Maridajes

Tintos modernos y elegantes para acompañar los días más fríos del año. Concebir una comida sin la compañía de un vino es perder la oportunidad de que ambos se potencien y los placeres de la mesa quedan incompletos.

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Por Verónica Gurisatti, sommelier.

Como cada vino aporta un marco diferente, las características de cada plato determinan su elección. Una botella bien nacida lleva consigo un pedigree y la imaginación debe trabajar para lograr el mejor acuerdo posible.

Lo primero que hay que saber es si se trata de una cena con velas en el jardín o de un almuerzo a mitad de semana. Esto es fundamental, porque si no hacemos una correcta elección del vino corremos el riesgo de ser injustos. Como todos los vinos poseen un cuerpo y una densidad, no hay que limitarse a buscar solamente armonía aromática, la textura también es muy importante.

La intensidad del sabor exige vinos de igual carácter. Un vino exuberante puede servirse con manjares exuberantes y un vino ligero sólo se luce con una comida igualmente ligera. Aunque es cierto que cuando hace más frío se beben más tintos robustos siempre hay ocasiones para disfrutar de cada vino porque, por suerte, los vinos no tienen estacionalidad.

El Humberto Canale Estate Merlot 2009 es un vino para compartir en familia. Sus aromas frutados seducen desde la primera copa y su sabor fresco y delicado agrada al instante. Joven, complejo y fácil de beber, está listo para disfrutar y es el compañero ideal de numerosos platos.

Por su elegancia y suavidad realza el sabor de platos suaves como patés, queso duros y semiduros, platos simples de la cocina francesa o risottos suaves con hongos silvestres y parmesano. También carnes de caza como pato, codorniz o conejo a la cacerola en su fondo de cocción, carnes especiadas como el tandoor y comidas con un punto de dulzura como el jamón.

Al Chakana Reserve Malbec 2009 lo distinguen su frescura y suavidad. Moderno, joven y frutado, sorprende por sus taninos dulces bien integrados, su buena estructura y su equilibrio. Tiene dulzura, gran potencial y una pequeña guarda le dará mayor complejidad.

Es tan versátil que acompaña desde los platos simples de todos los días hasta los más elaborados. Multiplica el sabor de quesos y fiambres, empanadas de carne, asados al aire libre, pastas de todo tipo (en especial rellenas) y comidas al horno como pastel de papas, costillas de ternera, churrascos de cerdo, medallón de lomo o cualquier corte criollo con papas a la provenzal.

El Lurton Reserva Cabernet Sauvignon 2007 es uno de los Cabernet más elegantes del país. Exquisito por donde se lo mire, se destaca por su complejidad, su estilo clásico y su clara identidad varietal. Además, su sabor perdura mucho tiempo en el paladar y está en su mejor momento.

Por su estructura y concentración acompaña muy bien los platos fuertes del invierno como guisos y estofados con muchas horas de cocción, carnes braseadas y cortes jugosos como cordero patagónico, solomillo de cerdo o bondiola. También platos especiados y contundentes de la cocina armenia como keppes y fierritos, y el tradicional guiso de cordero de la cocina india.