Selección

octubre
2017

Nuevos vinos de guarda

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Varias veces nos tomamos el trabajo de desmitificar un vino cuanto más viejo es mejor se pone pero también insistimos con que un buen vino mejora con el tiempo. Y aunque parezca histérico lo cierto es que con los años los vinos liman sus aristas, se afinan y alcanzan elegancia y sofisticación.

Por ejemplo, los taninos se redondean, la estructura se aligera y los aromas mutan a expresiones más complejas. Si bien cada vino, siempre que se lo estibe correctamente, evoluciona a su manera para desarrollar lo que antiguamente se llamaba bouquet, si las cosas resultan como se espera a la hora de guardar unas botellas el resultado siempre es genial. Este mes nos disponemos a explorar justamente los matices que desarrollan con los años, con dos vinos que nacieron hace ya un lustro y hoy están en la cima de su expresión, descubrámoslo.

Elaborado con uvas de Vista Flores, Valle de Uco, Piedra Negra Gran Malbec 2011 es un vino de perfil bordelés que tras pasar 14 meses en barricas (primer y segundo uso) alcanza la complejidad y elegancia de los grandes tintos. En vista se presenta violáceo con reflejos brillantes mientras que en nariz ofrece trazos terrosos, frutales y balsámicos. Su paladar es amplio y jugoso. La crianza claramente aportó buen cuerpo mientras que el tiempo en botella colaboró para redondear su estructura que hoy es envolvente y delicada. Sus sabores de frutos rojos y del bosque ensamblados a las especias del roble dan cuenta de la importancia del tiempo para que un buen vino se convierta en una exquisita pieza de colección.

Pero también hay otras expresiones, aun cuando de Malbec se trata. Por ejemplo, Las Perdices Reserva Don Juan 2012 es un vino de corte cuya composición es mayoritariamente Malbec con aportes de Syrah, Bonarda y Merlot. Tras recibir 18 meses de crianza en barricas nuevas, de roble francés y americano, el vino despliega matices balsámicos, herbales y especiados en primer plano mientras que los frutos son negros en lugar de rojos. Lo notable es que a pesar de los cinco años de vida que ostenta el vino tanto las hierbas como las frutas se aprecian jóvenes mientras que en boca el tiempo de estiba redondeo su cuerpo y dio lugar a un vino sedoso y expresivo sin aristas y con mucho potencial aún.

"Este mes nos disponemos a explorar justamente los matices que desarrollan con los años, con dos vinos que nacieron hace ya un lustro y hoy están en la cima de su expresión, descubrámoslo. "

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