A entrenar, algunos consejos para catar mejor

Convertirse en un catador experto está al alcance de cualquier entusiasta del vino. Solo demandan paciencia, tiempo y compromiso. Te compartimos algunas ideas para que te superes en cada cata.

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En diferentes oportunidades compartimos consejos y ejercicios para practicar y mejorar las técnicas de la cata y degustación. Hoy nuevamente abordamos este tema con algunos consejos que siempre ayudan para ser más precisos ante la copa.

 

Seguir patrones. Algo que no debemos olvidar es que catar implica incorporar un vocabulario aprobado internacionalmente y parámetros que nos permitan usarlo. Describir una familia frutal, el cuerpo de un vino o la acidez debe hacerse en sintonía con los parámetros que los expertos aplican. Para esto es muy importante practicar teniendo en cuenta una guía o referencia. Lo mejor es acudir a talleres de cata o bien asegurarse una buena bibliografía por que cada catador tiene una sensibilidad que puede ser muy diferente a la de otros y trabajar en el fine tunning de la cata exige tener claros los parámetros.

 

Ejercitar los vinos por estilos. Para esto sirve escoger vinos que sean bien diferentes en cuanto a su expresión pero elaborados con un mismo varietal. Por ejemplo, un Chardonnay joven y otro fermentado en barrica. De este modo se puede comprender de que se trata un blanco ligero de otro más voluminoso e intenso. O bien buscar un Malbec de la ultima añada y otro con unos cuantos años en botella para comprender como evolucionan los frutos en la expresión aromática. Esto es siempre bueno hacerlo con ambos vinos en el mismo momento y compararlos. Eso si, no para definir cual es mejor que el otro sino para poder encontrar las diferencias.

 

Ser paciente. A menudo, cuando los catadores o aspirantes se sienten confiados de sus habilidades comienzan a realizar catas de modo frenético. Ya no importa la expresión del vino sino cuantos vinos se pueden catar en menos tiempo. Este error lleva a cometer muchos malas apreciaciones. Cada vino necesita de tiempo para ser evaluado. Aun los mas expertos dedican has cuatro minutos a una muestra antes de dar su veredicto y en competencias nunca menos de dos minutos por muestra.

 

Desafiarnos. No caben dudas que a medida que uno adquiere experiencia algunos vinos resultan más fáciles que otros. Ante esto lo ideal es focalizarse en aquellos vinos que resulten difíciles de comprender y no necesariamente a ciegas sino probándolos hasta comprenderlos. Mientras tanto con los que resultan mas simples de entender desarrollar ejercicios en los que se los pueda catar en diferentes ordenes o mezclado con otros varietales o estilos a fin de identificarlos a ciegas. Eso si, no presionarse ante este ejercicio ya que catar no significar adivinar, sino arribar a una conclusión a partir de las pistas que encontramos en la copa.

 

Descubrir. Nunca es bueno mantenerse mucho tiempo con un mismo estilo de vinos. Si por algún motivo el sabor preferido es el del malbec, conviene dejar estos vinos para momentos de disfrute y no para las catas y reemplazarlo por cepas cuyos sabores o estilos aun no se dominan. Lo mismo con el origen de los vinos. Si se ha logrado identificar los vinos de determinadas regiones o climas es hora de comenzar con otros.

 

Compartir. Siempre insistimos en que la mejor manera de dominar las catas es ejercitándose en grupo. En este sentido a medida que uno avanza casilleros en el arte de la degustación será necesario encontrar un grupo con un mismo nivel de trabajo. De este modo se podrá debatir los vinos y pulir así las conclusiones.

 

Buscar referencias. Existen muchos expertos que hoy comparten sus catas y experiencias por diferentes medios. Esta información es muy valiosa y lo importante será identificar cual es el comunicador con el que uno se siente mas a gusto y tratar de seguir durante las catas las apreciaciones de estos catadores teniendo en frente el mismo vino para comparar los resultados de las catas propias y las de referencia. Este ejercicio es muy bueno para afinar el paladar.

 

Animarse a calificar. Sobran las escalas que los expertos utilizan para determinar la calidad de un vino. En este sentidos la de 100 puntos es la más habitual y es fácil encontrar el modo de aplicarlos. Ahora bien, no hace falta ser el crítico más respetado para utilizar esta herramienta ya que es muy útil para sumar a nuestras catas y registros. En los primeros intentos es buenos catar a ciegas un vino en varias ocasiones para comprobar si utilizamos en cada ocasión un puntaje similar.