El Hijo Pródigo

Tipo de uva

Fecha de fundación

Región

Compartir la nota

Alessandro Speri pertenece a una familia que hace vino desde 1876, convirtiéndolo a él y a sus hermanos en la quinta generación de bodegueros.
Fue su abuelo quien emprendió en Valpolicella, al norte de Verona, esta empresa que se transformaría en una forma de vida para sus hijos, nietos, bisnietos y los que siguieron y seguirán.
Luego, en el año 1908 comenzaron los premios para aquella bodega iniciada con esfuerzo.

 

Más tarde llegó la tecnología y las innovaciones, que provocaron cambios, entre otras cosas, en los sistemas de conducción de algunos varietales, que mejoraron ampliamente su calidad, su maduración y la salud de la planta con este cambio.

 

En los noventa, Alessandro conoció a un agrónomo y enólogo que había estado viviendo en Argentina, y que le hizo probar por primera vez un vino argentino. En ese momento Alessandro quedó fascinado con los sabores y el potencial de la uva, como así también con el desafío que representaba aplicar su experiencia con varietales diferentes a los que trabajaba históricamente su familia y en un nuevo terroir.

 

Fue entonces cuando partió a Argentina. Pero la crisis del 2001 estalló, y su familia no estaba de acuerdo con su decisión, la cual lo convirtió en el hijo pródigo y se encontró sólo en un país desconocido trabajando para lograr su sueño: encontrar el malbec perfecto.

 

Enfocado en Mendoza y tratando de obtener más fruta y acidez, comenzó esta búsqueda. En ese momento (2002) Agrelo, Perdriel y Tupungato estaban consideradas como las zonas top, pero él, en cambio, quedó encantado con las uvas de Vistaflores y La Consulta, que hasta entonces no eran prestigiosas.

 

Al llegar la vendimia llegó la trascendental decisión: La Consulta resultó la elegida después de probar los frutos de los viñedos, cuyos taninos maduros estaban perfectamente equilibrados con la acidez, lo cual daría como resultado un vino elegante sin dudas.



Línea de productos

Malbec Pródigo 2010

Malbec de estilo genuino y fresco cuyo principal atributo es la pureza de su expresión.