Muy elegante con cierto perfil modernoso.

 

El Relator Malbec Rosé. Elaborado por Fernando Gabrielli y Pepe Regginato, este espumoso de color rosado sutil es elaborado con uvas 95% Malbec y 5% Chenin de Paraje Altamira, Valle de Uco. El método elegido es charmat para conservar la frescura y matices frutales del malbec que brinda tonos de cerezas frescas y frutillas. En boca es equilibrado, refrescante y de burbuja vivaz. Original y largo.

 

Progenie III. Extra Brut elaborado con partes iguales de Pinot Noir y Chardonnay del Valle de Uco. Es expresivo con complejidad interesante que se vale de la frescura y juventud de la fruta blanca y cítricos con dejos sutiles de levadura y frutos secos. Es refrescante, ligero con efervescencia equilibrada.

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Indicaciones Geográficas: el INV aprueba dos nuevas IG en Mendoza

En el mundo del vino el origen es determinante. No solo para definir el perfil de un vino, su expresión o sabor sino también su valor. Por esto mismo, desde hace siglos ciertas regiones vitivinícolas tienen mejor reputación que otras, y lógicamente sus vinos son más costosos y exclusivos.

 

Sin embargo, en Argentina fue a comienzos del 2000 que las bodegas comenzaron a preocuparse por estos aspectos y el problema se presentó cuando descubrieron que los nombres de muchas regiones estaban registrados como marcas privadas. Ante esto, el Instituto Nacional de Vitivinicultura desarrolló un listado de Indicaciones Geográficas para protegerlas de futuros pedidos de registro. Pero esta nomina se realizó respetando los límites políticos históricos que poco tienen que ver con la viticultura. Por esto mismo, a partir de 2010, las bodegas comenzaron a interiorizarse en el tema y proponer nuevas IG cuyos límites se basen en aspectos climáticos, geológicos y morfológicos, en definitiva, los que influyen en el perfil de los vinos.

 

A partir de entonces, la ley 25.163 que regula la denominación de vinos, en su artículo 4° establece como Indicación Geográfica a una región, una localidad o un área de producción delimitada cuyas particularidades sean determinantes en las características de calidad de un producto que allí se origine. Sin embargo, vale destacar una gran diferencia entre las IG y las Denominaciones de Origen: estas últimas además de poner en consideración la procedencia de las uvas y el vino establecen parámetros y protocolos de elaboración, cultivo y manejos en viñedos y bodega.

 

Hoy en Argentina la preocupación de los enólogos, agrónomos y bodegueros es proteger el origen de los frutos y los nombres de ellos para que se conviertan en “marcas” de uso común para aquellos con viñedos en las regiones delimitadas. De este modo, cada región puede ostentan una valor o calidad diferencial de acuerdo a las otras y por otro lado se comienza a dibujar un mapa que permite establecer perfiles sensoriales para los vinos. Para esto, las bodegas realizan sus estudios, se agrupan con otros productores de la región y dan participación a instituciones especializadas como Universidades o el mismo INV. Será luego de proponer y defender su solicitud que las IG son finalmente aprobadas. Justamente, en las últimas semanas dos nuevas IG se sumaron a la nómina de Indicaciones Geográficas.

 

San Pablo. Sin dudas una de las Indicaciones Geográficas que más se hizo esperar en Mendoza. Solicitada conjuntamente por Bodega Tapiz, Salentein y Familia Zuccardi, tres firmas con viñedos en el área, esta IG es compartida por los departamento de Tupungato y Tunuyán. Se ubica sobre el cono aluvial del Río de las Tunas, entre los 1100 y 1700 metros de altitud y a pocos metros del cordon de la Cordillera Frontal. En sus suelos se aprecia un alto contenido de piedras y material calcáreo.

Sus viñedos se encuentran sobre una pendiente considerable para la región que determina diferentes matices climáticos de acuerdo a la altitud. La humedad relativa y la influencia de los arroyos Villegas y Las Cuevas además del recorrido del río Las Tunas imprime características muy singulares. Obviamente es uno de los rincones más fríos del Valle de Uco donde los vinos de Mlabec dan cuenta de una frescura y tensión diferencial mientras que las cepas blancas se lucen con un carácter vibrante y franco.

 

Mapa satelital con los límites propuestos para la Indicación Geográfica San Pablo en Valle de Uco.

 

Pampa El Cepillo. El Cepillo establece el limite sur para el cultivo de la vid en Valle de Uco y pertenece al departamento mendocino de San Carlos. Muchos agrónomos y winemaker la definen como una zona extrema por su clima frío si se la compara con Paraje Altamira, región inmediatamente al norte. Aquí el factor determinante es la orientación sureste que la expone a altos riesgos de heladas y a pesar que su altura máxima es de unos 1000 metros, el frío se padece con más crudeza que en zonas más elevada de Gualtallary o San Pablo.

 

Pero esto mismo es su atractivo ya que el clima, la exposición y sus suelos son un combo muy tentador para el cultivo de varietales principalmente tintos como Malbec, Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon y Pinot Noir.

 

Hace a penas unas semanas, el Instituto Nacional de Vitivinicultura aprobó la Indicación Geográfica Pampa El Cepillo para una porción de la región de acuerdo a los planos una antigua estancia que cubría la superficie delimitada y llevaba ese nombre. Dentro de sus límites se encuentran varios productores de uva de excelente calidad y muy demanda por las bodegas más importantes de Mendoza. Pronto, estos vinos ostentarán la IG y podremos reconocerlos en el mercado.

Recolección de gravas de los suelos de San Pablo para la presentación de IG.

 

 

Cuáles son los 50 mejores malbec del año

Cada año, los creadores de vinomanos.com Alejandro Iglesias y Joaquín Hidalgo, sommelier y periodista especializado en vinos, respectivamente, se enfrentan a ciento de botellas de malbec para elaborar su Informe Malbec. Esto es una degustación enfocada en el varietal insignia nacional para comprobar su evolución, expresiones y actualidad.

 

Este año a su Top50, con los mejores Malbec del año, sumaron un nuevo formato que incluye sus principales conclusiones y apreciaciones de esta mega degustación que reseña 500 vinos y consagra al mejor winemaker de malbec del año.

 

Una lectura indispensable para todo fanático del vino y en especial a los que sueñan con el sabor del malbec.

 

Conoce los diferentes ranking del año en vinomanos.com (mejores orgánicos, Malbec de autor y por precio) y descárgate el informe completo desde este link.

 

 

Quienes elaboran el INFORME MALBEC. vinomanos.com es una plataforma digital que comunica el vino desde 2013, cuando fue lanzada por Emiliano Rodriguez Egaña, Joaquin Hidalgo y Alejandro Iglesias.

 

En 2017 publicaron por primera vez su Informe Malbec que pronto se convirtió en el contenido online más leído en materia de Malbec y uno de los más consultados acerca del vino argentino.

 

A cargo de las catas del puntocom están Iglesias e Hidalgo.

 

Joaquin Hidalgo (@hidalgovino) se recibió en el Liceo Agrícola como enólogo en la promoción 1996. Al año siguiente, se inscribió en periodismo en la Universidad Nacional de La Plata, de donde egresó en 2002. Desde entonces vive en Buenos Aires donde construyó una larga carrera combinando sus dos pasiones: la escritura y los vinos.

Ha trabajado en casi todos los medios que le dieron cobertura al tema. Desde el Country Herald a la Revista del Club del Vino, en los que escribió sus primeras notas firmadas, a Playboy, Revista JOY y La Mañana de Neuquén, diario del que sigue siendo columnista dominical desde 2007. Colaboró como catador y cronista para Austral Spectator relevando Chile y Perú en la edición 2005 y luego coeditando la guía entre 2011 y 2012.

A contar de 2014 escribe semanalmente para el diario La Nación, donde actualmente tiene una columna llamada Sin Filtrar los días viernes en el puntocom. A principios de septiembre de 2019 fue contratado por la plataforma Vinous para reportar Argentina y Chile.

 

Por su parte, Alejandro Iglesias (@aleiglesiaswine), nació en Buenos Aires y es licenciado en Comercio Internacional por la Universidad Argentina de Empresa. Trabajando en financieras descubrió su pasión por el vino y se recibió en la Escuela Argentina de Sommelier en 2005. Desde entonces se ha desempeñado como cronista especializado en diferentes medios locales: desde Bacanal, Glamout.com y BeGlam hasta Magna, Wine+, Revista Joy, Clase Ejecutiva y otros. También ha colaborado con revistas de Perú y Uruguay.

Desde 2010 es sommelier de BONVIVIR, el club de vinos más importante de Argentina para el cual selecciona los vinos que reciben mensualmente sus 20.000 socios.

Como docente de EAS dictó clases en Buenos Aires, Panamá y Costa Rica. A contar de 2013 es director académico del curso de Sommelier Profesional de la Facultad de Química de Montevideo perteneciente de la Universidad de la República Oriental del Uruguay.

Colaboró como catador en la Guía Austral Spectator, la que coeditó en 2011 y 2012. En 2015 comenzó a reportar para Decanter y Harpers, en el Reino Unido, así como Wine Enthusiast en Estados Unidos. A contar de 2018 integra el panel argentino de cata para el Decanter World Wine Awards.