¿Por qué debe respirar el vino?

Luego de un largo periodo en botella, los vinos necesitan que los ayudemos a respirar. Enterate por qué y cómo hacerlo.

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Muchas veces a la hora de abrir una botella añeja o un vino que compramos con mucha expectativa, nos encontramos en la copa con un vino tímido de baja expresión que nos hace replantear la guarda del mismo. Valió la pena guardarlo, lo habré guardado mal, se echó a perder… son la primeras conclusiones. Pero mientras dudamos, el vino comienza a expresarse y a los minutos vuelve a cautivarnos con sus aromas finos y complejos.

 

Básicamente, el vino necesitaba respirar, es decir, incorporar oxigeno para volver a la vida luego de una larga somnolencia en la botella. Un “problema” que tiene varias soluciones posibles y hoy te las contamos.

 

 

¿Por qué debe respirar el vino? El vino, única bebida con vida elaborada por el hombre, necesita del oxigeno para expresarse. Aun dentro de la botella, donde todo, mejor dicho el poco, oxigeno que se encuentra disuelto molecularmente será transformado para así poder conservarse dignamente. De esta manera durante el tiempo en botella, el oxigeno que además penetre por los micro poros del corcho servirá para dar vida a la complejidad aromática, sostener el color y también afinar la textura.

 

Ahora bien, ante la falta de oxigeno dentro de la botella, el vino entra en un estado de stand by ante un ámbito reductivo donde el desarrollo aromático se perfilará lentamente hasta la obtención del anhelado bouquet. Un estado aromática que solo es posible de apreciar cuando el vino vuelva a entrar en contacto con el oxigeno.

 

Por esto mismo es tan importante que un vino respire antes de ser bebido. Alguno necesitaran solo minutos mientras que otros un par de horas. Ante esto no existe una regla o una forma perfecta de saberlo, solo la experiencia ante la copa nos permite descubrir cuanto tiempo nos conviene oxigenar el vino. Para esto los caminos son dos, o se lo abre unas horas antes para asegurarnos una buena oxigenación o bien se emplean herramientas como los decantadores. Al trasvasar el vino al botellón la incorporación de aire por parte de l vino es algo más violenta y esto acelera el proceso. Si bien solo los vinos de añejos, más de diez años, y los de guarda, unos cinco años en adelante, los que más necesitan de esto, cualquier vino cambia su expresión aromática a medida que corre el reloj y lo tenemos en la copa. Por lo tanto, nunca esta de más trasvasar un vino o bien ventilarlo en un copón.

 

Existen diseños muy curiosos a la hora de hablar de decantadores como la serie Snake de Riedel.

 

Cómo oxigenar el vino. Durante el tiempo que el vino esta embotellado, su contacto con el oxigeno es nulo. Solo algunas pequeñas cuotas de aire podrán ingresar a través del corcho para ayudar a la polimerización de taninos y la evolución aromática. Por esto mismo es tan importante darle aire una vez descorchado.

 

Para esto lo mejor son los decantadores, que existen en diferentes precios, tamaños y materiales. Al pasar el vino a uno de estos contenedores, el vino no solo respira durante el proceso sino que además una vez en el botellón aumenta su superficie de contacto con el oxigeno y esto ayuda a seguir incrementando su expresión.

 

La clave para una buena decantación es hacerlo de manera lenta. Basta con acercar la botella a la boca del decanter y verter el vino sobre la pared de vidrio del nuevo envase y que la bebida caiga de manera suave. Hacerlo de modo agresivo en algunos casos puede ser contraproducente para el vino.

 

Estos oxigenadores hacen la vida del winelover siempre un poco más fácil.

 

Si no hubiese decantador bien puede servir cualquier otro envase donde podamos trasvasar el vino sin riesgo de perdidas o contaminación con otros producto. En estos casos lo ideal es regresar el vino a la botella luego d dejarlo respirar unos minutos para facilitar el servicio.

También existen herramientas que actúan como oxigenadores express como este de Winefroz (que podes adquirir en nuestra tienda) y aseguran una buena oxigenación al pasar el vino por él al momento de servirlo sobre la misma copa. Este producto es muy higiénico, fácil de usar y no demanda de mucho espacio para su guardado.

 

Ahora, si queres convertirte en crack de la decantación, lee esta nota donde te enseñamos el paso a paso.