Descifrando etiquetas

A la hora de elegir un vino no solo importa conocerlo sino también interpretar los mensajes que las etiquetas nos acercan. A continuación tres casos para descifrar qué nos quieren decir (o no) las bodegas. Términos y palabras clave que definen el sabor de cada sorbo.

 

La hora frutal. Cada vez son más los vinos que llegan al mercado con un definido perfil frutal. Una nueva tendencia que se aleja de los atributos del roble y la crianza para dar protagonismo al matiz primario de cada varietal y a la expresión de la región. Son vinos sin crianza o al menos con un breve paso por barricas de varios usos que colaboran a la oxigenación y redondeo de taninos y no a la concentración, estructura y aromas. Estos vinos, tintos o bancos, se recomienda beberlos durante su primer año en botella, es decir, jóvenes. Entre ellos se destacan los fermentados y criados en concreto o acero inoxidable mientras que la maceración carbónica se convierte en un recurso habitual. La buena aceptación de estos vinos lleva a cambiar la costumbre de ciertas bodegas que durante años engordaban sus porfolios en los segmentos Gran Reserva y alta gama en busca de prestigio mientras que hoy todos intentan satisfacer la demanda de vinos ligeros, fáciles de beber y simples.

 

Roble no es crianza. Para mucho consumidores, la simple mención de la palabra barrica supone status para el vino. Es, de alguna manera, un parámetro de calidad que marca el camino hacia los vinos de mayor prestigio. Basta observar cómo las bodegas segmentan su porfolio en Clásico, Reserva y Gran Reserva siendo el tiempo en barrica, la antigüedad, tipo y usos de la madera el diferencial.

Sin embargo, hay otras expresiones que suponen la presencia de roble sin necesariamente tratarse de crianza. Por ejemplo, Roble o su equivalente en inglés, Oak. Estas palabras en la etiqueta suelen asegurar sabor y aromas al roble pero no crianza. Además de las barricas, fudres o toneles, los enólogos tiene recursos alternativos como duelas, astillas o polvo de roble que se introducen en los tanques para que el vino extraiga de ellos un carácter maderoso.

La diferencia es que en estos casos el vino no es criado en roble ni se beneficia de la micro oxigenación paulatina que si permiten las paredes de las barricas. Por lo tanto, no confundir, si la etiqueta menciona el termino Reserva o Crianza hay certeza que el vino estuvo en barricas mientras que si solo menciona Roble no fue así aunque ofrecerá un perfil aromático similar, solo eso.

 

El mundo varietal. En los últimos tiempos, los argentinos aprendimos a beber vino de la mano de los varietales, es decir vinos elaborados con al menos un 85% de una variedad. De este modo descubrimos a qué sabe un Malbec y a qué un Cabernet Sauvignon. Incluso, con los años exploramos sabores y hasta comprendimos las diferencias entre un Cabernet Sauvignon y un Franc. Este camino de aprendizaje a base de descorches, permite agrupar las cepas por estilos e intensidad y al fin saber que si deseamos un vino ligero será debemos buscar entre los Pinot Noir o Bonarda mientras que si deseamos contundencia la encontraremos en un Petit Verdot o un Tannat. En los blancos la mayor frescura puede que nos la asegure un Sauvignon Blanc al tiempo que un Chardonnay será más complejo, intenso y amplio.

Pero las experiencia, también nos permitirá encontrar diferentes estilos aun en un mismo varietal, por ejemplo, cuando se trate de un Malbec no será lo mismo uno joven sin crianza que un Gran Reserva y otro añejado. Entonces vale no solo prestar atención a las etiquetas y origen sino también seguir explorando alternativas que nos permitan armar nuestra propia matriz de perfiles para cada vino.

Víablanca Reserva de Familia Corte de Tintas, nuestro Singular de febrero

Bodega Iaccarini es un establecimiento centenario de San Rafael que volvió a la actividad durante la última década de la mano de la familia Méndez Collado, tucumanos vinculados a la industria en su provincia y apasionados por el vino.

 

Fundada en 1903 por Don Pascual Iaccarini, este bodega fue pionera en el distrito de Las Paredes, donde una escuela de enología lleva su nombre. En 2009, tras una intensa restauración del edificio original, su cava y la recuperación de sus antiguos viñedos los Méndez Collado le dieron nueva vida al sueño de su fundador. Una nueva era par un establecimiento histórico que apuesta al futuro de una de las regiones más tradicionales para el vino argentino.

 

Hoy, con la enología del joven Daniel Pomar, Bodega Iaccarini ofrece tres líneas de vinos y para el mes de febrero se ocuparon de nuestro Vino Singular el que nos presenta el mismo winemaker.

 

Daniel, ¿cuándo comenzaste tu carrera enológica y cómo llegaste a Iaccarini?

 

Mi formación profesional es de Licenciado en Enología, titulo obtenido en la Facultad Don Bosco de Enología y Ciencias de la Alimentación, de la Universidad Católica Argentina. Terminé mis estudios en el año 2013, recibiéndome con honores.

 

En 2005 realicé mi primera pasantía en una Cooperativa de mi ciudad natal, San Rafael. Desde ese momento me he ido desarrollando en diferentes posiciones en bodegas de la zona hasta llegar a la Bodega Suter, perteneciente al grupo Peñaflor, donde cubría la posición de Enólogo Asistente. En Mayo de 2018 me convocan para la posición de primer enólogo y Gerente de Bodega en Iaccarini, y desde entonces estoy a cargo de los viñedos y la bodega de la empresa, localizados en Colonia El Usillal, San Rafael.

 

¿Dónde se encuentra específicamente Bodega Iaccarini y su viñedos?

 

Bodega Iaccarini cuenta con 5 viñedos propios todos ubicados dentro de la misma zona, llamada Colonia El Usillal, dentro del distrito Las Paredes, en el extremo norte de San Rafael, a 800 msnm.

 

Daniel Pomar junto a Marina Castro, preparando el corte final de Viablanca Reserva de Familia Corte de Tintas.

 

¿Cuáles son las características de este terruño?

 

Colonia El Usillal es una de las zonas de mayor altitude de San Rafael, y una de las mas frías. Sus suelos son franco arenosos a arenosos en algunas fincas y en dos de ellas encontramos una mayor concentración de arcillas.

 

¿Qué vinos son los que más se lucen en la región?

 

En general es una zona que se dan bien varias variedades, pero por nuestra corta experiencia en Iaccarini podemos identificar algunos Malbec muy interesantes, Bonardas con mucha fruta, color y personalidad, y Cabernet Sauvignon de mucha elegancia y equilibrio. En blancas nos gusta mucho la Chenin Blanc, y el Chardonnay.

 

¿Y las especialidades de la bodega cuáles son?

 

Hoy tenemos un programa de investigación de los diferentes suelos y tipos genéticos de las principales variedades en las diferentes fincas, y en principio nos enfocamos en Malbec y Bonarda, aunque para 2019 se suma el Syrah a este proceso de conocimiento y aprendizaje.

 

En los últimos tiempos han apostado por cepas tradicionales pero algo olvidadas en el mercado, por ejemplo Chenin Blanc, ¿cuál es la búsqueda a partir de estos vinos?

 

Nos gusta mucho la variedad a partir de vinos que hemos probado y disfrutado del Valle del Loire en Francia, y teníamos la seguridad que en Argentina se iban a poder producir mejores ejemplares con esta variedad pero con otra intención desde la elaboración. Por otro lado el desafío también es ayudar a promover variedades de cepas antiguas (nuestro Chenin Blanc proviene de cepas plantadas en 1957) de tal manera que las bodegas reconozcan a los productores primarios el valor de cuidar y mantener esos viñedos.

 

Viablanca-Reserva-de-Familia-Corte-de-Tintas

 

Este mes presentamos Víablanca Reserva de Familia Corte de Tintas, el vino Singular que realizamos en conjunto, ¿Cuáles son sus características?

 

Cuando pensamos en este corte quisimos trabajar sobre un corte proporcional de las 3 variedades plantadas en la Finca La Blanca, que es justamente donde se encuentra ubicada la bodega. Son los viñedos que rodean la misma. Es un corte de Malbec con Cabernet Sauvignon y Syrah, donde creemos que cada variedad aporta lo suyo, entre fruta y dulzura del Malbec, estructura y potencia del Cabernet Sauvignon y especies aportadas por el Syrah. Nos parece un corte muy equilibrado, fresco y elegante. Un porcentaje del vino tuvo una crianza de 12 meses en barricas de roble francés, aportando complejidad y volumen. Esperamos el corte le guste tanto a los socios del Club BONVIVIR como nos gusta a nosotros.

 

¿Qué proyectos tienen en la bodega para 2019?

 

El principal proyecto es seguir aprendiendo de las diferentes parcelas en que estamos dividiendo las fincas, y producir cada vez mejores vinos y con mas sentido de lugar. A la línea Selección de Parcelas que lanzaremos mas adelante este año donde hoy contamos con una Bonarda y un Malbec, para 2019 la intención es sumar un Syrah fresco, inspirado en algunos ejemplos que nos gustan mucho del Rhone.

Decálogo para disfrutar de los espumantes

Comenzó la temporada alta de espumosos. Tanto para los brindis de fin de año como para acompañar cualquier momento del verano, las burbujas son la bebida ideal. Por esto mismo y para disfrutar a pleno cada sorbo compartimos un decálogo que todo winelover debe conocer.

 

Elección. Así como a la hora de elegir un vino tranquilo pensamos en blancos o tintos, en materia de espumosos importa el color (blanco rosado y hasta tintos), el método de elaboración (básicamente champenoise y charmat) y el estilo (dosage de azúcar, es decir, brut nature, extra brut, dulce, etc). Ahora bien todo esto importa por que depende si se descorchara a la hora del brindis o como aperitivo o bien su se acompañará o no con postre. Para tener claro qué tipo de espumoso se debe elegir recomendamos repasar esta nota.

 

Guarda. Una vez que tenemos nuestras botellas de espumoso en casa lo importante es saber que las condiciones necesarias para conservarlos son las mismas que para cualquier otro vino salvo que podemos tomarnos la licencia de conservarlos en la heladera para tenerlos fríos de antemano. Ahora bien, en la heladera conservarlos acostado y en un lugar fijo, no en la puerta o en un estante que movamos todo el tiempo ya que el gas carbónico en el interior del vino es preferible mantenerlo tranquilo.

 

 

Preparación y temperatura. La mise en place para una botella de espumoso demanda asegurarnos una temperatura adecuada para el vino que es entre los 6 y 9 grados. Para esto podemos enfriarlo en la heladera pero una vez abierto necesitaremos de una frapera para mantenerlo frio. Para esto usamos una frapera o un balde al que le agregaremos hielo y agua. Además necesitaremos un lienzo absorbente para apoyar la frapera sobre un plato plano. La finalidad de esto es que al transpirar la botella esta no moje la mesa ni derrame agua en el piso.

 

Copas. El formato de las compas para espumosos han cambiado mucho en los últimos tiempo pero con las clásicas flautas estará bien aunque unos copones mediano pueden resultar mucho mejor para la expresión del vino. Preferentemente evitar las viejas copas planas y vasos.

 

Descorche. Este paso es clave. Al contener gas carbónico, las botellas de espumosos demandan de cierta destreza al momento de la apertura. Lo importante es contener la presión del corcho para que este no salga despedido por la sala. Entonces se debe quitar el bozal metálico de la botella con esta apoyada en la mesa y luego se toma el envase con ambas manos. Con la mano derecha se sujeta la base de la botella y con la izquierda se afirma el corcho. Con movimientos cortos pero fuertes se debe comenzar a girar el corcho sujetando la base y una vez que se afloja el tapón el resto del trabajo lo hará la presión que los empujará hacia a fuera. Importante contenerlo. Al igual que el corcho de un vino tranquilo se lo puede oler para chequear la sanidad del espumante.

 

 

Servir. En el caso de las copas flauta la medida ideal es de tres cuartos mientras que en los copones pequeños será a la altura del Ecuador, es decir, la parte más amplio de la copa.

 

Degustar. Si antes de beberlo se quiere degustar el espumoso hay que seguir el mismo proceso que para cualquier vino, es decir, vista-olfato-paladar pero con la prudencia de no agitar la copa por que de este modo se perdería el gas carbónico. Otro consejo es darle mas de un sorbo antes de sacar conclusiones ya que al beberse muy fríos y como efecto del carbónico, el primer sorbo puede que resulte demasiado intenso.

 

Acompañar. Los espumantes son los vinos más versátiles que existen y al ofrecer tantos estilos, la categoría permite acompañar cualquier preparación. Un espumante bien puede abrir una comida, acompañarla o bien cerrarla. Pero si usaremos la botella para el brindis podrán alcanzar unos frutos secos, turrones y lógicamente el pan dulce.

 

 

Mezclar. Combinar vinos espumosos con otras bebidas e ingredientes es una gran alternativa cuando tenemos invitados que no son amantes de las burbujas. Hay infinitos cocteles secos o dulces y muy fáciles de hacer para aprovechar incluso las botellas abiertas.

 

Abierto y liquidado. A diferencia de lo que sucede con los vinos tranquilos, lo espumantes una vez abiertos conviene terminarlos. El tema es que durante el tiempo que están en la mesa pierden su gas carbónico y esto cambia su condición de un día para el otro. Además es corcho de estos vinos una vez retirado es imposible de volver a introducir en la botellas. Una solución puede ser comprar los tapone especiales para espumantes y mantener la botella tapada la mayor cantidad de tiempo posible.

Quesos Verónica, un aliado para estas fiestas

Vitel toné, matambre, lechón, cordero, arrollados de todos los gustos son los clásicos de las mesas durante las fiestas. Sin embargo a la hora de poner manos a la obra muchos buscamos la mejor manera de simplificar el menú y apostamos a recetas los ingredientes universales a los que nadie se negaría. Entre estos bocados versátiles los quesos corren con ventaja gracias a su diversidad de estilos y sabores.

 

Por esto mismo, recurrimos a Quesos Verónica para saber de qué manera nos podemos lucir en Navidad y Año Nuevo con un menú inolvidable.

 

Queso a la mesa. Llevar variedades de queso a la mesa amerita tener en cuenta algunas recomendaciones para saborear plenamente cada bocado.

 

  • El queso siempre se guarda en la heladera aunque cada estilo de queso necesita de una temperatura diferente. Por ejemplo, los quesos de pasta blanda necesitan más frío (principalmente en verano) que los de pasta dura que bien pueden madurarse en un espacio fresco y oscuro fuera de la heladera. Si se los lleva al frío es importante cubrirlo con algún material envolvente y luego con film para evitar cruzamiento de aromas.

 

  • Para servirlo en la mesa o sumarlos a preparaciones lo ideal es retirarlo del frío al menos 30 minutos antes, los ideal es una hora para poder consumirlos entre los 18 y 20 grados.

 

  • En caso de preparar una tabla de quesos con anticipación, cubrirla con una envoltura plástica o papel film para evitar que el queso se reseque.

 

  • A la hora de calcular cantidades en una ocasión como Navidad o Año Nuevo como parte de los platos principales habrá que considerar unos 150 a 180 gramos por persona.

 

  • Idealmente una tabla de quesos debe ofrecer diversidad y la manera de aprovecharla es comenzar con los menos intensos para finalizar con los mas picantes o fuertes. Por ejemplo, Queso Verónica sugiere incluir Gouda o Pategras, Colonia, Gruyerito, Sardo, Pepato y Azul. En este orden es posible disfrutar cada especialidad sin saturar el paladar. Eso si, nunca más de cinco variedades.

 

  • Obviamente que siempre se deben considerar panes, grisines y tostadas junto a frutos secos y mermeladas. Estas preparaciones colaborar a un mejor disfrute y expresión del queso. A contramano de lo que muchos creer, los fiambres opacan el sabor del queso.

 

El queso como principal. Ahora bien, más allá de llegar en tablas a la mesa, los quesos pueden ser parte del menú central y para ser bien aprovechados Verónica nos comparte dos exquisiteces de su recetario.

 

Quiche de quesos

 

Ingredientes para la masa: 300 grs de harina, 150 grs de manteca Verónica, 1 huevo, vino blanco frío (cantidad necesaria), sal y pimienta.

 

Ingredientes para el relleno: 200 grs de queso Port Salut Verónica en tajadas, 200 grs de queso Pategras Verónica en tajadas, 200 g de queso Colonia Verónica rallado grueso, 250 grs de crema de leche Verónica, 3 huevos, 1 cucharada de orégano, sal y pimienta.

 

Preparación: Procesar la harina mezclada con sal y pimienta con la manteca bien fría hasta desgranarlo. Incorporar el huevo y vino blanco frío, seguir procesando hasta que se forme el bollo. Si es necesario agregar más vino.

 

Volcar el bollo sobre la mesa enharinada y terminar de ligar la masa con las manos. Dejar descansar la masa en la heladera media hora y forrar un molde torta de 26 cm de diámetro.

 

Volver a refrigerar 15 minutos mientras se calienta el horno a temperatura fuerte (200°C).

 

Mezclar en un bol la crema de leche con los huevos, el orégano y el queso Colonia rallado. Sazonar con sal y pimienta. Cubrir la masa con los quesos cortados y volcar sobre ellos la preparación del bol. Llevar el molde al horno 35′ a 40′ hasta que los quesos se fundan y la preparación se gratine.

 

Retirar y dejar enfriar. Idealmente acompañar con vinos blancos aromáticos como Torrontés, Riesling o Sauvignon Blanc.

 

Quesadillas de Pollo

Ingredientes para 2 quesadillas: 4 tortillas, 2 tomates, 200 grs de pollo, cilantro (cantidad necesaria), 1 cebolla de verdeo, 150grs de queso mozzarella Verónica

 

Preparación: cortar el pollo en trozos, salpimentar y cocinar en una sartén con un poco de aceite. Reservar. Cortar las verduras, el queso y picar el cilantro.

 

Para el armado: calentar una sartén con aceite y colocar una de las tortillas.

Sobre la misma esparcir parte del pollo, la cebolla, el tomate, el queso y el cilantro. Cubrir con otra tortilla, dorar de ambos lados. Cortar en triángulos y servir.

 

Estas quesadillas irán de maravillas con un Bonarda sin madera, un Malbec ligero o bien un Rosé.

 

Cheesecake de Ricotta y Queso Blanco (12 porciones)

 

Ingredientes para la base: 100g de galletitas dulces molidas, 100g de Manteca Verónica

 

Ingredientes para el Relleno: 1kg de Ricotta semi magra Verónica, 200g de azúcar, 3 huevos, 250g de crema de Leche Verónica, 150g de Queso Blanco sin sal Verónica, 1 cucharadita de esencia de vainilla, variedad de frutos rojos

 

Preparación: Enmantecar bien un molde de 22cm de diámetro y paredes altas. Cubrir la base con un disco de papel manteca. Mezclar las galletitas trituradas con la manteca derretida, distribuir sobre el papel y presionar bien para hacer la base.

 

Procesar muy bien la ricotta con el azúcar, los huevos, la crema de leche, el queso blanco y la esencia de vainilla. Verter en el molde, ponerlo en un recipiente grande, con agua hasta la mitad de la altura del molde y cocinar la torta a baño María.

 

Hornear a 160º bien suave, durante una hora y cuarto. Retirar, dejar enfriar bien, desmoldar y cubrir con variedad de frutos rojos.

 

Este es un postre fresco e ideal para acompañar el brindis o mejor aun con algún vino blanco de cosecha tardía.

 

Para más recetas con quesos, visitá www.veronica.com.ar

6 tendencias que abren la agenda del 2019

A pesar que ninguna tendencia poner en riesgo el reinado del malbec y los tintos en nuestro país, lo cierto es que muchos consumidores se animan a explorar nuevos sabores y propuestas. A fin de cuentas en camino del vino invita constantemente a la experimentación, solo así es posible dar con el vino perfecto para nuestro paladar. En plan de continuar con el aprendizaje en materia vitvinícola te contamos cuales son las tendencias que abren el 2019 y que además son ideales para entrenar el paladar.

 

Reloaded Rosé Revolution. El camino trazado por los vinos rosado en 2018 parece ser solo el carreteo para un despegue que promete seguir sorprendiendo en los próximos meses. Con expresiones más delicadas y colores que van del rosa ligero al asalmonado brillante estos nuevos rosé cautivan incluso a quienes por años subestimaron su potencial. Basta observar como todas las bodegas se sumos a la tendencia y hasta se animan a elaborar rosado de lujo. Incluso el dominio del Malbec en esta estantería también dio lugar a otras variedades como Pinot Noir, Merlot, Cabernet Franc, Syrah y hasta Grenache.

 

La hora del White Blend. Asi como sucede con los rosado, los vinos blancos también comienzan a despegar y escribir su propia historia. Basta hablar con los consumidores más entusiastas para comprobar que la diversidad en materia de blancos puede ser hasta más entretenida que la de los tintos. Por este mismo las bodega trascienden el camino de la varietalidad y prueban suerte con blancos de corte a partir de formulas sofisticadas y curiosas. Hoy más que nunca podemos decir que en materia de blancos nada parece estar escrito.

 

Vinos naturales. La producción de vinos orgánicos y biodinámicos es una práctica en ascenso en Argentina. También los son los vinos “naturales”, término que puede generar alguna confusión ya que todos los vinos son naturales. La cuestión detrás de estos vinos es que los productores a cargo evitan la utilización de químicos en el viñedo y la bodega e incluso dejan de lado la adición de sulfitos. Esto da a lugar a vino que ofrecen sabores y aromas muy particulares que vale la pena comprender en pos de seguir aprendiendo.

 

Orígenes remotos. En nuestro país la vitivinicultura de concentra principalmente en Cuyo, es decir, entre Mendoza y San Juan. Estas dos provincias representan el 90% del total producido. Ahora bien, desde hace unos años han aparecido productores muy exóticos en regiones donde nunca nadie lo había intentado hacer vino. Entre todos estos ya podemos hablar de unas decenas de micro bodegas que elaboran hasta un centenar de etiquetas. En plan de descubrir nuevas expresiones vale la pena indagar entre los productores de Chubut, los de Jujuy, los que elaboran vinos en cercanías del Atlántico y los que resucitaron a las bodegas cordobesas.

 

Cepas exóticas. Para experimentar sabores diferentes a los que se imponen en el mercado siempre es válido explorar con vinos elaborados con cepas no tradicionales. Lógicamente que no abundan pero son vinos que permiten desarrollar nuestro paladar y olfato más allá de los descriptores a lo que estamos acostumbrados. Algunas cepas disponibles en nuestro mercado que son ideales para explorar nuevas sensaciones son Marsanne, Malvasia, Cordisco, Garnacha, Trousseau, Ancellotta, Fiano, Bequignol e incluso las uvas Criollas.

 

Vinos naranjos. Esta tendencia que encuentra cada día mas adeptos se remonta miles de años en la historia de la vitivinicultura. En resumidas cuentas podemos decir que se trata de blancos elaborados como tintos, es decir, las uvas blancas se fermenta s con sus hollejos y pulpas y luego permanecen en contacto por un tiempo suficiente hasta adquirir carácter. A la vez se los cría de manera oxidativa y es así que se convierten en vinos complejos de color naranja y aromática muy singular. Una experiencia reveladora para muchos que sin dudas deslumbra a todos.

Maleante, un tinto de aventura

El ámbito vitivinícola local se encuentra en plena reconversión. Superadas las instancias técnicas y productivas, hoy las bodegas se preguntan como conquistar nuevos consumidores. Para muchos la pregunta tiene una respuesta simple: se debe cambiar el mensaje. Los consumidores históricos ya están dentro del bote pero el desafío es convencer a los más jóvenes, criados con nuevas tecnologías y modos de comunicación. Los famosos millennials.

 

Entretanto, varios los proyectos buscan captar la atención de este publico con propuestas descontracturadas e innovadoras. Entre estos, se destaca Maleante Wines, un proyecto impulsado por un grupo de amigos vinculados al ámbito gastronómico mendocino y también a la comercialización de vinos en GoBar, empresa enfocada al público que aún no se ha incorporado al mundo de los blancos y tintos.

 

 

Conversamos con Rodrigo Guardia y sus socios Federico y Francisco Delarreta quiénes nos cuentan como nace el concepto detrás de una de las novedades que forman parte de nuestra Selección Exclusiva del mes de Enero, Maleante Terroir Series Cabernet Franc 2017, un tinto que propone vivir un aventura.

 

¿Cuál es el origen de Maleante Wines?

 

Maleante nació en Marzo de 2015 como respuesta a lo que consumía una nueva generación de jóvenes que no se encontraban representados en el mundo del vino. Buscaba instalarse como una opción canchera, fresca, cool, en un segmento de consumidores jóvenes los cuales buscan romper estructuras constantemente, que no se sienten representados por las grandes empresas y buscan consumir algo más fresco.

 

Inicialmente fue elaborado en la bodega que se encuentra en el mismo inmueble que los emprendimientos gastronómicos de los accionistas del proyecto y el resultado fueron 12.000 botellas de un blend de Bonarda de San Martín y Malbec del Valle de Uco.

 

Gracias a la aceptación del producto por los consumidores de nuestros emprendimientos, las ventas superaron nuestras expectativas de y dicha partida se agotó a los pocos meses del lanzamiento. Esto nos impulsó a dar un paso adelante tanto en el desarrollo profesional del isológo, marca y concepto; como en la calidad del producto.

 

En Enero del 2016, luego de definir la estrategia de Maleante e invertir en el diseño del packaging e imagen, lanzamos nuestro Maleante Malbec, con uvas 100% del Valle de Uco, provenientes de San José de Tupungato. Nuevamente la aceptación fue significativa y nos llevó a crear una nueva unidad de negocios, a desarrollar dicho plan de negocios y a permitirnos proyectar a largo plazo.

 

Para diciembre del 2016 Maleante contaba con una línea completa, Terroir Series compuesta por un Malbec de San José de Tupungato, Malbec de Vistaflores y un Cabernet Franc de Vistaflores además de una serie de varietales con Malbec, Sauvignon Blanc y Cabernet Sauvignon.

 

¿Y el nombre cómo nació?

 

Maleante Wines había surgido de la búsqueda de una identidad y personalidad propia, algo que en el 2015 todavía no era moneda corriente en el mundo del vino. La marca quiebra todos los paradigmas tradicionales del mundo del vino, con un concepto algo transgresor y una manera de comunicación innovadora. No es solo tomar un vino y hablar de su contenido sino tomar un Maleante y charlar de esa circunstancia.

 

A partir de esto nacen los personajes, que mantienen la mirada icónica del primer Malbec, pero cada uno asume un estilo según las características del varietal.

 

¿Para quién pensaron estos vinos?

 

Para el público que busca cosas nuevas, que trata de salir del molde sin pagar lujo. Mas relajado, vanguardista. No compran un vino solo por el vino en si, les gusta la experiencia de tomarlo, de charlar de la etiqueta, de idealizar con los personajes de Maleante y armar su propia historia. Mayoritariamente nuestro cliente se basa en aquellos jóvenes que están entrando en el mundo del vino yendo hasta aquellos que ya están instaurados y poco cansado de lo clásico.

Cómo disfrutar del vino en los días de calor

Si, todavía faltan algunas semanas para que llegue el verano. Sin embargo, los días calurosos no respetan el calendario y los último días de noviembre prometen algunas jornadas calurosas. Por esto mismo es importante tener en cuenta algunos tips para que ningún descorche derive en frustración. Cheque entre los siguientes consejos que vale la pena tener en cuenta cuando la temperatura ambiente va en ascenso.

 

Hielo para todos. No te asustes, no significa que usemos hielo en los vinos sino con ellos. Sabemos que cada vino necesita de una temperatura especifica para una correcta expresión y sobre todo para que sea amigable al paladar. Por esto mismo, usar hielo y frapera es siempre la mejor alternativa aun con los tintos que en una jornada calurosa pueden entibiarse de más con el solo hecho de quedar sobre la mesa. Por esto mismo que nunca te avergüence llevar un balde con hielo donde sea que descorches tus vino o bien pedir una frapera en un restaurante. Como siempre los ideal es tener los blancos entre 8 y 10 grados y los tintos nunca por encima de los 14 grados. Espumosos siempre por debajo de 8 grados. De todos modos te recomendamos chequear en esta nota todos los aspectos que debes considerar a la hora de elegir la temperatura de un vino.

 

¿Heladera? Lo más fundamentalistas dirán que no pero ante la necesidad de mantener frescos los vinos la heladera puede resultar una alternativa. Lo importante para este caso es estar atentos, más aún si se utiliza el freezer donde las botellas podrían congelarse y así perder líquido.

 

Nuevas alternativas. Vinotecas y sitios especializados en accesorios para vinos ofrecen diferentes productos que ayudar a regular la temperatura de las botellas. Lo hay de todos los precios, materiales y formatos así como también están los que funcionan y los que no. Los mejores al momento son las ice jackets o fundas térmicas que se congelan en el refrigerados y luego se usan para envolver las botellas, vale aclarar que son geniales para mantener temperatura ya que para enfriar completamente la botella pueden tomarse bastante tiempo. Otros que son muy recomendables son los cubos artificiales de hielo o las rocas que pueden guardarse en el freezer y agregarse directo a la copa. Al no perder liquido pero si liberar frío al contacto con la bebida no demoran mucho en dejar el vino en temperatura óptima.

 

Menos, es mejor. Un buena manera de aprovechar de los vinos durante los días calurosos es servirnos la cantidad justa en las copas. Parece obvio pero lo cierto es que si se sirve de más el vino ganará temperatura en el tiempo que nos demoramos al beberlo y si mantenemos las copas o vasos en mano puede ser peor. Por lo tanto, conviene probar con medidas que sean inferiores a las habituales.

 

Hielo en la copa, ¿por qué no? Puede parecer contradictorio que un sitio especializado en vino y en el correcto servicio de las bebidas recomiende usar hielo en el vino pero lo cierto es que cuando no queda otra más vale tomarse esta licencia. A fin de cuenta no es ningún pecado. Ahora bien, hay que tener en cuenta que el hielo al derretirse cambiara la condición del vino por lo que no lo recomendamos para botellas de alta gama aunque alguno blancos y tintos jóvenes puede que tanto no lo sufran. Llegado el caso se pueden agregar unas frutas al vino y tornarlo hacia un coctel mientras se espera que las botellas se enfríen.

 

 

Elegir bien. Los días calurosos de primavera y verano puede que demanden vinos ligeros y refrescantes en lugar de los reserva y más concentrados. Por lo tanto es recomendable buscar opciones de vinos jóvenes y no tan sofisticados que bien puedan beberse refrescados sin perder su carácter. También es bueno buscar entre los que ostenten menor graduación alcohólica y pasos por roble no muy prolongados. Si bien la expresión alcohólica de los vinos puede atenuarse al enfriarlos, los taninos se vuelven secantes ante las temperaturas bajas. Otra recomendación son los espumosos que siempre se beben fríos y por su condición efervescente dan siempre en la tecla cuando la térmica sofoca. Y claro esta que los rosé, cada día más refrescantes y delicados.

 

En la mezcla está la solución. Cada vez existen más y mejores recetas de cocteles con vinos y espumosos que pueden armarse en copa o jarras para compartir. Aquí encontraras muchas recetas sencillas para sorprender a todos este verano incluso con los espumosos.

Colecciones BONVIVIR: Especial Rosé

Tras un exitoso lanzamiento de la mano de los vinos espumantes, Colecciones BONVIVIR propone para el mes de febrero una selección con seis diferentes botellas de vinos rosados para ponerle el color más cool al verano.

 

Al igual que en su primera edición, Colecciones BONVIVIR se presenta de manera exclusiva a los socios del club, quienes ya pueden reservar su selección hasta el 14 de enero para recibirla en sus hogares durante la primera quincena de febrero de 2019.

 

¿Por qué un Especial Rosé? Si algo no pasó desapercibido durante el 2018 fue la aparición de nuevos vinos rosados. Como nunca antes en la historia del vino argentino, los rosé marcaron el ritmo del año desafiando la estacionalidad que por años los encasilló entre los vinos de verano. De un momento a otro las bodegas comenzaron a presentar diferentes propuestas elaboradas a partir de diferentes cepas y técnicas que en todos los casos ofrecen vinos atractivos, delicados y muy refrescantes.

 

Sin embargo, lo que más llama la atención de la nueva ola de rosados es su color, finalmente rosé. En este sentido, los winemakers insisten en explicar que el nuevo estilo de estos vinos se debe a una búsqueda de elegancia y delicadeza que les llevó años y que hoy se puede disfrutar con solo observar la copa. Lógicamente este primer acercamiento encuentra en nariz y paladar una armonía que convierte a los rosados en vinos ideales para la hora del aperitivo como para acompañar una cena ligera de estación o bien para hacer una pausa en cualquier momento del día sentados en un sillón mientras suena alguno de nuestros discos favoritos.

 

Diversidad color de rosas. Hasta no hace mucho, la góndola de los rosados argentinos era al menos contradictoria. Si bien todos llamábamos a estos vinos “rosé” pocos eran los que realmente cumplían esta condición donde muchos proponían un color rojizo cereza más cercano a un clarete que a un rosado. Por suerte, hoy todo es color de rosas con estos vinos gracias a vendimias realizadas específicamente para la elaboración de rosados, además de maceraciones más cortas y menos extractivas y el uso de diferentes cepas más allá del Malbec. De todos modos, vale destacar que hasta los rosados de Malbec hoy aseguran un color asalmonado muy cercano a los de la Provence francesa.

 

Por todo esto, Colecciones BONVIVIR para su Especial Rosé invita a los socios a continuar descubriendo las expresiones, cepas y orígenes que hoy revolucionan la escena de los rosados argentinos. Una colección que cuenta con etiquetas de diferentes regiones Mendoza y Patagonia elaboradas con variedades que sorprenderán a muchos paladares. Repasemos entonces cuáles son los vinos que forman parte de este Especial Rosé:

 

Humberto Canale Old Vineyard Pinot Noir Rosé 2018. Elaborado en Río Negro con la cepa tinta ícono de la Borgoña, esta novedosa etiqueta de Humberto Canale integra la colección de vinos logrados gracias a los viñedos históricos de la familia que fundó la vitivinicultura patagónica. El hecho de estar elaborado con Pinot Noir propone un color rosa muy delicado y translucido que anticipa una aromática floral con tonos de fruta roja fresca y dejos cítricos mientras que en boca es ligero y refrescante.

 

Altocedro Año Cero La Rosa de La Consulta 2017. Este sofisticado vino rosado es creación del winemaker Karim Mussi Saffie y como curiosidad vale destacar que es elaborado con uvas Merlot de La Consulta, Valle de Uco, que en un pequeño porcentaje pasan por barrica. De este modo el vino ofrece un color rosa asalmonado aromas de frutos rojos y de bosque frescos con un leve tono de especias. en boca es caudaloso con frescura elevada, sabor frutal y final prolongado.

 

Vuelá Rosado de Pinot Gris 2018. Pionero entre los rosé de estilo provenzal, Vuelá es el único rosado argentino elaborado con una variante del Pinot Gris que tras un leve maceración da al mosto un tono rosa muy delicado. Un aspecto curioso es que se trata de un rosé con aromas de frutos blancos, de carozo y cítricos con dejos de fruta roja fresca. EN paladar su frescura puede recordar a un blanco vibrante y expresivo que imprime un final prolongado y elegante.

 

 

Lagarde Goes Pink Rosé 2018. Elaborar rosados a partir de blendear varietales es otra tendencia que gana adeptos en el país. Lagarde, por ejemplo, elabora este vino a partir de un 50% de Pinot Noir que completa con misma cantidad de Malbec. Ambas cepas se cosechan por separado de manera temprana para conservar la expresión más fresca posible, algo que se aprecia en su coloración rosado brillante con reflejos de leve tono rojizo. Aromáticamente recuerda a las cerezas, ciruelas y moras frescas y se ubica entre los más expresivos al repetir en paladar este carácter frutal. Es tenso, refrescante y a la vez muy sabroso.

 

Andeluna Rosé Malbec 2018. El Valle de Uco es un origen ideal para los rosados frescos y tensos, por esto mismo Manuel González acaba de lanzar este nuevo rosado para Andeluna que si bien es elaborado con Malbec en su expresión logra un perfil floral y frutado muy original y expresivo. A la vista es de tonos rosados resplandecientes mientras que en nariz es elegante con tonos de rosas blancas, cerezas y frutillas frescas que en paladar se hacen presentes junto a una acidez refrescante y vibrante.

 

Críos Rosé of Malbec 2018. En la bodega de Susana Balbo hace unos años asumieron el compromiso de reconvertir la imagen de los rosados argentinos, un desafío que también llegó su línea icónica Críos. En este caso resulta un Malbec sutil y expresivo de buen caudal frutal en nariz y paladar mientras que fluye envolvente, tenso y largo con regusto de coulis de frutillas.